Marchas y protestas, otro freno a la operación del MÍO

Marchas y protestas, otro freno a la operación del MÍO

Julio 07, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Marchas y protestas, otro freno a la operación del MÍO

La operación avispa es una de las modalidades empleadas por los manifestantes para bloquear el MÍO. Consiste en obstruir intermitentemente el carril solobus en periodos entre 10 y 20 minutos.

Este año, 42 marchas han bloqueado paso del MÍO. Cuando eso sucede, al menos 10.000 pasajeros dejan de usar el sistema.

Las imágenes  se repiten con frecuencia. Marchistas y manifestantes invaden  los carriles del MÍO para hacer notar su voz de protesta. En lo que va corrido del año ya se han contabilizado 42 de estos eventos, nueve más que el año pasado.

Conductores del MÍO, personal del HUV, familiares de pacientes que no reciben atención, estudiantes, entre otros, son quienes ven en esta una manera de reclamar sus derechos.   

El miércoles, para no ir más lejos, hubo dos bloqueos: en las estaciones Andrés Sanín y Avenida de las Américas.     

 En términos de demanda de usuarios, un día de manifestaciones le significa al MÍO, en promedio,  10.000 viajeros menos. En días críticos la cifra se puede elevar a 42.000.

 Si se hace el cálculo con lo que cuesta el pasaje ($1800) se podrían perder al día entre $18 millones y $75 millones de ingresos al sistema. 

No obstante, los más afectados son los usuarios, que ven incrementados sus tiempos de espera, desplazamientos y abordajes cuando los carriles solobus son ocupados.

En algunos casos, según Metrocali,  también representa tiempo adicional de caminata de los viajeros  debido a que los desvíos  impiden que los buses lleven al usuario hasta  su destino, esto sin considerar que el pasajero  puede ser dejado en un lugar que no conoce o  requerir pagar un transporte adicional para llegar a su destino.

“Cabe resaltar que estos efectos negativos en la operación no se tienen solo durante la   interrupción en los carriles. Un bloqueo de unos 20 minutos puede generar impacto durante la siguiente hora, mientras se logra restablecer el servicio”, manifestó un vocero de Metrocali.

 Frank Mosquera, directivo del operador  ETM,  sostuvo que estas afectaciones  al MÍO aumentan  el déficit operacional del sistema.  “Los bloqueos del carril solobus y de algunas estaciones lamentablemente se ha incrementado. El MÍO es  foco de atención para cualquier tendencia o grupo que quiera hacerse notar en Cali”.

 Añadió que desde su percepción estas interrupciones  afectan la operación del MÍO  hasta en un 50 %.

 “Esto, por dos cosas:  porque la gente no utiliza el sistema  cuando hay  bloqueos; pero también hay un efecto residual, porque el usuario que vivió las grandes esperas en la ida no las quiere vivir en la vuelta y busca otro medio de transporte”, precisó. 

 Agregó que el MÍO es un  sistema de alimentación con cobertura en casi  toda la ciudad y la  alteración en alguna de las estaciones o en un sector de los corredores se irradia  en  la operación global.  

Según los  cálculos del ejecutivo de ETM, por cada hora de bloqueo se trastorna tres  horas más todo el sistema. “Después de un bloqueo de una hora, a la hora siguiente la gente ve regularizado el MÍO, pero hay dos horas más en todo el proceso en que el sistema se  afecta.  Desde el mantenimiento  y la reparación, hasta las horas extras de los trabajadores”.  

 Jorge Vélez, presidente de la Liga de Estudiantes Usuarios del MÍO, dice que la falta de una contingencia de Metrocali hace que estos bloqueos se vuelvan más traumáticos.

 “Lo que más incómoda a los pasajeros, cuando hay protestas, es que muchos de los desvíos de los buses del MÍO se hacen sin ser notificados. Lo que se debería  hacer es que el bus siga por su ruta a pesar de la demora. Es decir, al usuario se le desvía de su recorrido. A eso se suma que  en ocasiones  impiden que los pasajeros  se bajen del bus”.

Sostuvo que, además, la  Liga de Estudiantes Usuarios del MÍO realizará una petición formal a Metrocali para que informe a la ciudadanía, antes de comprar el tiquete,  si  hay traumatismos en el sistema.

 Añadió que Metrocali no tiene capacidad de respuesta frente a estos bloqueos, inclusive, cuando  se anuncian con antelación. 

 Ante los cuestionamientos  Metrocali explicó  que tienen un protocolo en el que tras  confirmar la novedad (bloqueo) implementa desvíos de la flota y  se informa a los usuarios por medio de la plataforma tecnológica (avisos luminosos, redes,  voz a voz  y  otros). Después, se realiza seguimiento  hasta que se normalice la operación.

Según información de Metrocali los corredores del sistema de transporte masivo que más presentan eventos de interrupción por protestas, marchas o plantones  son principalmente: 

Calle 5, en el sector del Hospital Universitario, donde se pueden afectar directamente a cerca de 16.000 pasajeros durante una hora, en periodo pico. 

Carrera 100 con calles 13 y 16  (Av. Pasoancho) en el sector de la Universidad del Valle, lo que afecta directamente a unos 6000 pasajeros por hora, en periodo pico.

 El mayor impacto  La mayor afectación del MÍO  a causa de  bloqueos durante este año se registró  el 17 de marzo, cuando se presentó el Paro Nacional, el cual coincidió con un paro de los operadores de Unimetro.  

Las marchas salieron  desde varios sectores  de la ciudad  y se  dirigieron  hacia el centro de Cali, donde el sistema se afectó gravemente.   

”Este ha sido el día  en que se ha dejado de movilizar la mayor cantidad de pasajeros en este año”,  señaló  un vocero de Metrocali. Por esta razón  cerca de 42.000 pasajeros no emplearon el sistema. El MÍO, durante una marcha, deja de transportar 10.000 usuarios.

 

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