Los caleños se consideran de pocos, pero buenos amigos

Los caleños se consideran de pocos, pero buenos amigos

Septiembre 19, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Los caleños se consideran de pocos, pero buenos amigos

Encuesta revela que más de la mitad de los entrevistados se enamoró de un amigo y prefiere la amistad con un hombre. La gran mayoría los describe como seres con los que cuentan en las buenas y en las malas.

Más de la mitad de los caleños tienen pocos amigos, pero son tan valiosos para ellos, que la gran mayoría los describe como seres con los que cuentan en las buenas y en las malas. Y es tal la confianza en ellos que prefieren contarles sus secretos a un amigo antes que a su pareja o a un hermano.Sin embargo, cuando se trata de hacer negocios con los amigos, la amistad es a otro precio. La gran mayoría (73%) cree que tener una empresa en común pone en riesgo la relación. Un dilema sería para los caleños ver que la pareja de su amigo le está siendo infiel a éste. Un 36% guardaría silencio, pero el 64% restante asumiría actitudes diferentes.Estas son parte de las conclusiones de la encuesta que sobre la amistad entre los caleños hizo Analizar & Asociados para El País, con motivo de esta fecha que es especial para el 56% de los entrevistados. ¡Feliz Día del Amor y la Amistad!Amistad en riesgoNegocios y amistadLos negocios deben ir por un lado y la amistad por otro. Esa es la premisa del 73% de los caleños que consideran que el amigo como socio pone en riesgo la relación. Andrés Meza Escallón, ingeniero de sistemas, lo confirma. Para él, negocios y amistad son dos cosas que entran en conflicto. “Con un amigo vendo software en EE. UU., pero cuando la empresa tuvo problemas económicos, todo el tiempo hablábamos del negocio y nos alejamos como amigos. Se volvió jarto el asunto, no sabíamos cuándo estábamos en rol de amigos y cuándo en el de socios”.En cambio, Pedro Rovetto, integrante del grupo Superlitio, opina que si las condiciones son claras y transparentes, hacer sociedad con los amigos no pone en riesgo la amistad, opción por la cual vota el 23%. “Ese es el caso de Superlitio, donde todos trabajamos por un bien común y hacemos una distribución equitativa de las ganancias para tener igual compromiso del proyecto. Eso nos ha mantenido unidos durante diez años”.Amigos y cuñados Aunque más de la mitad (56%) considera que salir con el hermano (a) de un amigo (a) no afecta la amistad, hay un 42% que sí lo ve como una amenaza. Miguel Torres, un especialista en Gerencia Ambiental, es de los que ha salido bien librado de esta situación. “Salí con la hermana de un amigo y la amistad no se dañó”.Celos La gran mayoría (82%) asegura que nunca ha sentido celos de los logros de sus amigos. Como Martha Helena Echeverri, diseñadora gráfica y de modas, para quien “los logros de mis amigas son mis logros. Las alegrías de mis amigas son mías también”. Pero un 18% admite que ha llegado a sentir celos en algunas ocasiones. Andrés Meza acepta que esa ‘espinita de la rivalidad’, si bien no le pasa con las amigas, con los amigos varones sí. “Cuando veo en Facebook que unos trabajan en otros países, en multinacionales, me pregunto ¿qué pasó aquí?, si estudiamos en la misma universidad, nos graduamos juntos, ¿a qué horas me cogieron ventaja?”.La psicóloga Gloria Cecilia Ramírez, de la Universidad Javeriana, aconseja que en este tipo de situaciones “no es bueno compararse para no generar envidias o lastimar la autoestima”.Celos por apegoEl 67% de los entrevistados dice que nunca ha sentido celos por la relación de sus amigos con otras personas. Pero el 33% reconoce que sí los ha sentido. La psicóloga comenta que esa situación tiende a suceder cuando la persona siente que pierde atención e importancia de su amigo. “Hay quienes caen en el apego afectivo hacia los amigos y eso genera molestias si éstos se relacionan mucho con otros. Es una conducta que hay que trabajar emocionalmente”.Muy respetuoso se muestra el 83% de los preguntados, cuando de fijarse en la ‘ex’ o el ‘ex’ de un amigo (a) se trata. Para el psicólogo Alejandro Monroy éste es un resultado lógico porque así se evita quedar en una situación incómoda que se presta para otras más incómodas. Esto pondría en riesgo la amistad, algo con lo que hay que tener delicadeza. Y sugiere: “Entre más cercano se es, más distancia se debe guardar”.O como lo plantea Rovetto: “Si el amigo de uno la conoció primero y le gusta, pues uno tiene que aguantarse las ganas. Salir con la ‘ex’ de un amigo no va con mi personalidad”.La delgada líneaInfidelidadUna encrucijada del alma vivirían casi todos los indagados si vieran que la pareja de su amigo (a) le está siendo infiel a éste (a). Frente al silencio del 36%, el 64% de entrevistados tomaría partido.Esa situación la vivió la bióloga Susana Díaz, quien no dudó en confrontar al esposo de una amiga cuando lo sorprendió en el carro con otra mujer. “¿Qué hubieses hecho si fuera mi amiga quien te hubiera sorprendido?, le dije, él se quedó mudo”. Pero eso sí, dice, jamás se lo contó a ella, porque eso no soluciona nada.”Cada pareja es un mundo y uno no debe meterse. Ellos continuaron su matrimonio, eso fue sólo un ‘affaire’ de él”, relata Susana.La psicóloga Gloria Ramírez dice que si se decide hablar con el infiel es porque la relación es muy cercana.”Se puede hablar, siempre y cuando no sea con la intención de generar dolor, sembrar cizaña ni agrandar el problema, sino de apoyar a la pareja y buscar soluciones”.La delgada línea del amor y la amistad es muy frágil. El 54% se ha enamorado de un amigo (a) y el 46% dice que nunca.A Susana Díaz le pasó. “Me namoré perdidamente de un amigo del alma, con el que tuve amistad un año. Incluso, la iniciativa la tomé yo, porque él me veía sólo como amiga. Me tocó decirle: ‘vea, aquí estoy’. Él quedó sorprendido, no se lo esperaba. Fue un amor bonito”.Similar enamoramiento vivió la presentadora de Tv. María Alejandra Restrepo, ‘Maleja’, con su pareja actual, el motocrossista Sebastián ‘Tatán’ Mejía. Ellos se conocieron en un ‘reality’ y luego de tres años de amistad, hace siete meses son novios. “La amistad previa genera confianza mutua, algo muy necesario a la hora de establecer una relación”, comenta Maleja.El psicólogo Alejandro Monroy dice que así debería ser. “El punto no es si uno se enamora o no de un amigo, sino porqué no nos volvemos amigos de la persona de quien nos enamoramos. Incluso, hay parejas que se casan y nunca llegan a ser amigos”. Lo ideal es que haya amistad porque con los amigos se es auténtico y eso permite construir una relación sólida. De lo contrario, cuando se acabe la pasión, se termina la relación porque no hay nada más que la soporte”.Entre ellos y ellasHombres, mejor librados Más de la mitad de los encuestados (55%) cree que una verdadera amistad entre hombre y mujer sí es posible, pero un 45% lo pone en duda. El artista Pedro Rovetto, de Superlitio, forma parte del 36% que cree que “entre un hombre y una mujer sí puede haber una amistad verdadera... pero después pasar ciertas etapas (risas). Si se conocen y se acercan sin que haya atracción física sí es posible. O cuando salen, pero la relación no funciona, pueden seguir siendo buenos amigos”.En cuanto al sujeto de la amistad, los hombres salen mejor librados: el 53% prefiere como amigo a un hombre, mientras que el 44% a una mujer. La bióloga Susana Díaz es de las que prefiere tener amigos hombres. “No sé si es por mi manera de ser: soy muy expresiva, espontánea y eso atrae a los hombres y causa mucha ampolla entre las mujeres. He tenido muy malas experiencias con las mujeres, son envidiosas, me han traicionado, no saben cuidar la amistad. En cambio los hombres son divinos, incondicionales. Soy autosuficiente, pero cuando los necesito nunca dicen no, siempre me tienden la mano. Ellos son muy queridos conmigo”. Por el contrario, la diseñadora Martha Helena Echeverri, asegura que sus mejores amistades han sido mujeres. “Las mujeres somos iguales, nos enfermamos de lo mismo, sentimos rabia por casi lo mismo. Y no creo que exista rivalidad entre amigas que lo han sido toda la vida, con las que uno ha compartido tantas cosas. A mí, por lo menos, no me ha pasado”.Con relación a la solidez de la amistad, para el 51% es indiferente si es con un hombre o con una mujer. Sin embargo, el 37% piensa que las amistades más sólidas se dan entre hombres, y sólo un 12% le da su voto de confianza a la amistad entre mujeres.En ese porcentaje del 37% está el ingeniero Andrés Meza. “Entre los hombres la amistad es más sólida, toda la vida. Las mujeres rivalizan entre sí, el dicho de amigas y rivales es completamente cierto. Ellas son tenaces. Entre mis amigas lo he vivido. Siempre se están vigilando por encima del hombro para que no estén hablando a sus espaldas. Los hombres, como se dice, nos tapamos con la misma cobija, eso es verídico”. De acuerdo con la psicóloga Gloria Cecilia Ramírez la situación de rivalidad o de poco entendimiento entre mujeres se debe a que ellas son más emocionales y los hombres más racionales.Por eso hay momentos en los que entre ellas se pueden presentar diferencias, susceptibilidades, molestias, sentirse más irritables. “Es cuando la amistad entre mujeres puede ser más vulnerable y deteriorarse. Y ellos conservan más las amistades porque no se enredan en pequeñeces”.El artista Pedro Rovetto es del 59% de los que afirma que no le molesta para nada que su pareja tenga amigos del otro sexo. “Me parece superchévere, incluso he terminado siendo buen amigo de los amigos de mi esposa; es más, el hecho de que ella tenga muchos amigos es buen indicio de que tiene buena relaciones con los hombres y eso facilita nuestra relación”.Monroy se muestra escéptico de que la mayoría haya dicho que no le molesta que su pareja tenga amigos del sexo opuesto. “Nos falta mucho para creer en nuestro valor y la mayoría de la gente sufre de apego y celos hacia su pareja, y no va a ver con buenos ojos que otro u otra ‘lo amenace’. Son los que prefieren hacerse los locos y decir: ‘No hay problema, salga con sus amigos (as) y no pasa nada. Sólo me llama cuando llegue para saber que está bien’. Traducción: es para fiscalizar en qué estado llegó”.En este aspecto, algunas mujeres se muestran más desconfiadas. “No me molesta que mi pareja tenga amigas, siempre y cuando sepa quiénes son y que él me las haya mencionado”, dice Lina María Carvajal, graduada en Mercadeo y Negocios Internacionales.Por su parte, Martha Helena Echeverri comenta que su esposo es amigo de las esposas de sus amigos “pero que yo le haya conocido una amiga, no. Igual no me molestaría mientras se haga amiga mía. Él conoce mucha gente, puede tener muchas amigas de joven, pero que sean de frecuentarnos no”.El amor es ciego. El 78% lo confirma al aceptar que no le importan los comentarios de sus amigos (as) en el momento de elegir pareja. “Yo soy el que me voy a meter en el problema o no. Uno puede escuchar al amigo, pero es decisión de uno si lo toma o no”, dice Miguel Torres, especialista en Gerencia Ambiental. Igual opinión tiene Susana Díaz. “Soy muy radical en ese tema. Es lo que yo piense, lo que yo sienta. Y no creo que me haya equivocado para arrepentirme y decir: ‘mis amigos me lo dijeron’”. Sin embargo, el 22% es consciente de la limitación que produce el amor y aceptaría cualquier observación.Y a pesar de los milagros de la tecnología, en tiempos del Facebook, Messenger, Twitter y el I Pad, la distancia es lo que más contribuye a que una amistad se termine, según el 35%. Y un 32% cree que la amistad muere cuando ya no se comparten los mismos ideales.Sin embargo, el psicólogo Alejandro Monroy lo contradice: “Simplemente algunas relaciones entran en un estado de pasividad por los avatares de la vida, pero si los verdaderos amigos se reencuentran, vuelven a reconectarse, el cariño sigue intacto. Si se acaba es porque la relación no fue tan profunda”.Cómo son de amigosMuy selectivosLos caleños son muy sociables, pero selectivos con sus amigos. La presentadora de Tv. ‘Maleja’ dice que es “de pocos, pero verdaderos amigos que están pendientes de mí, que se preocupan porque esté bien. Son como parte de la familia”. Andrés Meza, ingeniero de sistemas, coincide con ella. “Aunque me considero sociable, los amigos los cuento con los dedos de una mano. Cuando uno quiebra o no puede mantener el estilo de vida que compartía con ellos, se da cuenta de eso, no persisten en la amistad, los que sí lo hacen son los verdaderos amigos, que son poquitos”.Ese 55% que dice ser de pocos amigos, en opinión del psicólogo Alejandro Monroy, refleja la dificultad que tienen para vencer los miedos y darse a conocer, porque la gran mayoría de las personas queremos compartir y tener un montón de amigos. “Lo que pasa es que el 95% de nuestras relaciones son superficiales, con comunicación de ‘taxi’ (se habla del clima, del trancón, del gobierno), pero sólo el 5% son relaciones donde de verdad trascendemos; preferimos ponernos la máscara que nos protege y a la vez nos aleja de los demás”.Si el 61% declara que sus amigos son de la misma edad, el psicólogo lo ve normal. Refleja la tendencia del ser humano de buscar personas afines y vivir ciclos similares porque uno no es el mismo a los 16 en el colegio, a los 25 en la ‘U’, a los 30 en el trabajo, y a los 40 preocupado por la educación de sus hijos. Siempre se busca una confluencia de intereses para encontrar apoyo”.Igual encuentra natural que el 38% ubique a sus amigos en el barrio (38%) porque fue la gente que los vio crecer y los unen experiencias y vivencias en los momentos complicados o más profundamente emocionales.

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