Las enfermedades que aún no se quieren ir de Cali

Julio 20, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Las enfermedades que aún no se quieren ir de Cali

Aunque Cali tiene altas tasas de cobertura en vacunación, buena parte de la población aún padece enfermedades transmisibles que se creían extinguidas o controladas.

Brote de varicela de los últimos días alertó sobre la amenaza de males que se creían extinguidos en Cali.

No solo la varicela ha puesto en jaque la salud pública de Cali. Virus e infecciones que se creían desaparecidos o ya controlados, como la tuberculosis, la leptospirosis y aún la lepra, siguen siendo una amenaza para la ciudadanía, lo que ha encendido las alertas de las autoridades epidemiológicas.Los brotes de varicela ocurridos durante las últimas semanas en el Palacio de Justicia y los casos reportados en algunas instituciones educativas de la ciudad volvieron la mirada de las autoridades sobre las enfermedades transmisibles que están poniendo en riesgo la salud de los caleños.Durante las primeras 28 semanas del año -es decir, entre el 1 de enero y el 12 de julio de 2014-, la Secretaría de Salud Pública de Cali ha detectado alrededor de 6500 casos de enfermedades de mayor ocurrencia e impacto social, transmitidas por virus o bacterias.El dengue sigue siendo la enfermedad más frecuente y, de hecho, los casos presentados en el 2013 significaron una epidemia para la ciudad, según lo confirmó el médico Fabián Méndez, director de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle. Este año los casos han bajado a 3547 y no existe la mortalidad que hubo el año pasado.Sin embargo, empiezan a preocupar otras enfermedades que están marcando alto en las estadísticas epidemiológicas de Salud. Como la varicela, una enfermedad muy común hace algunas décadas (junto al sarampión), que se creía controlada porque a los viejos les dio cuando eran chicos y no les vuelve a repetir. Y los jóvenes se entiende que han sido vacunados.Pero resulta que en las primeras 28 semanas de este año se han presentado en Cali 2199 casos de varicela, un promedio de 78,5 por semana. Incluso ha habido semanas en las que han ocurrido un promedio de 112 y 119 casos. El secretario de Salud de Cali, Harold Suárez, sostiene que pese a las cifras esto aún no es una epidemia porque para serlo tienen que haber 120 casos en promedio por semana. Pero hemos estado cerca.Tampoco podría hablarse de un brote de varicela, asegura Suárez. Pero Andrés Fandiño, epidemiólogo de la Universidad del Valle, señala que si las cifras son altas y sobrepasan registros anteriores, sí podría considerarse un brote de la enfermedad.Lo curioso es que esto ocurre pese a que Cali fue destacada hace poco por la Organización Panamericana de la Salud, OPS, como la ciudad con mejor vacunación en el país, con coberturas inmunológicas por encima del 95 % de la población.Otras amenazasOtra enfermedad de esas que parecían controladas y que empiezan a preocupar por sus registros epidemiológicos es la tuberculosis. Según la Secretaría de Salud, este año se ha reportado un promedio de 10 a 12 casos de tuberculosis por semana, lo que quiere decir que “no es un enfermedad ausente”, advierte Suárez.Los médicos explican que la tuberculosis está teniendo registros significativos, por cuanto muchos de quienes la padecen son enfermos de sida o de enfermedades catastróficas, a quienes se les bajan las defensas y quedan expuestos al bacilo de Koch, una microbacteria transmisora de este mal.El mayor número de casos de tuberculosis se presentó en la semana 21 (entre el 19 y 25 de mayo) cuando se reportaron 33. En total este año van 376 casos reportados, cifra que según el secretario Harold Suárez, “está dentro de los límites esperados”.La leptospirosis, un mal transmitido por ratas y animales domésticos, es otro mal persistente. En promedio, en Cali se conocen ocho casos por semana. Y en este año ya van 152 reportados a entidades de salud. El médico Fandiño advierte que su transmisión se da por precarias condiciones del entorno donde se habita (con basura, roedores y animales domésticos) y por no limpiar bien utensilios y latas de gaseosa y cerveza que se consumen. Por eso se recomienda mantener los alimentos bien protegidos y empacados para evitar la transmisión a humanos.La sífilis también sigue impactando a sectores de población. De esta enfermedad de transmisión sexual se han reportado 84 casos este año, no solo por falta de protección en las relaciones sexuales, sino por contagio de la madre al hijo recién nacido.Y el sarampión es algo que parecía extinguido debido a las altas coberturas en vacunación. Sin embargo, en Cali se han presentado siete casos este año.Urge una cultura de prevención “Es necesario que los caleños adopten una cultura de prevención, pues la mayoría de estas enfermedades ocultas son controlables. Por eso, resulta urgente responsabilizarnos y así cortar su cadena de transmisión”, indicó el ex secretario de salud Alejandro Varela.Según los registros históricos de Salud, las comunas donde hay más personas afectadas con estas enfermedades ocultas son las 8 y 9 (cerca al centro de la ciudad), las 13, 14 y 21 (en Aguablanca y Desepaz), y 18 y 20, en la ladera occidental.En cuanto a las víctimas de estos virus e infecciones, preocupa el hecho de que sean los menores de edad quienes estén cada vez más expuestos. Ese es el caso de la sífilis congénita, que es una enfermedad que las madres transmiten a los recién nacidos, y que tan solo con un examen médico a tiempo podría prevenirse. Por eso se recomienda acudir al médico oportunamente y completar el cuadro de vacunación.La lepra sigue viva, pero oculta La lepra es una enfermedad de la edad media que se creía extinguida. Sin embargo, en Cali se siguen registrando casos, 27 en el último año.Hace más de una década, la Secretaría de Salud estableció un programa de seguimiento a la enfermedad de Hansen, como se le conoce también a la lepra, un mal que afecta la piel, los ojos, los párpados, los riñones y los testículos, produciendo cambios de color y placas con alteraciones en la sensibilidad. Según los expertos, si esta enfermedad no se diagnostica a tiempo, produce discapacidades que son irreversibles. Hasta hace poco el 90 % de los infectados con lepra sufrieron daños graves por no descubrir la enfermedad a tiempo. Hoy los diagnosticados siguen el tratamiento. El tratamiento de la lepra se dificulta debido al estigma social que enfrenta esta enfermedad, a pesar de su gravedad. Sin embargo, es necesario un diagnóstico a tiempo para salvar vidas y evitar contagios.

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