Lo que le espera a Cali con la temporada de lluvias

Abril 10, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Lo que le espera a Cali con la temporada de lluvias

El oriente de la ciudad, en el sector de Floralia, es escenario de inundaciones cada año. Allí se colmatan las alcantarillas por los residuos sólidos, basuras y escombros que vierte la comunidad a los canales de aguas residuales.

En los meses siguientes el invierno pondrá a prueba obras de mitigación. Expertos piden gran plan para evitar desborde de afluentes que cruzan la ciudad.

Los datos de los últimos aguaceros en Cali son contundentes. En los dos chubascos de la semana pasada cayó cerca del 50 % del agua estimada para este mes, según el promedio anual. Abril, lluvias mil. 

Rodrigo Zamorano, secretario de Gestión del Riesgo, lo explica con sus palabras: “Estamos en temporada de lluvias y aunque los pronósticos apunten a que podría llover menos,  eso no quiere decir que no lleguen precipitaciones importantes.  En un año normal  se registran en Cali cerca de  1100 milímetros de aguas lluvias, eso significa que deberían caer 90 milímetros  por mes, pero en los últimos dos aguaceros, se presentaron 56 milímetros. Casi la mitad de lo que debería presentarse en abril”.  

Y es que la llegada de las lluvias sacuden el  recuerdo: la Autopista Sur y la Calle 9 convertidas en ríos, el Norte colapsado por el represamiento de agua bajo el puente de Chipichape y es casi obligada la foto del héroe improvisado rescatando  a quienes se quedaron con el agua al cuello dentro de su carro en el deprimido de la Calle 25 con Carrera 8 (frente a Postobón). 

Hace cuatro años, en el 2012, cuando el país fue golpeado por el invierno,  las escenas  fueron  dramáticas; los ríos Meléndez y Lili desbordados, el barrio El Caney  inundado y los cerros tutelares con deslizamientos constantes.

Desde entonces, excluyendo las obras del jarillón del río Cauca, se invirtieron en Cali  cerca de $60.000 millones por parte de  Emcali, el Fondo de Adaptación, la CVC y el Dagma para evitar que la historia se repita.

Desde la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Acodal), seccional Occidente,  advierten que es necesario articular un  plan de ciudad para evitar este tipo de estragos a causa del cambio climático. “Yo podría decir que Cali no se preparó para las inundaciones porque en este momento no veo en la ciudad espacios reservados para realizar sistemas urbanos de drenaje sostenible (grandes lagunas de mitigación de inundaciones)”, explica  Carmen Eugenia Sterling, vicepresidenta de Acodal, seccional Occidente.

Otro factor que preocupa a  la Alcaldía, Emcali y  la misma Acodal es la gran cantidad de  basura y  escombros que terminan en el alcantarillado.

Según la Oficina de Gestión de Riesgo de Cali, cada día se extraen en promedio  111 toneladas de  basuras de las alcantarillas, “lo que ocupa casi el 50 % del drenaje de la ciudad”, complementa Zamorano.

Al cierre de esta edición, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, tenía en alerta roja a Cali por posibles deslizamientos por lluvias.

El cáncer de las alcantarillas

Desde inicio de año Emcali activó el plan de limpieza de sumideros y canales y están evacuando 30 volquetas diarias de basura y  escombros.

En relación con las inundaciones en Chipichape, Efraín Torres, jefe del Departamento de Aguas Residuales de Emcali, dice  que se hace importante hacer obras de canalización en la vía  a Golondrinas. “Esa agua se viene con barro y colapsa el sistema. Infraestructura realizó algunas obras, pero hay que estar atentos”. 

En la Autopista Sur y la Calle 9, advirtió que el problema es de capacidad del sistema. “Desde la Avenida Circunvalar cae agua con barro desde la ladera y por eso colapsa”. 

Rodrigo Zamorano, secretario de Gestión de Riesgo, advierte que se hace vital no arrojar basuras a las alcantarillas, “hemos encontrado colchones   que taponan ductos de un  metro. El agua se embalsa y no hay capacidad, eso es una barbaridad”.

El Pondaje, a media capacidad

La descolmatación de las lagunas de Charco Azul y El Pondaje son obras claves para evitar inundaciones en el oriente y sur de Cali, ya que regulan las aguas de los canales cuando llueve torrencialmente. Pero en este momento  su capacidad es de 300.000 metros cúbicos de agua, cuando debería alcanzar 600.000 metros cúbicos. “Esos  trabajos sirvieron  en  los últimos aguaceros, con lo que hemos tenido menos problemas”, dice Torres.  

Pero falta terminar la fase tres del proyecto, que además contempla la reubicación de varios asentamientos.

Actualmente están en trabajos en Charco Azul. El Pondaje fue totalmente recuperado. 

“Hasta que  lleguemos a la etapa tres  vamos a tener dificultades en Comuneros 2 porque la red de bombeo estaba obstruida. Pero hemos realizado   trabajos para solucionar este problema”, concluye Torres.

Reforzamiento de los diques 

Entre las inversiones más importantes para evitar inundaciones se encuentra el reforzamiento de diques. La CVC informó que  en el caso del río   Cali se fortaleció  el jarillón  entre las calles 44 y 71B. Este dique beneficia los barrios Los Álamos, Guaduales, Floralia, Calima, La Isla, La Flora Industrial, La Merced y Olaya Herrera.

 Asimismo, con $2400 millones se recuperó la función hidráulica del Embalse de Cañaveralejo   para la reducción de picos altos en el río,  aguas abajo del barrio Venezuela. 

También se intervino un  tramo del río  Meléndez con recursos por $5800 millones. Incluyó el tramo entre la Calle Quinta hasta la Autopista Simón Bolívar. Según la Corporación, las obras ambientales y de ingeniería que se desarrollaron  en las cuencas de los ríos Cañaveralejo, Meléndez, Cali  y Lili permitirán  proteger  la ciudad durante la temporada de lluvias que se avecina.

Nuevo dragado de ríos hasta el 2017

El último dragado de los ríos de Cali  se realizó  en el año  2012. Según el Dagma,  el Plan de Ordenamiento Territorial  establece que se debe hacer cada cinco años. “Tenemos que  hacer la intervención el próximo año. Eso tenemos que soportarlo con estudios de ingeniería hidráulica  para no alterar la dinámica del río”, sostiene Marcela Villa, líder del Grupo de Prevención de Riesgos del Dagma.  

No obstante, para Efraín Torres, jefe de Aguas Residuales de Emcali, hay  situaciones complicadas  en los ríos Cali, Meléndez y Lili, que necesitan ser dragados. “Hay  material vegetal alto en el río Cali, se puede ver desde el puente Ortiz y eso hay que quitarlo para darle capacidad al afluente.  En  la Calle  44 N ( La Isla)  el afluente está estrecho y cuando se presentan las lluvias nos puede generar problemas de inundaciones en Vipasa, La Merced y Brisas de Los Álamos”.

En cifras

Para tener en cuenta 

 Y el resto del Valle...

Según la CVC, desde el año 2012  y  con el propósito  de  enfrentar una eventual repetición del Fenómeno de La Niña,  se contrataron obras por valor de $31.312 millones  en 40 municipios del Valle  para realzar y recuperar diques o jarillones, retirar sedimentos del cauce de los ríos, remover deslizamientos de tierra, recuperar acueductos, realizar obras de estabilización de taludes, entre otras.

Entre las obras destacadas se mencionan:  la construcción de 800 metros  de dique del zanjón Tinajón, para proteger de las inundaciones al municipio de La Victoria; reforzamiento de diques en los ríos Frayle, Bolo y Guachal para prevenir inundaciones en los corregimientos de La Dolores  y la descolmatación del zanjón Burrigá para evitar desborde de afluentes  en  Buga, San Pedro y Tuluá.

Asimismo, para prevenir nuevas inundaciones en la Zona Franca se realizaron trabajos de descolmatación, limpieza y ampliación de las bermas para la ampliación de la capacidad hidráulica de los ríos Fraile, Bolo, Guachal, Palmira, Zanjón Rozo, con una inversión de  $7000 millones.

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