Los desvelos de Santa Teresita

Junio 17, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Por Ximena Payán / Cali Norte

Una invasión que crece con el paso de los días, un proyecto de vivienda que pretende convertir una zona verde en carretera y una construcción abandonada desvelan a los habitantes de esa zona.

Una invasión que crece con el paso de los días, un proyecto de vivienda que pretende convertir una zona verde en carretera y una construcción abandonada desvelan a los habitantes de Santa Teresita.“Nunca habíamos tenido problemas de invasiones en el sector. De la noche a la mañana se armó un cambuche en medio de la zona boscosa contigua al condominio Mirador de Santa Teresita, pero esto ya va en cinco o seis casas más”, advirtió Sandra Lucía Arcos, administradora del condominio.Agregó que la primera vivienda apareció en el 2006, pero que en los últimos meses se han visto más familias y más cambuches, los cuales son casi imperceptibles, debido a que se esconden entre los árboles ubicados en la Calle 2B Oeste.“Claro que la situación se agudizó cuando empezaron a presentarse robos en las casas del condominio, lo cual nos llevó a construir unos muros que, por vivienda, han tenido un costo de casi $20 millones. A eso le sumamos un muro tendinoso para poder tapar la malla eléctrica y, sin embargo, se siguen metiendo”, agregó.De acuerdo con José Manuel Fernández, morador del edificio Bosque de Santa Teresita, la invasión ha crecido en los últimos dos meses “y lo que más nos preocupa es la deforestación de uno de los pocos pulmones verdes que tiene Santa Teresita”.Ante esto, el Movimiento Cívico del Oeste presentó un derecho de petición ante la Alcaldía de Cali para que se evite la llegada de más familias.“Si hoy hay cinco familias allí, mañana perfectamente pueden haber diez y la cifra se duplicará si el Gobierno Municipal no nos ayuda a combatir este problema”, afirmó uno de los voceros de la agremiación.Al respecto, Aída de Estela, vicepresidenta de la Junta de Acción Comunal de Santa Rita, Santa Teresita y Arboleda, explicó que en días pasados corroboró que se trata de unas familias de Nariño “que en un principio vivían en casa de unos familiares en Bellavista y como estaban tan apeñuscados vieron la opción de construir sus viviendas en el sector. Aunque reconocieron que saben que se tienen que ir de allí”.En una visita que el martes pasado realizó a la zona el subsecretario de Policía y Justicia del Municipio, Fortunato García Wallis, se logró verificar que se trata de un asentamiento ilegal que lleva bastante tiempo de haberse establecido. “Se ve que han aprovechado la vegetación y la topografía del terreno para construir sus casas. Esto se puede ver porque los cambuches tienen techo de zinc, hay plataneras y otro tipo de cosechas. El paso a seguir es oficiar la inspección superior”, aseveró el funcionario.Agregó que una consecuencia de la presencia de estos nuevos vecinos es la desvalorización de las viviendas del sector, “pues si costaban $500 millones, hoy, debido a este problema, podrían costar la mitad”. Enfatizó en que los residentes en el sector debieron informar a su dependencia desde un comienzo sobre la existencia de la invasión para impedir su crecimiento, pero se comprometió adelantar el proceso policivo.¿Carretera o zona verde?Los habitantes de Santa Teresita también están preocupados por una carretera que se pretende construir sobre una zona verde ubicada frente a Bosque de Santa Teresita y protegida por la comunidad del sector.De acuerdo con Lizbeth Ramírez, administradora de este conjunto residencial, lo que se conoce con respecto al edificio Montjüic, de la constructora Mecon, es que su entrada está prevista por Bellavista y no por Santa Teresita, como se pretende ahora.“Supimos que a ellos no les aprobaron el proyecto con carretera y a la gente le dicen que ya solicitaron el permiso para ello ante el Municipio, lo cual nos preocupa mucho, porque este es un bosque y un pulmón verde casi único en este sector del Oeste”, anotó la señora Ramírez.En respuesta a esta inquietud, Luz Amparo Muñoz Echeverri, gerente general de Muñoz Echeverri Construcciones-Mecon S.A, explicó que “esta zona verde en ningún momento se piensa desaparecer. Esta zona, que era una escombrera y puros matorrales, será convertida en un pulmón para la ciudad, con la siembra de más de 200 árboles, entre ellos guayacanes, palmas, samanes y jardines”. También afirmó que tendrá un sendero peatonal con jardines e iluminación para ser utilizado por los residentes de edificios vecinos y los de Montjüic, “o sea, para gente de bien y no para malandrines, como lo era antes de que nuestra empresa llegara a este sitio”.Según la vocera de la constructora, “el fin es aportar al embellecimiento de nuestra ciudad, como se ha hecho en la parte superior del acceso a la calle 12 A Oeste”.Lo cierto es que los moradores de Santa Teresita aseguran que no dormirán tranquilos hasta que el Municipio no solucione los tres problemas que los desvelan.Para recuperar la zonaLuz Amparo Muñoz Echeverri, gerente general de Muñoz Echeverri Construcciones-Mecon S.A, invitó al Movimiento Cívico del Oeste a participar con sus ideas en la recuperación de las zonas denominadas como pulmones verdes.Recordó que “el caño seco que linda con nuestro proyecto no recibe ningún mantenimiento por parte del Municipio, que es lo que nosotros en este momento estamos pretendiendo hacer, ya que antes de iniciar la construcción, éste era invadido por dos chozas, donde se alojaban un indigente y un lustrabotas, con los cuales acordamos una indemnización para que se retiraran sin ningún problema”.Una construcción sin dueñoDesde hace tres años una construcción frente al edificio Bosque de Santa Teresita ha generado cuestionamientos entre sus moradores, pues la misma no se ha culminado y cuando llueve se empoza causando problemas sanitarios.De acuerdo con representantes del Movimiento Cívico del Oeste, esta edificación, que aparece con la nomenclatura de la Carrera 2A # 11 Oeste 323, no está registrada en la oficina de Instrumentos Públicos, a la que acudieron para verificar la existencia del certificado de tradición del lote.“Esto nos impulsó aún más a poner este derecho de petición en el que solicitamos verificar la legalidad de dicha construcción y cómo pasó de ser un terreno público a un terreno privado”, explicó uno de los integrantes del Comité Cívico del Oeste.También precisó que, como el agua no tiene salida, cuando llueve se generan malos olores y cría de zancudos y bichos en el sector.De acuerdo con la administradora del edificio Bosque de Santa Teresita, Lizbeth Ramírez, desde hace tres años, cuando ejerció la administración del conjunto residencial, “observé esta edificación, pero pensé que se seguiría haciendo y hasta hoy sigue igual”.En declaraciones anteriores a El País, los encargados de la edificación dijeron que el 22 de mayo del 2007 se iniciaría la construcción de taludes y se continuaría con el edificio, pero éste todavía permanece a medio camino, generando preocupaciones entre quienes viven en sus alrededores.

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