Marlon Moreno se une al elenco de 'A Corazón Abierto'

Marlon Moreno se une al elenco de 'A Corazón Abierto'

Enero 19, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co
Marlon Moreno se une al elenco de 'A Corazón Abierto'

Marlon Moreno interpreta a un traumatólogo en la serie 'A Corazón Abierto'.

El actor caleño cambió la pistola de ‘El Capo’ por el estetoscopio. Ahora interpretará a un médico traumatólogo en la segunda temporada de ‘A Corazón Abierto’. El País lo tuvo en ‘consulta’ y escuchó su diagnóstico sobre este nuevo personaje.

El herido no para de gemir de dolor. Hasta hace unos minutos, buena parte de su cuerpo estaba enterrado entre los escombros de una falda de montaña que se vino a pique en los cerros orientales de Bogotá, por culpa del invierno. A su lado, el médico Juan Felipe Becerra apura sus manos entre latas, barro y palos retorcidos para restarle angustia y dolor a los minutos. Ahora, fuera del fango, se advierten los estragos del alud que sorprendió al humilde tipo: tiene el abdomen abierto, sangrante, costillas fracturadas. “¡Corten! La escena quedó lista”.Es casi medio día y el médico que hace unos instantes salvaba vidas en la ficción, deja escurrir ahora su acento caleñísimo, el de la vida real. Ese médico —o corrijamos— ese actor se llama Marlon Moreno. Ya lo hemos visto en los zapatos de un frío asesino en ‘Perro come perro’; en los de un mafioso de miedo en ‘El Capo’; en los de un teniente puesto a prueba en ‘Soñar no cuesta nada’. Y ahora es un médico traumatólogo que llega al Hospital Santa María en la segunda temporada de ‘A corazón abierto’, que comienza en pocos días. No es la primera vez que los libretistas le piden que se vista de bata y estetoscopio. Lo había hecho en ‘El precio del silencio’, pero aquella era más una historia de amor. Un bueno enamora a una buena, ambos sufren la mitad de la novela y al final comen perdices. No es ese el destino que aguarda a Juan Felipe, un médico confrontador, formado en la guerra y en las atrocidades que las balas dejan en las selvas y en los hospitales de primer nivel. El País lo tuvo en consulta rápida. Marlon, ¿qué diagnóstico hace usted de este nuevo personaje?No es un personaje bueno ni malo, nadie en la vida real es así. Es alguien que se enfrenta a la injusticia social, al conocido régimen subsidiado de las EPS. Para él, lo primero es la vida por encima de los trámites y de si los usuarios están al día o no en sus aportes a la salud. Se enfrenta a las directivas del hospital defendiendo esa premisa y hasta se salta los protocolos. Ha tenido experiencias en la guerra de Irak, donde fue voluntario y estuvo secuestrado por la guerrilla, que aún lo busca para que siga curando a sus heridos. Usted sabe elegir muy bien sus personajes, ¿qué lo sedujo de esta serie?Pasaron diez meses después de terminar ‘El Capo’ y me fui a hacer mis peliculitas, que espero este año salgan a la vida pública: ‘En coma’, ‘La reina’ y ‘La sargento matacho’. Estas dos últimas, cine valluno. Yo había seguido un poco la primera temporada de la serie y me pareció muy atractiva. Me hablaron del personaje y el corazón me dijo sí. Últimamente se le ha visto en roles con una fuerte carga social...Este médico tiene mucho de mi rebeldía. Los últimos personajes que he estado interpretando tienen mucho de conciencia social, me he preocupado por interpretar papeles con ese perfil. Siento que la gente, más que escucharme a través de una entrevista, me escucha a través de mis personajes.¿Cómo fue la preparación para este personaje, asistir a cirugías de verdad, enfrentarse a la sangre real?Parte del entrenamiento consistía en estar en cirugías con ‘destape de motor’ incluido (cerebro). Creí que me iba desmayar, pero me sorprendí de la cordura que guardé en esos momentos. Fue una lección personal, algo que no sabía de mí. Lo duro ha sido la apropiación de la terminología, cada rato me veo en internet consultado palabras que en mi vida había escuchado.¿Ahora mira a los médicos de forma distinta? Lo interesante del ejercicio fue descubrir cómo es la profesión de los médicos en la vida diaria, saber que mientras operan cuentan chistes, hablan de fútbol, de mujeres, escuchan música. Uno al final lo entiende, porque son demasiadas horas dentro de una sala de cirugía. La que yo vi tomó cinco horas. Marlon Moreno ya se volvió una marca en la televisión de este país. ¿No teme saturar a los televidentes?Para nada. Es como preguntarle al obrero de una fábrica si no lo asalta el temor de trabajar todos los días porque tiene que llevar el pan a sus hijos. Es la misma vaina. Es mi profesión, lo que yo más amo. Además de televisión, estoy haciendo cine constantemente. A algunos les parecerá que estoy sobre expuesto, a otros les gustará verme en la pantalla. A eso me someto yo y todos los que trabajamos en esto. Si le tuviera miedo a eso habría sido ingeniería químico o científico.¿Tanto trabajo no ha hecho que termine, paradójicamente, en un consultorio médico? Sí. Me enfermé porque no paraba de trabajar. Un día el cuerpo me dijo: “hermano, déjeme descansar”. Yo le hice caso, lo lleve a ver cine, a comer con la familia. Pero aquí me tienen. Para esto de actuar no existe cura.

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