Lea por qué en Cali es muy fácil para los jóvenes conseguir licor

Lea por qué en Cali es muy fácil para los jóvenes conseguir licor

Octubre 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas | Reportera de El País
Lea por qué en Cali es muy  fácil para los jóvenes conseguir licor

En Cali, la Alcaldía aún tiene vigente el toque de queda para menores. De los 85 colegios que ha visitado el Programa Dare de la Policía, en Cali, en 20 se ha detectado consumo temprano de alcohol.

En estratos altos, según las autoridades, se encuentra a los jóvenes tomando alcohol en sitios como El Gato de Tejada, el Parque del Perro y el Kilómetro 18 de la Vía al Mar

Los menores consultados por El País y los expertos en el tema dicen que para los jóvenes es muy fácil obtener las bebidas alcohólicas.Especialmente en el caso de los hogares de estratos cinco y seis, e incluso en el cuatro, las familias cuentan con bar o con algunas botellas de licor que se tienen para ofrecer a las visitas.“Están a la vista de todos y los padres ni cuenta se dan de que los muchachos toman de lo mismo que ellos llevan a la casa”, dice el agente Ortiz, del Programa Dare de la Policía.“No lo perciben porque a los niños y adolescentes se les está dando una autonomía similar a la de los adultos, cuando ellos todavía dependen de sus padres”, dice la sicóloga Nathalia Quintero.En estratos populares se ha detectado que los jóvenes hacen mezclas de refresco en polvo y alcohol antiséptico. “También usan mentas u otra clase de dulces para mejorarle el sabor a esta bebida”, dice Germán Castro, director terapéutico regional de los hogares Claret. Además -y esta es una práctica común en los adolescentes sin importar su extracción social-, hacen mezclas de licores para producir un trago conocido como ‘Yo me mato’.Los sitios donde toman son variados, explican los adolescentes: la casa propia, la del amigo, los paseos del colegio o la ida a la finca (en especial cuando no hay supervisión de los adultos) y los parques.En estratos altos, según las autoridades, se encuentra a los jóvenes tomando alcohol en sitios como El Gato de Tejada, el Parque del Perro y el Kilómetro 18 de la Vía al Mar (los domingos).Pero también, para estos mismos chicos existen unos lugares conocidos como ‘Odiseas’, sitios clandestinos, especialmente casas de dos pisos, donde se hacen las rumbas para los menores.Dicen que esas fiestas para adolescentes se hacen en cuatro lugares en el Sur. Pero siempre se habla de dos en específico: el que queda en cercanías a la Plaza de Toros y el de Ciudad Jardín, que busca atraer a los jóvenes que van a las universidades. Hay denuncias: autoridadesAunque para muchos es socialmente aceptado el consumo de alcohol en menores de edad, las autoridades han empezado a recibir más denuncias frente a este tema.Leonor Estrada, coordinadora del Grupo de Protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, regional Valle del Cauca, explica que la entidad ha recibido 636 denuncias relacionadas con el consumo de sustancias sicoactivas en lo corrido de este año en la región.De ese total, 519 son de Cali y 117 de otros municipios del Valle.“En Cali, y según los datos de los operadores que trabajan en rehabilitación, 240 menores fueron remitidos por problemas con el alcohol”, dice la funcionaria.En el caso de la Secretaría de Gobierno, cifras preliminares indican que 34 menores de edad fueron encontrados dentro o fuera de establecimientos donde se expende licor. Entre tanto, la Policía informa que se han cerrado dos establecimientos por tener menores de edad consumiendo alcohol (dos adolescentes mujeres de 14 y 17 años).Y en la página web nacional de denuncias teprotejo.org, el 11% de los casos reportados entre mayo y septiembre se relacionan con el consumo de alcohol y sustancias sicoactivas, es decir 89 denuncias de las 817 registradas en el portal. En este sistema participan el Icbf, la Policía Nacional, el Ministerio de las TIC, Red PaPaz y Telefónica. La Coordinadora de Protección del Icbf dice que este año, en Cali, las acciones de prevención se han concentrado en las comunas 13, 14, 15, 18 y 21. “Allí, junto con la Alcaldía hemos hecho operativos para verificar que los adolescentes y niños no estén en las esquinas, parques o en bares. El tema es más pedagógico: se lleva a los menores a la estación de Policía, se llama a los padres y se les recuerdan los peligros de tener muchachos fuera del hogar a altas horas de la noche”, dice la funcionaria.Ángela Plaza, de la Red PaPaz, dice que la familia debe empezar a educar con el ejemplo. “¿Por qué les exigimos a los adolescentes que no tomen si nosotros lo hacemos por cualquier motivo: por alegría o por tristeza?” “El trago es nocivo si se es niño, adolescente o adulto. Las riñas, los accidentes de tránsito letales, la violencia intrafamiliar están relacionadas con el licor”, concluye el toxicólogo Quiñónez.

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