Médica sigue en huelga de hambre por sus hijos

Marzo 01, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
Médica sigue en huelga de hambre por sus hijos

Esimed Norte (antes SaluCoop) no permitió el ingreso de la prensa. La entrevista a la médica María Elena Guerrero, se hizo por la ranura de un vidrio.

María Elena Guerrero completó seis días sin consumir alimentos, en protesta por el no pago de sus salarios desde diciembre por la Clínica Esimed Norte, antigua SaludCoop.

¿Cuándo fue la última vez que habló con sus hijos? Un silencio delata el nudo en la garganta de María Elena Guerrero. Las lágrimas se deslizan y su mirada se nubla. 

Es la  médica de urgencias pediátricas de la antigua Clínica Saludcoop Norte, ahora Esimed Norte, dando declaraciones a los medios de comunicación sobre su huelga de hambre. Y  cuando se le pregunta por su hija de 13 años y su niño de 6 años, la madre de familia que hay detrás de la bata verde  no puede ocultar su dolor.

El domingo en la tarde fue la última vez que habló con ellos por celular. Le pidieron que dejara la huelga que emprendió el jueves pasado para exigir el pago de su salario: los recargos de  diciembre y las cuatro quincenas del 2016.

Ahora, María Elena duerme detrás del mostrador principal de la clínica, donde dos carteles anuncian sus reclamaciones laborales. Y se levanta hasta la puerta de vidrio de la clínica, con su dextrosa de líquidos, para exponer su situación ante las cámaras, por  la ranura de la puerta de vidrio de la entrada principal de la clínica.

La egresada de la Universidad Libre confiesa que su hija mayor cumplió 13 años hace unos días, pero que no pudo  comprarle ni  una torta porque desde diciembre no recibe sueldo.  Lo más triste es  que a sus compañeros sí les han pagado.

Diferencia que ella atribuye a una persecución laboral por el hecho de pertenecer al Sindicato de Médicos Unidos, desde el cual se  atrevió a denunciar la mala atención que se les presta a  los pacientes por la falta de personal médico y de insumos en  la EPS SaludCoop en liquidación.

La especialista explicó  que  entabló una acción legal contra Esimed, firma que asumió la carga prestacional de la empresa en liquidación. “La tutela  falló a mi favor, ellos están en desacato, pero en el  juzgado me dijeron que se demora diez días hábiles. Me preocupé porque tengo dos hijos pequeños, por ellos me motivé  a hacer esta manifestación, no les puedo decir: espérense para comprarles tal cosa, hay cosas que no pueden esperar”, declaró.

Aunque los niños quedaron al cuidado de  su esposo y padre de los menores, este no tiene salario fijo porque trabaja independiente. “No teníamos  recursos para mantenernos de  manera adecuada y a mí no me da pena decirlo,  soy de carne y hueso también, tengo que pagar obligaciones y comer. Son mis derechos fundamentales vulnerados y tengo que defender a mi familia”, dijo.

La médica cuenta que trata de no decirles a sus niños mucho de lo que está sucediendo porque ellos se preocupan. “Ellos saben que su mamá está peleando por sus derechos, porque esto es una violación a los derechos de la infancia, porque la infancia no trabaja, la infancia vive de lo que los papás les dan; lo que trabajo es para mis hijos, para su colegio, para su bienestar”.

La profesional denunció que Esimed, empresa que  hizo la sustitución patronal con Corporación IPS SaludCoop, “es la que se está negando a reconocerme  como empleada, a pesar de que cumplo horarios, trabajo en sus instalaciones, me dan las responsabilidades que les dan a los otros médicos”, dijo la médica, vinculada hace doce años a SaludCoop.

La huelguista agregó que “Esimed y SaludCoop son lo mismo, son del mismo grupo, ellos se tapan con la misma cobija y con la misma almohada; deberían de investigar eso porque de pronto hasta el ente regulador lo desconoce”.

La profesional había denunciado   las agresiones a los médicos por los pacientes al sentirse frustrados porque no los atienden bien, luego de dos o tres horas en espera. “Nos golpean las puertas, nos insultan, exigen los exámenes  adecuados y tienen la razón, pero se equivocan porque no tenemos la culpa de las malas administraciones de esta clínica ni de ninguna otra”, argumentó.

 Aníbal Hurtado, presidente del Sindicato de Médicos Unidos de Colombia, quien asistió a la doctora Guerrero con la destroxa de líquidos durante la entrevista, confirmó que adentro había cuatro médicos para 68 pacientes de urgencias.

La huelguista agregó que siguiendo el conducto regular,  la coordinadora administrativa, Ángela Hernández, le dijo hace una semana que  “no me habían sacado porque  era sindicalista, o sea que parece que quisieran sacarme”.

La médica declaró  que tomar esta decisión no fue fácil y que tampoco es populismo mediático. “No es fácil que uno se siente aquí y tenga que ser humillado y atropellado, pero tengo una causa digna como son mis hijos, mi familia, mis colegas, así no lo reconozcan, pero quisiera  que esto terminara lo más pronto posible”.

El País llamó a  Iván Ramiro Gutiérrez, gerente del centro asistencial, pero no respondió. La médica confirmó que Esimed  tampoco se ha comunicado con ella:  “Con un periodista me están mandado la razón de que no me van a quitar el contrato y que me van a pagar hoy, pero nadie se ha acercado a hablar conmigo, ni siquiera me han hecho una llamada telefónica. Un funcionario de cirugía vino el sábado a decirme que ya me habían pagado, pero era falso”.

José Alfredo Rodríguez, del Comité de Derechos Humanos de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Valle, dijo que esta “es una violación al derecho fundamental al trabajo y a la libre expresión,  y que  pese a las demandas, que han salido a su favor, no se le restablecen. Ella se dio a la tarea de seguir el conducto regular, hasta llegar a esta medida de hecho”.

Los niños de la doctora Guerrero siguen yendo al colegio. “Mis suegros han sido un gran apoyo para mí, ellos son los que han estado pendientes de mis niños mientras estoy aquí”, concluyó y recordó, otra vez con lágrimas, que el miércoles en la noche fue la última vez que los vio.

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