“No soy concejal en cuerpo ajeno”: presidente del Concejo de Cali

Enero 26, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Judith Gómez Colley | Editora de Poder
“No soy concejal en cuerpo ajeno”: presidente del Concejo de Cali

Fabio Alejandro Arroyave, presidente del Concejo de Cali, es abogado de la Universidad Javeriana y actualmente cursa una maestría en políticas públicas en la Universidad Externado de Colombia. Tiene 24 años.

El presidente del Concejo, Fabio Arroyave Rivas, dice que en la Corporación se necesitaba un cambio y por eso se conformó una nueva coalición. Asegura que trabajará con respeto e independencia. “No buscamos burocracia”.

Fabio Fernando Arroyave Rivas, quien este mes asumió como nuevo presidente del Concejo caleño tras una polémica elección, que está demandada, dice que permanecerá en el cargo y que ese hecho no afectará su gestión. Aunque señala que su llegada al Concejo fue prematura, asegura estar preparado para el reto que le espera y desvirtúa las versiones de que su papá (el exconcejal Fabio Arroyave) será el presidente en la sombra, al tiempo que sostiene que los concejales jóvenes no están ávidos de burocracia. Contrario a su papá, usted no es conocido. ¿Quién es Fabio Arroyave?Es un joven que ha asumido un liderazgo desde la corta edad y que busca generar ideas diferentes en Cali, en procura del progreso de la ciudad.¿Cuál es su principal reto en la Presidencia del Concejo durante el 2014?Mostrarles a los caleños qué es el Concejo, qué se hace allí. Ir a las comunas, que la ciudadanía sienta nuestra presencia y que, nosotros, como representantes de la comunidad, tratemos de resolver sus diferentes problemáticas.¿Y cómo lo hará?, todos los presidentes lo anuncian y no se cumple…Primero, mejorando la imagen con el tema de comunicaciones. Lo segundo es desconcentrar el Concejo con foros sobre problemáticas de ciudad, y por último, llevar las comisiones permanentes a la comunas para que se discutan sus problemas. Uno adicional es pedirle a la comunidad, que mediante firmas, solicite cabildos abiertos.Los presidentes del Concejo siempre dicen que van a mejorar la imagen de la Corporación, pero los actos de algunos de sus miembros no contribuyen a ello. ¿Qué va hacer para recuperar el prestigio?El Concejo hace un buen trabajo en sus comisiones y en los debates de proyectos y de control político. Necesitamos mostrarle a la comunidad lo que hacemos. Hay confusión en los que creen que somos ordenadores del gasto y que tomamos decisiones. Nosotros lo que hacemos es control político y apoyamos las iniciativas que llegan del Ejecutivo.¿A qué atribuye la baja credibilidad del Concejo y sus integrantes?En todas las corporaciones públicas del mundo se genera este fenómeno. Si vemos el Congreso de EE. UU., por ejemplo, tiene una imagen negativa, lo mismo el Parlamento de Alemania. Hay que buscar qué estrategias son favorables para mostrarle a la gente qué es lo que realmente hacemos, las funciones y las decisiones que tomamos.Su elección fue polémica. Usted llegó a la Presidencia por encima de acuerdos que existían e incluso desplazó a una persona de su partido. ¿No cree que la forma en que se hizo elegir le quita credibilidad y manda un mal mensaje?En principio mi elección, por encima de incumplimientos de acuerdos, se dio porque los concejales toman la decisión de cambiar lo que se viene haciendo en el Concejo. Si bien existían, más que acuerdos, algunos temas definidos, encontramos que durante dos años, nosotros no recibimos lo que esperábamos de las personas que estaban liderando ese acuerdo, sentíamos que las cosas en la Corporación no iban bien y que la expectativa tan grande con la que llegamos en esos dos años no se cumplieron y que había que cambiar. A nosotros, como concejales, no se nos respetaba el espacio que merecíamos. Solo para dar un ejemplo, las ponencias giraban en torno a cuatro concejales, y los nuevos no participábamos en decisiones importantes. No sentíamos que había garantías. Eso es la democracia, que cada uno pueda pensar diferente, que no tengamos camisa de fuerza porque eso hace daño a la ciudad.¿No siente que le jugó sucio a una compañera de bancada, a la que le correspondía la Presidencia este año?Lo que tienen que conocer los caleños es que también hubo incumplimiento por parte de un grupo de concejales. Cuando teníamos una coalición y mayoría definida se tomaron unas decisiones en las que a Luis Enrique Gómez y a mí nos dejan por fuera de ese grupo nuevo que iban a armar a finales del 2013. Por eso, cuando vemos que hay un incumplimiento y que la misma persona de mi partido no tuvo la decisión de respaldarnos y apoyarnos para que no quedáramos por fuera del grupo nuevo que estaban conformando, inmediatamente quedamos en libertad de construir algo diferente. ¿Qué papel jugó su papá en su elección en la Presidencia del Concejo?Ninguno. Algo que me ha permitido, ser reconocido es mi independencia y las decisiones independientes que he tomado. Mi papá está lo suficientemente ocupado en temas que no le permiten estar pendiente de lo que se hace en el Concejo. Él no estaba enterado de lo que íbamos a realizar en esa elección.Usted fue elegido con los votos de su papá, que quedó por fuera del Polo, y que por la doble militancia no podía aspirar en otro partido, y postula a su hijo en Cambio Radical. ¿No se siente un concejal en cuerpo ajeno?No me siento así, en cuerpo ajeno. Creo que llegar en esa situación me generaba un reto mayor, y era diferenciarme y que la gente no viera que el concejal que estaba allí era la encarnación de su padre. Ese fue un gran reto que asumí y por eso me dediqué el primer año a trabajar en temas de ciudad y a generar posiciones críticas. En el 2013, me mostré más en los medios y empecé a tener un reconocimiento de mis colegas y la comunidad como Fabio Fernando Arroyave como tal. Lo que he venido demostrando es independencia, mis propias posiciones políticas y jurídicas y un gran trabajo, que me lo reconocen con la Presidencia.Su elección está demandada. ¿Será un presidente efímero?No. Tengo la plena certeza de que vamos a tener una presidencia continua y permanente, con todas las garantías que nos da la ley para desarrollar una buena labor. Respeto las decisiones judiciales que tomen, pero tengo claridad jurídica de que vamos a poder terminar con tranquilidad este año, sin distraer nuestra labor en el Concejo por procesos judiciales.¿Quién mandará en el Concejo, usted o su papá?, pues se asegura que su padre será presidente en la sombra…Manifiesto mi respeto y aprecio por quien es el líder y ha logrado que yo consiga lo que he venido construyendo por el ejemplo que me ha dado. Hoy, mi papá se encuentra en un proceso electoral, que le quita tiempo. Con mi equipo tomaremos las decisiones, las personas que están en el Concejo son de altas calidades y puedo decir, con mucho respeto, que no necesito ese tipo de apoyos (del padre), porque contamos con profesionales de gran calidad que ayudarán a sacar adelante el Concejo.¿Por qué tanta parafernalia en su posesión?Por el contrario, tratamos de hacer algo sobrio con el apoyo de la Administración Municipal. El Concejo no gastó un solo peso en esta posesión. Tratamos de que fuera un acto incluyente. Por eso quisimos mostrarlo a la ciudad, para mandar el mensaje de que no solo vamos a estar dentro del CAM sino que vamos a utilizar los nuevos sitios de la ciudad, que generan desarrollo y progreso. Por eso lo hicimos en la plazoleta Jairo Varela.Al asumir la Presidencia del Concejo, usted le tiró varios dardos a la Administración local, lo que deja entrever que las relaciones no están muy bien. ¿Cuál va a ser la posición de este Concejo frente al Gobierno Municipal?Lo que ordena la Constitución y la ley: autonomía e independencia. Creo que más que dardos, lo que se tocó fueron problemáticas. Como junta directiva de la Administración local tenemos el deber de manifestar cuáles son los problemas de los caleños. Es por ello que quise tocar 5 o 6 puntos con problemas sentidos de la ciudadanía para que entre Concejo, comunidad y Administración tomemos las mejores decisiones. Esos puntos son la movilidad, como tema fundamental, Emcali, mínimo vital de agua, seguridad y bienestar social.Los concejales jóvenes empezaron con mucho ímpetu y eran proGuerrero, ahora son contraGuerrero. ¿Acaso no los trataron como esperaban?Considero que siempre hemos sido amigos del Alcalde. Antes de ser Presidente del Concejo y ahora hemos tenido una buena relación. No podemos confundir una buena relación de amistad con las funciones que cada uno ejerce. Si se hace un análisis de los proyectos de ciudad que se han presentado, en un 90 % han salido adelante, pero los que tienen falencias técnicas, jurídicas y financieras o que políticamente no benefician a Cali, no los hemos aprobado. Pero eso no significa ser ni pro ni contraGuerrero. Hacemos lo tenemos que hacer, de acuerdo con la ley y cumpliendo nuestras funciones.Existe la percepción de que los concejales jóvenes están ávidos de poder, de burocracia. ¿Qué responde a eso?Son apreciaciones sin fundamento, los proyectos importantes de ciudad se sacaron adelante. Esto no es una situación de burocracia, se trata de que tenemos que representar a la comunidad y que eso tiene que verse enmarcado dentro de las soluciones a las problemáticas. Nuestra apuesta para 2014 es que esos problemas tengan una solución en el mediano plazo. Más que burocracia o participación en el Gobierno, el llamado es a que se cumplan las funciones como administrador que es el doctor Rodrigo Guerrero junto con sus secretarios.Pero dicen que los jóvenes aprendieron muy rápido vicios que han existido en el Concejo...Respeto las apreciaciones. Nosotros hemos logrado marcar una nueva esperanza para los caleños. Este cambio ha sido bien recibido. No podemos ser inferiores a lo que los caleños quieren: que se haga control político serio y que esos vicios se acaben. Debemos evitar caer en errores, más que vicios, que no han sido generalizados en el Concejo, pero sí de parte de algunos concejales. Se afirma que es muy cercano a Juan Carlos Abadía y que él ayudó para que lo escogieran Presidente del Concejo... Si no estoy mal, lo he saludado solo una vez, en un aeropuerto. No tengo ningún tipo de relación con él, ni siquiera me he sentado ni cinco minutos para hablar con él sobre temas de ciudad.Este será un año en el que el Concejo debe estudiar proyectos importantes como el POT, escisión de Emcali, reforma administrativa, entre otros.. ¿Sí se sacarán adelante?El control político es una forma de mostrar las dificultades de los proyectos. Mi primera acción fue en el discurso de posesión. Allí mencioné el POT, que es el proyecto más importante para el 2014. Tenemos una ciudad que no está creciendo sino que se está hinchando. Necesitamos ordenarla y dejar de afectar a empresarios, comerciantes y ciudadanos en general por no tener un POT actualizado. El llamado que hago al Gobierno Municipal es que ojalá en marzo podamos tener el POT en el Concejo para darle trámite.Uno de los grandes problemas de Cali es la inseguridad, ¿cuál es la salida a esa problemática?Me preocupa el hecho de que cada 5 horas tengamos una muerte violenta, y ser la tercera ciudad más violenta en Latinoamérica. La percepción de inseguridad ha aumentado. Yo defiendo el plan desarme, llevo más de un año en eso y lo seguiré haciendo desde la Presidencia del Concejo, porque las cifras no mienten. En Medellín y Bogotá los homicidios se han reducido en un 25 % con la aplicación del desarme e, incluso, en Cali en los años 95 y 97 se aplicó y la reducción fue del 13 %.¿Por qué cree que la Tercera Brigada no toma la decisión de aplicar el desarme aquí?No tengo respuesta a esa pregunta, ni siquiera ellos han podido dar una explicación, cuando se les pregunta no dan argumentos. Seguimos insistiendo. La Iglesia, la Personería y el Concejo estamos unidos para pedir el desarme. Es por eso que he acudido al Gobierno Nacional para que intervenga y presione a la Tercera Brigada para que tome la decisión. No hay argumentos para abstenerse de tomar esta medida necesaria para la ciudad.

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