Los contrastes del emblemático Parque de los Estudiantes de Cali

Los contrastes del emblemático Parque de los Estudiantes de Cali

Marzo 13, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Los contrastes del emblemático Parque de  los Estudiantes de Cali

Desde hace un año, jóvenes practican deportes alternativos en el Parque de los Estudiantes.

El pedestal de Jovita, así como su entorno, volvieron al abandono. Jóvenes quieren darle un uso recreativo a esta emblemática zona.

El parque de los Estudiantes, que tiene como habitante de honor a Jovita, la reina eterna de Cali, luce una vez más en estado de total deterioro. Pese a que este sitio ha sido eje de frecuentes campañas de recuperación, como las que lideró el colectivo de ‘Yo pinto de orgullo mi ciudad’, nuevamente abundan los rayones y la basura, a lo que se suma la falta de rejillas y luminarias. Ahora que regresaron las lluvias, también es común encontrar agua empozada.Alfredo Toro, transeúnte, opina que “los grafittis artísticos adornan y le dan vida al parque; pero esos garabatos que hacen en la base de Jovita lo único que hacen es dañar la vista”.Debajo del puente de la Calle Quinta (sentido norte-sur), hay grietas de gran longitud. Guillermo Gutiérrez, un comerciante que se hace bajo esa estructura, asegura que “hace dos años aparecieron las fisuras”.A su vez, Leidy Rayo, una usuaria del MIO que hace trasbordo en la estación Santa Librada, dice que en el parque “hacen falta más iluminación y vigilancia de la Policía, porque los ladrones aprovechan y roban a las personas que pasamos por aquí, sobre todo después de las 6:00 de la tarde”.No obstante esta situación, desde hace algún tiempo es común encontrar en este sitio grupos de artistas circenses y practicantes de deportes urbanos que usan el lugar para sus actividades.Pasar de un árbol a otro haciendo equilibrio a través de una cuerda elástica, hacer malabares con diferentes elementos y desplazarse con fluidez usando las habilidades del cuerpo haciendo ‘parkour’, son algunas de las prácticas que observan quienes pasan por allí.“Queremos darle uso a un parque que no es funcional, que se cambie el imaginario de que este sitio está lleno de viciosos y recuperar este espacio con actividades a las que se puede vincular cualquier persona”, dice Cristiam Rueda, malabarista.

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