“Las regalías deben potenciar la investigación”: rector Universidad Javeriana

Agosto 10, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo | Editora Equipo de Domingo
“Las regalías deben potenciar la investigación”: rector Universidad Javeriana

El sacerdote Luis Felipe Gómez Restrepo, rector de la Universidad Javeriana Cali.

El rector de la Javeriana Cali, el padre Luis Felipe Gómez, dice que si el dinero de las regalías se invierte para lo que de verdad es, “nos va a potenciar mucho en el Valle y la gran responsabilidad de eso está en el Gobernador y su articulación con las universidades”.

El sacerdote Luis Felipe Gómez Restrepo asumió hace cuatro meses la rectoría de la Universidad Javeriana Cali. Su designación no fue una sorpresa para él, porque como sostiene, “he estado siempre vinculado a la universidad y ha sido un espacio en el cual me he movido con cierta holgura”. Por eso, sonriente, desde su oficina manifiesta que este nuevo reto lo está “sobrellevando lo mejor posible”. Abogado, magíster en Economía y filósofo de la Universidad Javeriana, MBA en Alta Dirección Empresarial de la Inalde-Universidad de la Sabana, teólogo del Centro Sevres de la Compañía de Jesús en París, el ex rector del Colegio Berchmans ha sido profesor universitario gran parte de su vida. Desde que era director y columnista del periódico La Patria, de Manizales, este bogotano alternaba su oficio con la enseñanza en las aulas universitarias. Hoy incluso es profesor en la Maestría de Administración de Empresas de la Universidad Javeriana Cali y en la de Bogotá.¿Qué extraña del periodismo?Esa capacidad de estar orientando la opinión pública a través de los titulares de primera página. La posibilidad de resaltar valores humanos y sociales a través de notas en el periódico. Y las investigaciones, eso lo añoro.En su discurso de posesión dijo: “la opción regional tiene que estar en la espina dorsal de nuestras decisiones”. ¿Cómo se manifiesta en la Javeriana Cali esta opción? Esta universidad nació con Contaduría porque el entorno necesitaba contadores graduados. La Facultad más fuerte históricamente es la de Ingeniería, por eso vamos a sacar pronto el doctorado en ingeniería – ya tenemos visita de pares- para su aprobación. Esa facultad se inició y fortaleció por la ingeniería industrial que buscaba darle respuesta al sector empresarial industrial que tuvo fuerza en Cali en los años 70, 80. Lo que buscamos es dar una respuesta a las necesidades regionales desde las capacidades que tenemos. ¿Pero hoy cómo es esa conexión de la universidad con su entorno?Te doy varios ejemplos. El Centro de Estudios Interculturales de la universidad le ha aportado al Valle. ¿Quién les ayudó a los azucareros a ir solucionando de manera profunda y con una visión de mediano y largo plazo la crisis por el paro de corteros? ¿Quién ayudó a Epsa en el problema con la comunidad con su proyecto de Anchicayá? ¡La Universidad Javeriana Cali! Nosotros nos hemos ido especializando en esa capacidad de articular y de conciliar diferentes intereses, que se respeten propositivamente, logrando que las soluciones se den para la región. También tenemos experiencias con indígenas. Uno de los integrantes del Consejo Directivo del centro es un miembro de la comunidad Nasa. De otra parte, somos conscientes que el tejido empresarial del Valle del Cauca hay que renovarlo a través de la innovación y el emprendimiento. Y lo estamos logrando por medio del centro especializado Campus Nova, que ha creado más de 200 empresas.Queremos aportar, además, en el acompañamiento al equipo del Servicio Jesuita de Refugiados que está trabajando con los desplazados de Buenaventura, en términos de reconciliación. Y aportarle no solo formando gente para el posconflicto sino también ofreciendo algunos productos concretos que ayuden a dinamizar procesos de reconciliación en el país.¿De qué otra manera pueden ayudar a Buenaventura desde la Javeriana?Nosotros tenemos una perspectiva regional, pero con un horizonte global. Y este horizonte lo hemos focalizado en Asia Pacífico y este pasa por el Puerto. Nuestro interés es apostarle a Buenaventura en aquellas dinámicas en que podamos dar un valor agregado como universidad y con el Obispo llegamos a puntos concretos. Vamos a fortalecer el Observatorio sobre Buenaventura; como nosotros consideramos que parte de la solución de Buenaventura es fortalecer su tejido social nos vamos a focalizar en fortalecer a aquellos actores sociales dinámicos allí. Queremos dar nuestro granito de arena muy especializado: formar talento humano que esté al servicio de la comunidad.¿Y cómo harían esto realidad?El Observatorio lo vamos a vincular con el Departamento de Economía y lo de la formación es abriendo cupos. Nos focalizaremos en darles la oportunidad de una educación de excelencia a personas que normalmente no tienen el acceso. Y lo otro ya son subproductos de la Maestría de Derechos Humanos y Cultura de Paz que los podamos llevar allá. Por ejemplo, el Servicio Jesuita a Refugiados nos solicitaba que ayudáramos a los jóvenes con quienes hacen su trabajo en potenciarlos en cuestiones técnicas de comunicación, de incidencia pública, de seguimiento de proyectos, entonces vamos a hacer esa cualificación en esos proyectos sociales, a través de nuestras organizaciones. ¿Cuáles son esas directrices que hacen que la Javeriana tenga esa calidad que la mayoría de instituciones educativas en Colombia no tienen?En Cali ya somos cuatro las universidades acreditadas con alta calidad: Universidad del Valle, Icesi, Autónoma y Javeriana. La sociedad caleña tiene que valorarlas muchísimo y sacarles el jugo en dinámicas y en procesos de desarrollo integral en el Valle. Mirar que estamos creciendo en número de doctores. Si los sumamos todos ya hay una masa crítica de pensamiento muy importante, pero nos falta articular más y allí el departamento del Valle tiene una responsabilidad grandísima. Y en eso hay que llamar la atención al señor gobernador y al director de Planeación sobre el manejo de los recursos para ciencia, tecnología e innovación de las regalías. En eso el Valle ha ido muy lento con relación a otras experiencias como la de Antioquia, pero creo que vamos rehaciendo la tarea despacio. Cristian Garcés hizo un esfuerzo grande para dinamizar con cuidado este proceso, pero allí hay una plata muy grande que si la invertimos de verdad para lo que es nos va a potenciar grandemente en el Valle y en eso la gran responsabilidad está en el señor gobernador del departamento y su articulación con las universidades. Se les critica a las universidades privadas no otorgar suficientes recursos a las investigaciones. ¿En la Javeriana cómo están en este campo?Nosotros tenemos 30 grupos de investigación, con grupos A1 en investigaciones de salud, por ejemplo, tenemos producción intelectual para mostrar o si no, no podríamos abrir el doctorado de ingeniería. En la Facultad de Ingeniería el 42 % de la planta básica de profesores son doctores, esos son señores que investigan, que producen. Pero, ¿cuál es el problema que está viviendo la universidad privada? Buena parte de nuestros ingresos entran por las matrículas y no tenemos mayor subsidio del Estado. Tenemos el apalancamiento del Icetex a través del crédito a los estudiantes, pero subsidio del Estado para hacer investigación no. Así que de esa bolsa general tenemos que pagar los profesores, laboratorios y otros gastos. Entonces estamos canalizando los esfuerzos en la formación de 50 doctores, eso cuesta mucho, pero es plata que está direccionada a la investigación porque los doctores son los que investigan.El segundo apoyo a la investigación es el monto anual que en el presupuesto se dedica para financiar los proyectos, hacemos un esfuerzo grande por tener una buena bolsa, pero es insuficiente. Por eso es que abro los ojos sobre los recursos de las regalías, si estos potenciaran la investigación de todas las universidades dábamos un salto cualitativo muy grande de duplicar la capacidad investigativa de todo el aparato que tenemos en investigación.¿Cree que mejorará la calidad educativa en Colombia?Lo que te puedo decir es que si no trabajamos en la calidad de la educación estamos perdidos. Hay países comparables con Colombia que van mucho más adelante. Tenemos que ganar en la gerencia de los recursos para la educación. El Gobierno no solo debe dar millones en el presupuesto, sino que tenemos que ser muy cuidadosos en cómo se está gestionando esa plata.¿Qué propone usted para mejorar la calidad de la educación en Colombia?Primero, gerenciar bien los recursos; darle una participación mayor y sin trabas al sector privado que esté acreditado o certificado en calidad, hay que facilitar el trabajo de las instituciones de calidad. Y tercero, tenemos todos que valorizar la profesión docente, volver a redignificar la educación y eso quiere decir pagarles muchísimo mejor a los maestros, que ellos mismos entren en procesos de mejoramiento continuo verificable - que es lo que Fecode no ha querido y en eso sí estamos fregados-. Atraer a esta profesión a los más talentosos. Según el informe que ha dado el Ministerio, gran parte de los educadores son las personas menos competentes. Si tú te vas a Suecia, Finlandia, Noruega, los mejores son los que están postulando para ser profesores. Estudios han demostrado que el rol del profesor es crítico en el proceso formativo, entonces necesitamos los mejores y tenemos que atraerlos redignificando su profesión, pagándoles muchísimo más, metiéndolos en procesos de mejoramiento continuo, todo eso quiere decir que el Estado tiene que financiar mucho más. El Gobierno ha anunciado muy buenos recursos para eso, yo espero que sea una realidad.Usted ha dicho que un sentido humanista debe irrigar los procesos de la Universidad Javeriana. ¿En la práctica dónde cree que esto se refleja?El espíritu humanista va en el ADN, en la genética de la Javeriana, en donde formamos no solo con excelencia académica sino humana, es una preocupación nuestra como Compañía de Jesús. Hay otras propuestas educativas que están muy concentradas en la rigurosidad académica pero van acompañadas de una alta competencia, de un sentirse diferente a los otros. No. En la Javeriana formamos muchachos académicamente buenos, pero nos preocupamos también porque tengan desarrollo en el campo de los valores, del trabajo en equipo, de su compromiso con su entorno, ese tiene que ser y seguirá siendo nuestro diferencial. ¿Dónde está la sana dialéctica de la Javeriana con el sector productivo?Con los empresarios los puntos naturales que tenemos de toque son las prácticas de los muchachos en muchas de las empresas de la región; segundo, en la consultoría que realizamos; tercero, en los emprendimientos que estamos incubando a través de Campus Nova. Y tenemos una joya de la corona que es la innovación: hacemos parte de una red internacional de innovación que es liderada por la Universidad de Stanford, de EE.UU. , una de las más reconocidas en innovación. Es una cosa maravillosa. Son varias universidades de diferentes partes del mundo que se conectan y empiezan a dar soluciones para problemas que tienen las empresas. Aquí le estamos trabajando a Colombina, le hemos trabajado a Carvajal, a El País, con una metodología especializada muy particular. Eso fue una de las grandes conclusiones de la reunión de rectores en Río de Janeiro: calidad educativa la tendremos si tenemos nuestros conocimientos colgados de los ejes mundiales, es decir, de la internacionalización, si tú no estás internacionalizado no puedes postular que tienes calidad. ¿Y dónde está la sana dialéctica con los procesos sociales?Los empates con procesos sociales los tenemos a través del Centro de Estudios Interculturales que es el más especializado que tenemos, a través de prácticas sociales y a través de los procesos de inclusión de comunidades particulares: indígenas, afros. Es bonito mostrar cómo en Cali se ha avanzado mucho en que las personas de estratos 1, 2 y 3 tengan acceso a la universidad de calidad y eso ha sido gracias a los créditos de largo plazo del Icetex, los Acces, que implican también un esfuerzo por parte de la universidad que lo maneja: entonces hay un descuento por parte de la universidad y el crédito de largo plazo y eso le está cambiando la fisonomía al proceso de movilidad social. Aquí estamos generando una masa crítica de movilidad social bien interesante en nuestra región. Estas universidades antes eran estratos 3, 4 , 5 y 6, ahora no. ¿Desde la academia cómo contribuir al posconflicto?Ya la construcción del posconflicto implicará grandes reformas en el país, porque el país tiene que caminar a ser mucho más equitativo. Colombia no puede seguir sintiéndose bien siendo una de las campeonas en desigualdad social. Un país mucho más equitativo, más participativo y mucho más tolerante es el que necesitamos en el posconflicto y ese es el que las universidades tienen que ayudar a formar. Y es una gran responsabilidad que tenemos todas las universidades del país, que ese aporte sea bueno, sea grande en términos de cobertura y sea también contundente. Aquí estamos en unas de las transiciones más importantes del país en los últimos cien años. Y tenemos que estar a la altura, lo que implica dar espacios a todos, que puede significar perder algunos privilegios que antes tenían algunos pocos. ¿Estos jóvenes que hoy se forman en las aulas de la Javeriana, que serán los que ocupen altos cargos en nuestra futura comunidad, se están preparando para una sociedad en posconflicto, para una sociedad más incluyente?Creo que sí, pero nos falta mucho, y tenemos que afinarnos todos grandemente. Tenemos que llegarles a muchos más estudiantes con los talleres de liderazgos. Aquí en la Javeriana tenemos unos procesos de formación hermosos, que les tocan el corazón a los muchachos, que les abren unas nuevas perspectivas, que los reubican en término de respuesta al contexto, al entorno, pero no le llegamos a todos los que estudian aquí. Esa es una de mis grandes preocupaciones, tenemos que ganar más espacio en esa posibilidad de tocarles el corazón a los muchachos. No solamente darles como la lección desde el punto de vista intelectual, la importancia de una sociedad pluralista, no, sino que ellos tengan experiencias concretas que les cambien el corazón. Hay empresarios que se resisten a aceptar a un guerrillero desmovilizado en su empresa o los dueños de grandes latifundios no quieren ceder parte de su tierra a desplazados. ¿Qué hacer?La Compañía de Jesús ha acompañado procesos muy bonitos de estos de tierras y por eso nos hemos ganado muchos enemigos y nos critican día y noche. El pobre Pacho (Francisco) De Roux, el provincial de la Compañía de Jesús, recibe ataques de algunas partes de manera recia y permanente, porque nos hemos puesto de lado de esos procesos nuevos, de esas transiciones. Eso ha sido una apuesta histórica de la Compañía de Jesús y en este posconflicto lo haremos, eso sí tenga la certeza. Precisamente el gran discurso del padre Peláez al posesionarse como rector en la Javeriana Bogotá fue sobre cómo vamos a trabajarle a la paz, y cómo esta universidad se va a enrutar y enfilar fuerzas y poner toda su capacidad de transformación. Es un tema al cual nosotros le queremos jugar en serio, aunque eso a veces le genere a uno problemas. Es que cuando uno quiere hacer transformaciones de fondo toca intereses y hay gente que no suelta sus intereses y esos privilegiados tienen que saber que ha llegado la hora en que tenemos que conciliar muchísimos más intereses. Colombia tiene que ser una casa donde podamos todos vivir. ¿De esas conclusiones del encuentro mundial de rectores en Río de Janeiro, qué quiere venir a poner en práctica aquí? Fuertemente nos vamos a mover por la internacionalización y queremos fortalecernos en innovación. ¿Cómo proyecta la internacionalización?Una es la internacionalización en casa: que el alumno vea materias en inglés, que el eje internacional esté siempre presente en los currículum. La otra tiene que ver con la movilidad de los estudiantes, es decir que estén matriculados en Javeriana Cali pero que puedan estar también un semestre en otra universidad y en eso vamos a agilizar y a profundizar los convenios. Nosotros tenemos en esto una ventaja: somos una multinacional del conocimiento. En la Compañía de Jesús tenemos casi 170 universidades en todo el mundo y tenemos muchos convenios con otras. Lo otro son las misiones especializadas, queremos darle esa connotación con el foco de Asia Pacífico. Nosotros contamos, gracias a Dios, con el Beijing Center, un centro que organizado por las universidades de la Compañía de Jesús de EE. UU. Allí podemos llegar, tienen gente que enseña la cultura, el mandarín, las costumbres comerciales de allá. Nosotros vamos allá con gente que está en nuestros posgrados, también ha habido misiones con gente de pregrado. Las misiones son importantes porque abren ventanas internacionales.Lo otro es que tenemos que profundizar la movilidad de profesores nuestros, que vayan al exterior y que profesores del exterior vengan como visitantes. Además, la parte de investigación, que tengamos muchos grupos de investigación donde haya profesores de otras universidades de otras partes del mundo.

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