Los tres jóvenes que están detrás de la exposición de La Tertulia

Marzo 05, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

El grupo ‘En un lugar de la plástica’ se encargó del montaje artístico del museo La Tertulia.

El viernes pasado estaban en segundo plano. Incluso, pasaban inadvertidos, pues nadie se imaginaba que esos muchachos eran los responsables de la gran exposición de la colección del Museo La Tertulia , que se inauguró ese día.Ellos conforman el grupo ‘En un lugar de la plástica’, que hace curadurías de museo en gran escala. Sus integrantes son Nicolás Gómez Echeverri, magíster en investigación en Historia del Arte de la Universidad de Goldsmiths, en Londres; Julián Serna, artista plástico y becario Fulbright en la maestría en Cultura Visual de Illinois State University, y Felipe González, editor de Laguna Libros, una editorial independiente especializada en libros de arte. Como Serna debió viajar a los Estados Unidos, los otros dos se gozaron la inauguración.Desde cuando comenzaron a trabajar en el proyecto, vivieron de asombro en asombro. Debieron, entonces, recordar la sentencia de Miguel González, el curador de La Tertulia: “La vida de un museo está en la bodega”.. Y fue una sentencia confirmada. “Hallamos una cantidad de obras que uno sólo conocía en libros de historia del arte, Esa bodega es impresionante”, confesó Gómez.No todos los días se ve, juntas, obras originales de María Theresa Negreiros, Fernando de Szyszlo, Luis Caballero, Pedro Alcántara Herrán, Ómar Rayo, Alejandro Obregón, Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Diego Rivera o Roberto Matta. Y la lista sigue, hasta sumar 1.500 obras.“Parte del proceso fue restaurar las obras. Y luego vinieron los retos: el primero, seleccionar qué mostrar y qué guardar. “El criterio fue eminentemente pedagógico. La idea de hoy es que los museos no son los dueños del conocimiento, pero sí los responsables de cuidar ese patrimonio y de invitar al público a que se interese en él. Hoy en día se controlan temperatura y humedad, pero si no se forma una ciudadanía que tenga conciencia de cuidarlo, en 40 años habrá que botar las obras”, añadió.Por eso, más que una exposición, son cuatro simultáneas: pintura, escultura, obra gráfica y dibujo, distribuida en tres pisos con ejes temáticos: paisaje, ciudad, bodegón, cuerpo y abstracción. “Los ejes temáticos hacen que el público se sienta identificado con las obras. Con todos ellos cualquier persona tiene una relación y ello nos eximió de buscar un orden cronológico, o geográfico o de técnicas”, prosiguió Echeverry.“La obra de arte no debe ser vista como algo autónomo y el museo no debe ser sólo un lugar de contemplación. Se debe jugar con los espacios, para que una obra ‘converse’ con otras y se fortalezcan los temas planteados”, dijo Nicolás Gómez.Los curadores advierten que no han acabado de descubrir. “En obra gráfica hay 1.200 piezas, que apenas están saliendo. Dejamos muchas guardadas para más tarde. Por ejemplo, un Andy Warhol. También de Pedro Alcántara Herrán, Maripaz Jaramillo, Éver Astudillo, que ya saldrán a la luz”, anunció Felipe González. Otras obras que están presentes en la muestra han sido exhibidas muy pocas veces. Por ejemplo, hay una de Óscar Muñoz que él no recordaba haberla hecho. Es un dibujo que hizo hace 30 años para una carta del restaurante del museo. Por eso, “con las rotaciones siempre habrá novedad, porque hay obras en bodega que la gente quiere ver”, dijo González, al advertir que el museo debe ser visitado varias veces al año.

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