La revolución virtual en la educación de la Universidad Autónoma de Occidente

La revolución virtual en la educación de la Universidad Autónoma de Occidente

Mayo 30, 2018 - 11:45 a.m. Por:
María Teresa Arboleda Grajales, reportera de El País
Apoyo tecnológico en la Autónoma - Educación

En pantallas como la que se observa en la foto, pueden escribir los estudiantes que no se encuentren físicamente en la Universidad, gracias a herramientas tecnológicas.

Foto: Especial para El País

Cuando un estudiante no puede asistir a clase, generalmente debe pedir copia del tema visto a sus compañeros, ponerse al día  por su cuenta y realizar las actividades asignadas. Esa práctica ha quedado atrás en la Universidad Autónoma de Occidente, UAO, gracias a su apuesta tecnológica y a la configuración de su Campus Virtual, cuyo objetivo es apoyar, facilitar y potenciar los procesos de enseñanza y aprendizaje mediante el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, TIC.

La Universidad cuenta con múltiples estrategias que posibilitan que un estudiante que está en su carro en medio de un trancón o en el MÍO,  pueda participar activamente en la clase sin estar presente físicamente. Así por ejemplo, es posible responder a preguntas que haga el profesor, aportar ideas al tema  y escribir  sobre la misma pantalla que están viendo sus compañeros en el campus ubicado en  Valle del Lili.

Cabe anotar que también es posible conectarse con docentes y otros expertos de todo el mundo en tiempo real, a través del uso de aulas virtuales.

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“Esta participación en clase de forma remota es posible porque el profesor puede compartir la pantalla (pizarra) y hacer partícipes a todos sus  estudiantes, incluidos los que aún no han llegado a la universidad, los cuales pueden acceder  desde  su celular o computadora con una conexión a internet”, indica Germán Gallego, director del Centro de Innovación TIC de la UAO.

Adicionalmente, al interior o fuera de este centro educativo, un estudiante puede construir un documento sin tener que digitarlo. Basta con hablarle a un dispositivo con un micrófono, como el teléfono móvil, y una funcionalidad lo transcribe de inmediato, agrega el director Gallego.
Además de la tecnología digital que configura esta transformación, las nuevas aulas están diseñadas con altos estándares de control acústico que permite que los estudiantes que están participando remotamente escuchen de manera nítida las intervenciones de los compañeros presentes en el aula.

Optimizando las dinámicas de clase

Cabe recordar que en el aula tradicional, el profesor explica un determinado tema y cita ejemplos que en ocasiones no pueden ser mostrados sobre la marcha y que el estudiante revisa posteriormente a la clase. Hoy, con las tecnologías que implementa la UAO, se puede mejorar considerablemente este proceso.

La razón es porque el docente, a través del Sistema de Gestión del Aprendizaje, Siga, comparte previamente diferentes elementos que incorporan una serie de acciones para que cada estudiante los revise, cuestione y analice antes de la clase.

Esta es una actividad que enriquece la labor del docente, porque permite saber con anterioridad cuántos estudiantes prepararon la clase, quiénes tienen dudas y qué preguntas puntuales tienen. “Es decir, el sistema recolecta datos de manera masiva, los simplifica y facilita que el profesor los interprete y utilice para optimizar la dinámica de clase”, precisa Germán Gallego.

Otra novedad de esta plataforma virtual es que cuenta con una gran variedad de actividades interactivas para facilitar la comprensión del estudiante, así como un sistema de verificación que no solo permite corroborar la identidad del estudiante en la realización de una prueba, sino acompañar de una manera más personalizada el proceso de formación de los estudiantes en las modalidades presencial y a distancia virtual.

Las TIC, aliadas de la educación

Respecto al aporte de las TIC en las aulas, la diseñadora de Experiencias de Aprendizaje en la Autónoma, Sandra Marcela Betancur Cordero, resaltó que “han permitido que los procesos de enseñanza y aprendizaje se enriquezcan con gran variedad de recursos; se facilite la participación de todos los estudiantes de manera simultánea y se puedan confrontar diferentes posturas. Así mismo, que el proceso trascienda el espacio físico y sea posible acompañar al estudiante en los momentos de estudio independiente, realizando un seguimiento personalizado de su proceso para darle una mejor orientación”.

Cómo viven los estudiantes esta transformación

Ángela Castro Vélez, estudiante de maestría en Mercadeo Estratégico de esta institución educativa, señala que “los salones interactivos han dinamizado mucho las clases. Todo es más rápido y cómodo. Un ejemplo de ello es que el docente no necesita borrar lo que ha explicado, porque puede cambiar de pantalla en el tablero, lo cual permite retomar de manera eficaz algo que se ha explicado minutos antes”.

Otros puntos a favor de este mundo virtual, según la profesional, son el sonido estéreo, el ambiente de interacción y los tableros, que permiten un contexto confortable para que al estudiante se le facilite asimilar toda la información presentada en la clase.

Por eso asegura que “las aulas de clase están pensadas para contribuir al aprendizaje de todos los estudiantes, ya que a algunos se les facilita desde lo auditivo y a otros, desde lo visual. Para mí es importante llegar a un lugar diseñado para mi aprendizaje y el relacionamiento con mis compañeros, y estas características se reflejan en las clases de la UAO”, puntualiza la futura magíster.

Por su parte, Germán Gallego afirma que “hoy en día, como universidad, queremos que el estudiante en lugar de recibir información en una clase, construya conocimiento a través de experiencias. Esto se materializa en proyectos que se equiparan a las prácticas de innovación educativa mediada por las TIC en las mejores universidades del mundo”.

Al tiempo, recuerda que en años anteriores la virtualidad ofrecía una serie de recursos, pero el estudiante desarrollaba sus tareas solo en su computadora, y aunque accedía a foros, la interacción con los profesores y demás compañeros era muy baja. “En cambio hoy, lo que nos ofrece la tecnología son niveles de interacción nunca imaginados”.

Al Campus Virtual está asociado el Centro de Experiencias Educativas Interactivas que abrirá en diciembre y será un ambiente de innovación educativa y de generación de nuevo conocimiento.

Sigue la revolución

El campus virtual de la UAO se da gracias a la convergencia de tecnologías emergentes, entre las cuales figuran:
Pantallas flexibles y transparentes (televisores que posibilitan ver información en cualquier superficie); la computación en la nube (todo disponible en internet); la realidad virtual y aumentada (convivencia en espacios digitales); la tecnología Oled (pantallas delgadas), el IoT (todos los objetos y espacios conectados a la web) y el Big Data (procesamiento de miles de datos).

Asimismo, de la inteligencia artificial (las máquinas aprendiendo y tomando decisiones como el ser humano) y la nanotecnología (elementos con medidas pequeñas en extremo).

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