Las comunas 10 y 22, las más ruidosas de Cali

Enero 23, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Las comunas 10 y 22, las más ruidosas de Cali

Los vehículos son los principales generadores de ruido en la ciudad pues, según el Dagma contribuyen, en el 70 % de las emisiones. En algunas zonas, las chivas rumberas son un punto de discordia.

En el sur de la ciudad se exceden todos los límites de ruido. El promedio de Cali está en 67 decibeles.

Las comunas 10 y 22, situadas al Suroriente y Sur, respectivamente, son las más ruidosas de Cali. Así lo indican los nuevos mapas de ruido elaborados por la Universidad Javeriana, la CVC y el Dagma, los cuales diagnosticaron los niveles de emisiones en los diferentes sectores de la ciudad. Lea también: ¿Qué tanto se quejan los caleños por exceso de ruido?

Durante el día, en dichas comunas los niveles de ruido exceden los 65 decibeles (dB), límite máximo de emisiones contemplado por la legislación nacional en zonas residenciales. En la  Comuna 10 el nivel de ruido se tasa en 73 decibeles y en la Comuna 22 el sonido alcanza un promedio de 72 decibeles.

El listado de sectores que igualan o están por encima de los  70 decibeles lo completan la Comuna 5 (71 dB), 7 (71 dB), 4 (70 dB), 9 (70 dB) y 11 (70 dB). 

De hecho, de las 22 comunas que tiene la ciudad, solo en cinco hay registros inferiores o iguales a los 65 decibeles; se trata de las comunas 14 (63 dB), 15 (62 dB), 16 (62 dB), 18 (65 dB) y 20 (59 dB). 

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 De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, después de 65 decibeles las personas están propensas a sufrir problemas de salud, en especial, de audición.

 “En la ciudad se están superando los niveles de ruido contemplados normativamente, pero esto no quiere decir que la situación sea crítica, pues  el promedio de exceso es de 5 o 6 decibeles”, aseguró la coordinadora del área de vigilancia y control del Dagma, Janeth Alegría.

 De acuerdo con la funcionaria, los responsables del 70 % de las emisiones de ruido en la ciudad son los vehículos.

“ Las facilidades para adquirir carros y motos han derivado en un crecimiento sustancial del parque automotor. Esto ha desbancado a los establecimientos nocturnos, que antes eran el principal contaminante y ahora aportan el 20 % del ruido en la ciudad”, explicó Alegría. 

537 permisos de emisión de ruido expidió el Dagma para la realización de  eventos que utilizaron equipos de amplificación de sonido en Cali, con diferentes fines.

No obstante, el 10 % restante se divide entre establecimientos de comercio y vendedores ambulantes que utilizan equipos de perifoneo.

Diego Murillas, residente de El Guabal, en la Comuna 10, señaló que “la Calle 14 es una vía que siempre está congestionada y, como la gente no tiene paciencia, abusa del pito. El sonido de las ambulancias es otro factor que contribuye a incrementar el bullicio”. 

A pesar de que el límite de ruido en las noches está reglamentado para no exceder los 55 decibeles en zonas con usos de suelo comerciales y 50 decibeles en sectores netamente residenciales, no hay una comuna en la ciudad en la que se cumpla ese parámetro.

Entre semana (de lunes a miércoles), el promedio de ruido en la noche está en 63 dB; mientras que los fines de semana (de jueves a domingo) la bulla alcanza los 65 decibeles.

Las comunas que registran mayores niveles de ruido son la 17, donde se registran 68 decibeles entre semana y los fines de semana y la 22, donde el sonómetro marcó 67 dB. 

“Hay comunas como las 13, 14, 11 y 22, que son sectores en los que hay problemas de convivencia porque los vecinos sacan los equipos de sonido de sus casas y hacen fiestas. Pero en otras, como las 17, 3 y 19, los registros son menores a los que presentaban en el 2011, porque se intensificaron los operativos de control de ruido y las exigencias a los establecimientos nocturnos. Ellos han acatado las medidas para reducir su impacto”, apuntó Alegría.

Sin embargo, Victoria Motoa, presidenta de la JAC del barrio Gran Limonar (Comuna 17), remarcó que “las viviendas que están en la Carrera 66A son las más afectadas, porque los patios de las casas colindan con los bares que no están insonorizados. Muchos de los residentes del barrio son adultos mayores y desde hace más de cinco años tienen problemas de salud y dificultades para dormir”. 

 Por su parte, Diego Barreto, presidente de la JAC de Ciudad Jardín, en la Comuna 22, dijo que desde hace cuatro años los vecinos del sector padecen el ruido que emiten las casas de eventos y algunos bares. “Son más de cuarenta casas que nos tienen en jaque. Inician las fiestas los viernes a las 8:00 p.m. y terminan el domingo a las 4:00 p.m. La fecha más crítica es el Día del Amor y la Amistad, porque hacen todas las rumbas al tiempo y además del ruido, tenemos problemas de movilidad”.

Operativos en febrero Para la primera semana de febrero están programados los primeros operativos de control de ruido del Dagma en sectores críticos como Juanambú, Granada, Peñón y la Carrera 66. Se harán jueves, viernes, sábados, e incluso algunos días de semana, de día y de noche. El director de la autoridad ambiental, Luis Rodríguez, indicó que para combatir la contaminación acústica se integrará un frente común con las secretarías de Gobierno y Tránsito, Asonod, Cotelco y el gremio taxista.
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