Muerte de peatones en accidentes de tránsito creció un 41 % en Cali en el 2012

Muerte de peatones en accidentes de tránsito creció un 41 % en Cali en el 2012

Marzo 12, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Muerte de peatones en accidentes de tránsito creció un 41 % en Cali en el 2012

En el Centro de Cali, los peatones no tienen por dónde caminar, porque las ventas ambulantes invaden los andenes. La gente opta por cometer imprudencias.

Transeúntes son los que más mueren en accidentes en las vías. Invasión de los andenes, mala infraestructura e imprudencia, entre las causas.

La muerte de peatones en accidentes de tránsito crece a un ritmo preocupante. Tan solo de 2011 a 2012 la cifra de transeúntes fallecidos creció en un 41,6 %, pasando de 89 a 126, respectivamente.De acuerdo con las autoridades de Tránsito, los más afectados por esta situación son los mayores de 60 años. “Ellos deben salir acompañados por un adulto responsable que los guíe, pero la mayoría andan solos y por eso suceden tragedias”, explica Juan Carlos Bueno, director del Grupo Operativo de Tránsito.Bueno asegura que el no uso de los puentes peatonales, la evasión del uso de la cebra y dejar que los niños jueguen en la calle sin el cuidado de los adultos son otras razones recurrentes por las que se dan accidentes. “También hay culpabilidad de los conductores, que muchas veces andan a gran velocidad dentro de los barrios”, dijo. “Igualmente tienen responsabilidad los motociclistas, porque en los semáforos se adelantan o a veces manejan por los andenes y ponen en peligro al ciudadano de a pie”, aseguró. De hecho, de acuerdo con las cifras, los motociclistas son el segundo colectivo que más muertos pone en siniestros de tránsito. En el 2012 fueron 90.También inciden en la muerte de peatones los carros mal parqueados en andenes, que obligan a la gente a circular por las vías. De acuerdo con cifras de Tránsito, se han impuesto 21.000 fotomultas móviles en 2013, la mayoría por esta razón.Sin embargo, el director del Fondo de Prevención Vial, James Gómez, piensa que el problema es, sobretodo, de infraestructura, ya que la ciudad “se ha construido de espaldas a los peatones”.De acuerdo con el experto, la mayoría de las imprudencias que cometen los peatones son consecuencia de la falta de espacios para transitar o la dificultad para acceder a los puentes.Por ejemplo, explica que los puentes son en su mayoría inseguros, carecen de buena iluminación y en ocasiones no tienen rampas, por lo que acceder a ellos es “una odisea”. Un ejemplo de esto, señala, es el puente para entrar a la Estación de Caldas del MÍO (sobre la Calle 5 con 68), donde muchos no usan la estructura, sino que se saltan la baranda para entrar. “Para llegar a ella hay que recorrer casi un kilómetro y subir gradas. Por esa razón es que la gente prefiere pasarse la calle y saltarse la baranda, arriesgando su vida”, comenta.Carolina Girón, residente del barrio Capri, asegura que en este puente roban a cualquier hora del día. “Por eso yo prefiero caminar hasta la estación de Capri, porque pasar por ahí es un riesgo muy grande”, manifestó.Otro de los problemas, afirma el director del Fondo de Prevención Vial, es la ocupación del espacio público. Zonas como el Centro tienen los espacios peatonales completamente invadidos y los ciudadanos deben salirse de la acera y caminar por la vía, arriesgándose a ser atropellados.El País pudo constatar cómo caminar por el Centro es toda una odisea, ya que las ventas ambulantes ocupan más de la mitad del andén. “El espacio es muy reducido. Los ambulantes creen que tienen todo el espacio para ellos, y si uno les toca algo, se enojan, opinó el ciudadano Fernando Aguirre. “Es muy difícil caminar por el Centro. Siempre hay que esperar a que una persona pase, para uno poder transitar”, añadió Jaime González, otro caminante. Frente a la subutilización de los puentes peatonales también hay quienes cometen imprudencias. Esta situación se evidencia en el CAM, donde muchos se pasan de un lado a otro en la esquina, en vez de caminar hasta el paso elevado.Los ciudadanos mencionan que el mal estado de los andenes también influye. “Yo prefiero caminar por la calle, antes que por la acera, porque hay andenes muy malos. Acá en el barrio, por ejemplo, muchos árboles han levantado la acera con las raíces, y uno por bajarse del andén se arriesga a que se lo lleve un carro”, aseguró Luis Ramírez, residente del barrio San Fernando.

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