Masiva asistencia en el Seminario Internacional Exposer en Cali

Septiembre 09, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Masiva asistencia en el Seminario Internacional Exposer en Cali

“Si piensas negativamente te faltas al respeto”, expresaron Miguel y José Ruiz, durante su intervención en la clausura de Exposer.

Miguel Ruiz, el autor del libro ‘Los cuatro acuerdos’ y su hijo José fueron los encargados de clausurar la quinta edición del Seminario Internacional Exposer. La actividad se desarrolló en el Centro de Eventos Valle del Pacífico con masiva asistencia.

Alrededor de 2200 caleños asistieron durante este fin de semana a la quinta versión del Seminario Internacional Exposer, que se cumplió en el Centro de Eventos Valle del Pacífico. Organizado por Coomeva y con el apoyo de El País, Exposer reunió durante dos días de conferencias a figuras como Walter Risso, el Lama Tritul, el sicoanalista y escritor Gabriel Rolón, así como al mexicano Miguel Ruiz, reconocido mundialmente por su libro ‘Los cuatro acuerdos’. La jornada del sábado empezó con Gonzalo Gallo, quien habló sobre la muerte como un paso a la vida; Walter Risso dio pautas para liberarse de los apegos, mientras, el profesional en finanzas César Escobar orientó sobre cómo ser exitoso en el campo laboral. Entre los invitados que lograron más empatía con el público estuvo el Lama Triful, quien posterior a su conferencia llena de enseñanzas prácticas para la vida cotidiana sobre la felicidad, fue abordado por una multitud de asistentes que querían una foto con él. También se destacó Gabriel Rolón que en su intervención denominada ‘El hombre, un sujeto del deseo y la palabra’ compartió las vivencias de sus pacientes.Un cierre con acuerdos El cierre de Exposer estuvo a cargo de Miguel y José Ruiz, padre e hijo, quienes explicaron los llamados ‘Cinco acuerdos’ e invitaron a los asistentes a aplicarlos. Miguel Ruiz, quien por primera vez estuvo de paso por Cali, manifestó que la nutrida asistencia al evento es una demostración de un despertar de conciencia, “el despertar de un sueño letárgico”. Su conferencia la inició explicando el origen de la palabra ‘tolteca’, que significaba “artista” y recalcó que cada ser humano era en sí mismo un artista, pues permanentemente estaba creando. “No hay nadie como tú y nunca habrá nadie como tú, eres único en este planeta”.Recalcó, además, que una de las grandes preocupaciones del ser humano ha sido estar siempre en búsqueda de la verdad, “no la hallamos, se nos escapa y nos mantenemos como el perrito que quiere morderse la cola. Cuando la verdad somos nosotros mismos”. Asegura que los grandes conflictos que hay en la actualidad son producto del “bien y el mal, como la consecuencia del conflicto que hay en la mente humana y es esa pugna entre la verdad y las mentiras”. También enfatizó sobre la necesidad de cuidar el cuerpo. “Es cierto que todo lo que ha sido creado va a tener un fin, pero nuestro cuerpo debemos verlo como un santuario, es el lugar en el que vivimos y hay que tratarlo como tal, con respeto y con amor incondicional”.Compartió con los asistentes su propia experiencia de vida: Estuvo tres semanas en coma, llegó a tener solo un 15 % de la capacidad cardíaca y luego recibió un trasplante. “Al cuerpo hay que aceptarlo como es y amarlo incondicionalmente”. Invitó, también, a reflexionar en un aspecto importante: “Tu casa es una extensión de tu cuerpo, la ciudad es una extensión de tu casa, lo mismo que tu país. Y así como tratas al cuerpo, así mismo tratas a quienes te rodean”.En su intervención dijo que si somos artistas, debemos crear nuestra propia historia y determinar nuestra verdadera identidad: definir lo que queremos ser. “Yo no vivo la historia de los demás, debo vivir la mía, pero hay quienes viven su propia historia como personajes secundarios. Lo importantes es qué queremos de nosotros mismos. Pregúntese: ¿Soy lo que quiero ser?”.Luego entró en los terrenos del amor y las relaciones que establecemos e invitó a amar sin condiciones. “Muchos dicen ‘te amo’, pero a cambio piden tener el control de la vida del otro, pero si no los complacen en eso, no aman”. Y agregó: “queremos controlar y que nos controlen, es la guerra del control”. Cerró su intervención diciendo que las cosas no se deben tomar personales y menos hacer suposiciones. “El pensamiento es la voz del conocimiento, a veces la mente es muy ruidosa”. Cedió la palabra a su hijo José quien compartió cómo fue su despertar de conciencia. “Cuando leí el libro de mi padre, reconocí que sabía muchas de esas cosas y que yo mismo me había encargado de convertir mi vida en una pesadilla porque siempre encontraba excusas para justificar el no querer cambiar”. En su intervención también recalcó la importancia de la gratitud. “Hay que revisar cómo amamos, pero también debemos saber cómo desapegarmos, ser siempre escépticos y saber escuchar”.

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