Las madres excepcionales que transforman el mundo

Mayo 12, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Verónica Gómez | Reportera de El País.

Estas mujeres son una inspiración por todo lo que hacen por sus hijos y por transformar el mundo que les dejarán como herencia.

Estas mujeres son una inspiración por todo lo que hacen por sus hijos y por transformar el mundo que les dejarán como herencia.Dio la vida dos vecesEl dolor que se siente una vez extraído un riñón no se compara jamás con el dolor de una madre al perder a su hijo. Con esa convicción, Yamileth Vélez no dudó en ser la donante de su hija mayor. Esta mamá caleña de 29 años, habla como nefróloga experta. Conoce los complejos nombres de cada examen, medicamento y tratamiento al que ha sido sometida María Leonela desde los 7 años, cuando le fue diagnosticado un síndrome nefrótico, un complejo trastorno renal. Era más el tiempo que pasaban en el hospital que en casa. Fueron casi cuatro años de trasegar entre conceptos médicos, diálisis diarias y estadías de meses en unidades de cuidados intensivos. “Mi hija se estaba muriendo y la decisión final fue extraerle los dos riñones. No había tiempo para esperar un donante. Me practiqué todos los exámenes para ver la condición de mis riñones porque yo estaba dispuesta a regalarle uno mío”, cuenta Yamileth, ama de casa, quien se sometió a una dieta especial con la que bajó diez kilos en solo mes y medio, para la cirugía.Hace año y medio, madre e hija entraron juntas al quirófano en la Clínica Valle del Lili, cerrando los oídos a las voces que le decían a Yamileth que dejara ir a su hija enferma en paz, que no se expusiera a dejar sola a su otra hija. Y qué decir de los testimonios de otros padres en situación similar que no estaban dispuestos a ser donantes de sus hijos. Hoy, cada vez que contempla su cicatriz, se siente la mamá más feliz del mundo porque le regaló a su hija la vida... por segunda vez.La ‘mamá de los homosexuales’Su rostro no es desconocido para quienes siguieron atentamente los debates en el Congreso sobre el matrimonio igualitario. Ella es Martha Lucía Cuellar, la valiente madre que defendió a su hijo gay y cuyo discurso lleva más de 200.000 reproducciones en YouTube.com. Algunos medios la bautizaron como “la mamá de los homosexuales” pero, como nos dice esta sicóloga bogotana, su hijo Arturo San Juan, homosexual declarado, no necesita que lo defienda nadie. “Él tiene un carácter fortalecido. Como suele decir: ‘Marica sí, cobarde no’. Mi intención era ponerle un rostro humano a un drama inhumano. Alcé mi voz por los millones de colombianos que tienen una orientación sexual diferente a la heterosexual y que no tienen quién los apoye y los respalde”.El rótulo de 'Mamá de los homosexuales', no le incomoda, pero le ha traído un par de confusiones, como que le pregunten constantemente “que cuántos hijos homosexuales es que tengo”, dice, y estalla de risa. Precisamente, alegría es el gesto que siempre ha deseado ver en el rostro de Arturo. Por eso desde que descubrió un par de revistas con contenido erótico bajo el colchón de su hijo, cuando este tenía 18 años, y que dieron pie a la revelación sexual, Martha no ha hecho más que apoyar a como dé lugar a su primogénito.“Me faltaban dos meses para graduarme de mis estudios de bibliotelogía, pero en el instituto y dentro de la iglesia causó mucha sorpresa que yo apoyara a mi hijo gay, decían que eso era abominación. Renuncié y así me cueste el trabajo, los estudios, los amigos, lo que sea, primero es mi hijo”, dice.Esa persistencia y fuerza que muestra en las batallas que ha tenido que luchar contra muchos paradigmas de la sociedad colombiana, se la debe a la experiencia vivida en su adolescencia con cuatro amigos homosexuales. “Yo fui testigo de primera mano de su dolor y del sufrimiento que vivían por el rechazo incluso de sus familias”. Dos de esos amigos intentaron suicidarse y uno falleció.“Muchos padres le tienen miedo a la vergüenza y a la discriminación, de la que creen serán objeto por aceptar públicamente la homosexualidad de sus hijos. No tienen nada qué perder y sí mucho que ganar como padres. Ganan la confianza, el respeto, el amor de sus hijos y en rango de acción para poderlos orientar“, dice Martha, quien se siente completamente orgullosa de su hijo “igual que si fuera peluquero. Porque Arturo en su ser es una persona que merece toda mi admiración”.Maratón por la vidaNo importa que no haya cura para la enfermedad de su hijo, Norma Bastidas solo corre y corre. Lo ha hecho en las siete de las más inclementes maratones del planeta, en siete continentes, durante siete meses. Su meta es recaudar la mayor cantidad de dinero posible para las asociaciones que tratan en Canadá la distrofia de conos y bastones, una enfermedad progresiva que provoca la perdida de visión. Karl, su hijo de 18 años, la padece hace cuatro años.“Hay dos opciones en la vida, la fácil o la difícil. La segunda es la que al final te da esa gran satisfacción, así que decidí salir a buscar los recursos para la cura de la distrofia”, asegura esta mexicana, madre soltera y radicada en Canadá en diálogo con El País.Fue así como, sin ser una atleta consagrada, empezó a correr pequeños maratones. Entrenaba al mediodía, en las noches y las madrugadas para tener el estado físico para la ultramaratón. “Mande un correo electrónico a todos a mis amigos diciéndoles que lo más posible es que no lo termine, porque jamás he corrido 125 kilómetros, pero que si por cada kilómetro que termine me quieren dar dinero para la asociación canadiense para ciegos sería bien recibido”, cuenta. Recaudó US$3.000. Una suma que crece por cuantas junglas y desiertos corre en el mundo. “Karl está en un tratamiento que ha retrasado su enfermedad, pero sé que algún día descubrirán la cura. Esa es mi meta”. Norma fue escogida por Discovery Home & Health para contar su historia en el programa ‘Madres Extraordinarias’ (conducido por Julia Roberts) que se estrena hoy a las 10:00 p.m.

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