¿Nos estarán "tumbando”?

¿Nos estarán "tumbando”?

Agosto 14, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Mariluz Cruz Rendón, especial para El País*
¿Nos estarán

Para quienes somos clientes frecuentes o eventuales del centro de Cali siempre nos acompañan dudas a la hora de comprar.

Para quienes somos clientes frecuentes  o eventuales del centro de Cali siempre nos acompañan dudas a la hora de comprar. Nos preguntamos: ¿conseguiremos un mejor precio?, ¿será de buena calidad lo que nos ofrecen?, ¿nos estarán “tumbando”? y otras incertidumbres propias del momento y del consumidor promedio. Pero, en esa faceta, propia de la condición humana, cuando le compramos a un vendedor ambulante, nos preocupa más lo que va a suceder con nuestro dinero sin pensar, por un instante, cuáles son las realidades de la vida de la persona con la que estamos haciendo la transacción en el espacio público.

Se presentaron los resultados de una investigación de la Universidad Icesi que muestra aspectos económicos y demográficos de 527 vendedores ambulantes del Centro de Cali. Las cifras mostraron aspectos de la economía informal,  que permiten conocer, que aunque los vendedores ambulantes pueden tener, en su gran mayoría, ingresos superiores a dos salarios mínimos,  también los afectan otras realidades económicas y sociales, que son propias de otros grupos humanos que sobreviven en condiciones de alta vulnerabilidad .

En relación con la educación, por ejemplo, la investigación concluyó que solo el 19,35% de los vendedores ambulantes culminó el ciclo de educación primaria y que el 33,78% terminó la secundaria. Esto demuestra que, aunque el gobierno nacional, a través de decreto 3011 de 1997, estableció normas para el ofrecimiento de la educación para adultos, persisten preocupantes fenómenos de desescolarización.

En salud, un asunto en el que, aparentemente, el Estado ejerce intensas acciones que han aumentado notablemente la cobertura, la realidad para los vendedores ambulantes de Cali indica que el 14% no tiene atención en salud.

El presente gobierno de Juan Manuel Santos aunque trata de mostrar, con algunos planes de vivienda gratuita y subsidiada, que existe un vehemente interés gubernamental en este aspecto social, hay otras verdades escondidas detrás de cifras como las que mostró la investigación en mención, y según las cuales, el 58% de los vendedores ambulantes de Cali (que en promedio tienen entre dos y tres hijos) no poseen vivienda propia.

Los tres aspectos de las necesidades básicas insatisfechas comentados antes, nos señalan que las situaciones de desequilibrio social y económico que agobian a otros grupos poblaciones, también son constantes en la vida de los vendedores ambulantes, independientemente, de sus ingresos y del flujo de dinero que ellos mismos generan.

También, las mencionadas realidades socioeconómicas de los vendedores ambulantes dejan ver la débil e intermitente relación que tienen con el Estado, porque las acciones de los  gobernantes (nación, departamentos y municipios) preferencialmente han sido enfocadas con criterios represivos y coercitivos, y en pocas ocasiones con la intención de legitimar esta profesión y reconocerle su importancia  y contribución dentro de la economía global.

*Comunicadora social, Magíster en Gobierno, Universidad Icesi.

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