Los riesgos que pedalean con los biciusuarios de Cali

Junio 25, 2017 - 07:40 a.m. Por:
Alda Mera / Reportera de El País 
Ciclistas en Cali

El número de ciclistas que mueren en accidentes de tránsito en Cali es alto: 36 en 2014; 29 en 2015 y 32 en 2016.

Foto: El País

“No es gratuito que las mamás le den la bendición a los hijos cuando salen en moto”, dice Duvalier Sánchez, asesor para movilidad en bicicleta de la Alcaldía.

Pero los ciclistas son aún más vulnerables. De acuerdo con el Observatorio de Transporte no Motorizado de la Universidad del Valle, en Cali murieron 36 ciclousuarios en 2014; 29 dejaron su vida bajo las llantas de los carros en 2015 y la cifra de víctimas ascendió a 32 en 2016.

John Jairo Peña, veedor ciudadano y líder de la Comuna 16, ha visto morir a biciusuarios bajo las llantas de los carros, en la Autopista Simón Bolívar, en el cruce de la Calle 25 con Carrera 44.

El que más recuerda es el de un amigo a quien un motociclista que no respetó el pare, le destrozó la pierna. Fue en el cruce de la Autopista Simón Bolívar con Calle 27, a las 4:30 p.m., que no era precisamente una hora pico. Su amigo, que era constructor, ya en discapacidad, le tocó aprender a trabajar manufactura en cuero y elabora bolsos y calzado. Pero ya no pudo más andar en bicicleta.

Alejandra Peralta, integrante del colectivo Univalle en Bici, ha sentido la muerte respirándole detrás suyo. Como el día que un motociclista que estrenaba moto quiso hacer una curva cerrada y se cayó, por lo que otra moto que venía detrás lo golpeó y a su vez la atropelló a ella. Al verla en el piso, ambos motociclistas querían huir, pero ella llamó a alguien de “la masa crítica” o grupo de ciclistas utilitarios que se apoyan.

De inmediato, había 50 ciclistas rodeando al principal infractor para obligarlo a responder por la bici que la destrozó, aunque ella no tuvo lesiones graves.

Otro día ella y una amiga intentaron hacer el cruce donde la Calle 5 se bifurca hacia la Carrera 15, pero recibe el tráfico que viene del barrio Alameda por la Calle 7. Su compañera no alcanzó a pasar y la atropelló un taxista que se dio a la fuga.

Alejandra recuerda a una estudiante de la Universidad del Valle, que la arrolló un bus en la Simón Bolívar con 80, porque si bien hay ciclorruta norte-sur, no hay en sentido inverso y aunque fue trasladada a la clínica, allí murió. También habla de un estudiante que iba con audífonos sobre la Avenida de las Américas y murió atropellado. Algo que no hubiese sucedido si existiera un carril preferencial para los biciusuarios.

Para John Freddy Bustos, coordinador de La Ciudad Verde, el nuevo plan de ciclorrutas va a mejorar el desempeño de los motociclistas porque les va a quedar menos espacio entre carriles para zigzaguear, van a tener que ir detrás de un carro y el tráfico se tendrá que ralentizar.

Sánchez coincide en que los carriles más angostos conlleva a los conductores de carros y motos a ir a velocidades más reguladas y conscientes de que hay más actores en la vía. Un accidente a más de 60 kms./h es fatal, las probabilidades de morir son de 80 %. La lista de víctimas la lideran los motociclistas, seguidos de los peatones, que son los más vulnerables, y en tercer lugar aparecen los ciclistas.

Lo saben Mateo Posada y el equipo de la mesa de transporte no motorizado. En asocio con BiciCali, un emprendimiento de turismo en bicicleta creado por él, enfocaron su programa de responsabilidad social con exposiciones fotográficas sobre el mundo de las dos ruedas.

La primera fue ‘Cali mueve cadenas’, 36 retratos de ciclistas urbanos. Y la más reciente ‘Por la vida en la vía’, son 32 fotografías en blanco y negro de los sitios mortales donde 32 ciclistas perdieron la vida en 2016 en accidentes de tránsito.

Las imágenes fueron captadas en la soledad de los días domingo, sin tráfico, y se expusieron en el Centro Comercial Carrera, sitio de gran afluencia de taxistas, para sensibilizarlos sobre el respeto al ciclista. Cada foto va acompañada de la edad del ciclista, fecha de su fallecimiento y dirección del sitio del accidente mortal.

Sánchez también cree que en canales de 2,90 o 3,00 mts. la sensación de seguridad es menor y genera un autocontrol o autorregulación. Con la medida se espera que las calles se pacifiquen más y la gente no alcance velocidades de 100 kms/h. en una cuadra y 10 kms/h. en la otra, sino constantes de 50 kms/h.

“Está demostrado en estudios que esto mejora la seguridad vial y cambia el paradigma: en movilidad, lo que importa es la seguridad, no la velocidad; necesitamos que la gente llegue a su casa, en tiempo razonable, pero sana y salva”, enfatiza Duvalier.

La seguridad, otro ‘hueco’ en las vías

Alejandra Peralta dice que al diseñar las ciclorrutas se debe tener en cuenta la seguridad. Lo dice ella que un día fue atacada por robarle la bicicleta y en el forcejeo por no dejársela robar, cayó a un caño con bicicleta, ladrón y todo.

Otros ciclistas que pasaban acudieron en su ayuda, pero entonces el ladrón le robó la bici a uno de ellos. Luego de que la ayudaron a salir del caño, los persiguieron con más ciclistas y la recuperaron.

Por ello dice que el diseño de las ciclorrutas debe ir articulado con otras acciones. Por ejemplo, en la de la Calle 50, el carril va por la margen donde la gente bota basuras y escombros y falta limpiar la zona.

El asesor Duvalier Sánchez añade que con los colectivos de ciclousuarios, se diseñó la estrategia ‘Bici segura’, que cruza datos de los puntos de mayor riesgo para ciclistas urbanos y de ciclomontañismo, según el observatorio del peatón y la mesa de trabajo de transporte no motorizado.

Y con base en ello, trazaron rutas para la Policía en bicicleta articulada con la Policía motorizada y operativos de control. A los grupos de ciclomontañismo, la Policía les hace acompañamiento y anillos de seguridad y funciona bien.

Sánchez admite que hay que diseñar las rutas en zonas bien iluminadas, señalizadas, podadas, para dar más seguridad a los ciclistas. Y que hacerlas junto al carril de los vehículos, da la sensación de grupo.

“Lo más importante es la cohesión social, a más ciclousuarios, da mayor seguridad. La Icesi desarrolló una app para que los ciclistas se puedan agrupar y andar en pelotones como las abejas o las aves”, dice el asesor.

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