Las amenazas que tienen en jaque al jarillón en Cali

Las amenazas que tienen en jaque al jarillón en Cali

Diciembre 05, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Aunque el río Cauca aún no está haciendo una presión total sobre el dique que protege a Cali de un desbordamiento, éste podría estar en riesgo: invasiones, nidos de hormigas arrieras, escombros en la berma, lo debilitan. Informe.

Si cede el jarillón...La historia se lee en el Plan Local de Emergencias de Cali. Y es una narración, hay que aclararlo, hipotética, ficticia, una simulación técnica de lo que ocurriría en la ciudad en caso de una inundación por el desbordamiento del río Cauca. Sin embargo, en estos tiempos de inviernos feroces y perpetuos, tal vez pueda llegar a ocurrir... La historia empieza así: “Se ha registrado un incremento de las lluvias en el Sur Occidente Colombiano. El caudal del río Cauca supera los niveles históricos registrados en la estación Juanchito en los últimos 10 años, registrándose un nivel superior a 950 metros cúbicos por segundo. El río rebasó el jarillón en un punto erosionado por acciones antrópicas (del hombre) y por la presencia de la hormiga arriera, ocasionando la inundación paulatina de una cantidad considerable de barrios al oriente de la ciudad”. Quienes escribieron esa simulación de inundación, especialistas de la CVC, de la Corporación Osso y el equipo técnico de Corporiesgos, una ONG dedicada a promover acciones para la prevención de los desastres, describen enseguida y con cifras la tragedia que ocurriría en Cali por el desbordamiento del Cauca... “En total se inundaron 79 barrios en 10 comunas, en las cuales se estima una población de más de 770.000 personas y 174.000 viviendas. Las comunas que presentan mayor afectación en su orden son 13, 21, 6, 14 y 7, y en menor proporción las 12, 15, 5, 16 y 8. Las principales estructuras de potabilización de agua, las subestaciones de energía de Juanchito, San Luis y Aguablanca se encuentran inundadas. Debido a esto no se puede proveer el agua potable al 80% de la población caleña. Los hospitales Carlos Holmes Trujillo, Materno Infantil de Aguablanca, Niño Dios, Isaías Duarte Cancino y Joaquín Paz Borrero también se encuentran inundados. El 90% de las vías ubicadas en estas comunas se encuentran intransitables. El transporte público se dificulta en la zona oriental”. Esa historia planteada en tiempo presente parece narrada por la voz de un cronista aterrado por el panorama que ve mientras hace un inventario de la tragedia que podría ocurrir si el jarillón del río Cauca cede ante el poder del agua. “Siete estaciones de la Policía y más de 500 centros educativos también se encuentran inundados”...Jarillón vulnerable, ciudad en riesgoNo es evidente que la simulación por inundación en Cali debido al desbordamiento del Cauca se convierta en realidad, por lo menos por estos días. Aunque el país está viviendo el invierno más fuerte de las últimas décadas, el río Cauca aún no ha registrado su caudal más alto en la historia (1.200 metros cúbicos por segundo, según el ingeniero ambiental de la CVC Hernando Devia).El caudal actual del río está en un promedio de 850 metros cúbicos por segundo, (normalmente su promedio es de 250). El río, entonces, aún no hace presión total sobre el jarillón que protege a Cali de un desbordamiento. Sin embargo, ese dique, ese muro de contención construido en 1961, llamado jarillón, está en riesgo por diferentes fenómenos. Según el ingeniero civil de la CVC Omar Alberto Chaves, la acción del hombre en la estructura del dique podría debilitarlo.Desde los años 70, se sabe, en la zona se asentaron personas provenientes del Cauca, Nariño, el Pacífico Colombiano. Algunos llegaron huyendo del conflicto armado. Otros, en los últimos años, han invadido para solicitarle a la Alcaldía la reubicación, una vivienda, y después venderla o alquilarla y volver a invadir. (Actualmente, según la secretaria de Gobierno de Cali, Eliana Salamanca, cursan investigaciones en la Fiscalía para judicializar a estos invasores que pretendían estafar al municipio). El caso es que los invasores del jarillón lo están interviniendo. Es decir: para lograr tener agua en las viviendas, excavan el jarillón, rompen la tierra, y pasan tuberías, debilitando su estructura. “Este jarillón no es un simple arrume de tierra. Es una estructura longitudinal construida en tierra, pero con unas condiciones geotécnicas que hacen que no se agriete con los cambios de humedad o temperatura. El cuerpo del dique tiene un diseño que hace que soporte el agua en una de sus caras cuando el río está crecido, sin que falle. Por eso no se puede romper para pasar tuberías ni por ningún otro motivo”, explica el ingeniero Chaves.Otra problemática para el jarillón, generada por las invasiones, tiene que ver con algunas casas que están levantadas sobre la berma del río (la berma es el espacio que hay entre el río y el jarillón). Y ese espacio está diseñado para que lo ocupen las aguas en las crecientes del Cauca, y no familias enteras. “Sin embargo, como el río no permanece crecido todo el tiempo y a veces transcurren hasta cinco años para que las crecientes ocupen la berma, la gente cree que ahí se puede asentar. Eso es como si alguien decidiera construir una casa dentro de un canal que está seco, pero que fue diseñado para que pase agua. Tarde o temprano el agua pasará e inundará la casa”, explica el ingeniero Chaves. Algo parecido sucede con los escombros que se están arrojando sobre la berma. En una creciente, en caso de que las aguas se desborden del cauce, llegan a la berma, y si esa área está rellena con escombros, el agua sube de nivel buscando recuperar el espacio ocupado. El resultado, claro, es perder el grado de protección que ofrece la obra. (Según la secretaria de Gobierno de Cali, Eliana Salamanca, en el jarillón habitan actualmente 12.000 personas). La hormiga arriera, otra amenazaPero no sólo los asentamientos humanos amenazan la estabilidad del Jarillón del Río Cauca. Las hormigas arrieras que habitan tanto en la corona del dique, los taludes y el entorno del mismo, también podrían debilitar la estructura. El problema es que estas hormigas son excelentes excavadoras. Para hacer un nido pueden abrir un hueco en la tierra de más de cinco metros de profundidad con una entrada de 9 centímetros de ancho. Y por esas pequeñas cavernas, en el momento de una creciente, el agua podría llegar al cuerpo del dique y derrumbarlo. En la CVC se tienen noticias de filtraciones al dique detectadas durante una creciente del río Cauca en 1999. Y una de las principales causas de esas filtraciones eran 26 nidos de hormigas arrieras. Para solucionar el problema es necesario controlar el insecto biológicamente, detectar sus nidos, y rellenar esas cavernas mediante una inyección de lodo. Pero para hacer ese trabajo, el jarillón debe estar totalmente deshabitado...¿Licuación de suelos?En estudios como el de Microzonificación Sísmica de Cali realizado por Ingeominas, y el Análisis de Susceptibilidad de Corrimiento Lateral al Jarillón del Río Cauca, realizado por la Universidad Javeriana, se concluye que en los terrenos del jarillón se podría presentar el fenómeno de licuación de suelos, lo que incidiría en la estabilidad de los terrenos marginales al río. La licuación de suelos es la pérdida de resistencia de un terreno saturado y en presencia de un sismo. En el jarillón, en caso de un temblor de tierra de gran magnitud, y debido a esa escasa resistencia, el terreno se podría vaciar sobre el río. (Es un fenómeno conocido como 'corrimiento lateral de orilla'. Si el jarillón está habitado, la tragedia podría ser lamentable). “El jarillón será desalojado”Ante estas amenazas del jarillón del río Cauca, la secretaria de Gobierno de Cali, Eliana Salamanca, anunció en la mañana del viernes que la zona será desalojada “de forma inmediata y de manera concertada con la comunidad” para permitir que las autoridades ambientales realicen una evaluación a fondo del estado actual del jarillón.“Posteriormente se realizará una intervención a la estructura del jarillón y desde la Alcaldía se proyecta construir en la zona un ecoparque”, dijo. Es un anuncio repetido hasta la saciedad en alcaldías pasadas, noticia recurrente en los periódicos. Ojalá, esta vez, sea cierto. Aún se está a tiempo de evitar una tragedia en Cali provocada por el poder del gran río Cauca.

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