Las dos caras de la chatarrización de los buses tradicionales de Cali

Las dos caras de la chatarrización de los buses tradicionales de Cali

Marzo 30, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Tras más de un año de espera, algunos dueños de vehículos han perdido bienes por embargos. Otros sonríen porque les están pagando. Panorama.

El pasado 19 de marzo, Metrocali anunció que empezaría a pagar la chatarrización de 78 vehículos a través de una fiducia constituida en Davivienda con los $90.000 millones que aprobó el Gobierno Nacional para sacar 1374 buses de circulación.Ese día entregó un listado de 14 vehículos que serían pagados al día siguiente, el 20 de marzo, y 64 más dos días después. “Los recursos ya están y estamos empezando a pagar”, dijo entonces, el gerente de Metrocali, Luis Fernando Sandoval.Diez días después, solo algunos de los 78 vehículos que debieron pagarse antes del 22 de marzo han sido cancelados, según lo pudo establecer este diario con buena parte de sus propietarios.Martha Ladino, representante legal de la Fiduciaria Davivienda, confirmó que los cuatro operadores del MÍO (Blanco y Negro, GIT, ETM y Unimetro) “constituyeron el 10 de marzo de 2014 el patrimonio autónomo denominado PA DEBCA (Desintegración de Buses de Cali)”.Precisó que los bancos Davivienda, Bogotá y Occidente aprobaron en ese patrimonio una operación de crédito hasta por $90.000 millones, de los cuales al 20 de marzo se habían desembolsado $1000 millones y se encontraban en proceso de desembolso $17.000 millones más.Con eso estos recursos, el presidente de Metrocali, dijo que se empezaría a pagar de inmediato el primer paquete de buses pendientes del proceso de chatarrización.Pero el pago de los 78 vehículos supuestamente listos, aún no se completa, pese a que se indicó que la fiducia giraría en siete días hábiles después de radicados los documentos, lo cual ya se había hecho con anticipación. Este episodio, clave para despejar el camino del MÍO, tiene dos caras. Una alegre, la de quienes han recibido por fin el pago de su dinero. Y la triste, de quienes aún siguen esperando la consignación del dinero por derechos de desintegración de su vehículo.La cara triste de una larga espera Harold Timarán representa la cara triste de la chatarrización. En febrero de 2013 entregó su buseta VCK044 al operador GIT, con quien la negoció por $63 millones, el cual prometió pagarle en un mes. Catorce meses después aún no recibe un centavo. Lo peor es que el pago de la buseta estaba destinado a cubrir una deuda de $30 millones que tenía por el mismo vehículo. A diciembre pasado debía más de $40 millones con intereses de mora, por lo cual renegoció el crédito y asumió de nuevo el pago mensual de la obligación.A un derecho de petición de Timarán, GIT le contestó que la plata ya estaba en una fiducia y que para diciembre o enero le pagaban. “Ya estamos a finales de marzo y aún no se ha cancelado”, se queja el afectado.Timarán figura en la lista divulgada el 19 de marzo por Metrocali (es el número 28 de 64) a quien se le prometió pagarle dos días después, es decir el 21 del mismo mes. Pero el pago no se ha hecho efectivo. Leobardo Amú, propietario de los vehículos VBU614 y VBW686, chatarrizó también en febrero de 2013, con la promesa de que le pagarían en siete días. En diciembre le dijeron que en febrero de este año y ahora en marzo que ya le iban a pagar. Dice que consultó este jueves su cuenta para verificar el pago y aún no habían consignado el dinero. “Si yo viviera solo de estos vehículos me habría muerto de hambre”, advierte.Daniel Arévalo Chamorro y su hermano Luis Alberto, son dueños del bus VBY274, también llevan 14 meses esperando el pago de sus derechos de chatarrización. GIT los mandó a Metrocali para que le pagaran y, en efecto, figuran en la lista de pago (números 54 y 55), pero aún no reciben un peso. “Me dicen que primero pagan el fondo Fresa (Fondo de Reconversión Empresarial aforado en $18 millones), y luego la chatarrización, pero ninguno”, indicó Daniel.La cara alegre de los beneficiadosLuego de un año de espera, el pasado 20 de marzo, el propietario del bus VCH468 por fin recibió el pago de los derechos de chatarrización del vehículo, que había sido adquirido por el operador GIT en febrero del 2013. Su representante, quien pidió la reserva de nombre, también logró el pago de la desintegración de los buses VCB195, VCC767 y VQA356. Eran vehículos que estaban afiliados a las empresas Decepaz y Azul Plateada.El pago, que es un alivio luego de trece meses de espera, no alcanzó a llegar a tiempo para uno de los beneficiarios. “Lo embargaron y perdió su vehículo particular que lo tenía pignorado con una financiera, porque entregó la buseta que no volvió a producir y no pudo seguir cumpliendo con el pago de las cuotas”, indicó la fuente.Pese a ello, agrega que “esto es un gran respiro luego de un año de incertidumbre”. No va a recuperar su carro perdido, pero podrá ponerse al día en los demás compromisos económicos y seguramente adquirir otro vehículo. Otra cara alegre es la de dos propietarios de los buses chatarrizados SJR209 y VBV613, transportadores de la Gris Roja. “Imagínese que llevábamos más de un año detrás de esto y siempre nos decían que ya iban a pagar, que el mes siguiente, y nada que salía el pago”, indicó una de las propietarias.A su lado, Alexánder Carvajal -quien fue conductor de bus y ahora es promotor de ventas de una agencia de viajes-, le ofrecía un paquete turístico para que saliera a descansar.Lo que ella espera es ponerse al día con los compromisos financieros adquiridos, porque debió endeudarse para llenar el vacío que le dejó la falta de ingresos del vehículo. Pero de pronto se va de vacaciones.También se cancelaron los derechos de desintegración de los buses VCH437 y VCD093. Este viernes, Metrocali reportó el pago inicial de entre $30 millones y $60 millones de ocho vehículos a través de la fiducia constituida con Davivienda, los cuales corresponden a negociaciones hechas con los operadores del MÍO el año pasado.

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