“La Plaza de Toros no puede ser parque porque un grupo de ciudadanos quiere”: Mincultura

“La Plaza de Toros no puede ser parque porque un grupo de ciudadanos quiere”: Mincultura

Julio 04, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Alcaldía y Concejo pudieron declararla sitio público en el POT y no lo hicieron, dice la Ministra de Cultura, Mariana Garcés.

[[nid:258542;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2014/03/mariana-garces-mincultura.jpg;full;{La ministra de Cultura, Mariana Garcés. Foto: Elpais.com.co | Archivo}]]

La Plaza de Toros de Cañaveralejo no puede convertirse en un sitio público solo porque un grupo de personas así lo desee. Así lo aseguró la ministra de Cultura, Mariana Garcés, luego de la aprobación del Plan Especial de Manejo y Protección para el inmueble, que tiene declaratoria de bien de interés cultural desde 1995. Lea también: Estos son los planes para cambiar el entorno de la Plaza de Toros de Cali

 En diálogo  con El País reiteró que los predios de la Plaza son propiedad privada y que dependerá del Municipio convertir este en un espacio de uso público, empleando recursos legales que abren esa posibilidad.

La posibilidad de intervenir el área de parqueaderos de la Plaza de Toros para desarrollar proyectos  ha generado polémica entre algunos sectores de la ciudad. Dicen que este escenario es tradicional y público...

El debate es bueno, sentir que la ciudadanía tiene apropiación por sus espacios es positivo, lo que quisiera es que el debate se agenciara de manera respetuosa y teniendo en cuenta todos los puntos de vista.

¿Por qué lo dice?

Se han hecho una serie de foros en la ciudad, agenciados por la academia, donde han sido atacadas las personas que pertenecen  a la comisión que evaluó este tema y  la Ministra de Cultura. Supe de un foro que se realizó en la Universidad San Buenaventura al que asistieron algunos académicos de la Universidad del Valle. El Ministerio no fue invitado a ese foro, no pudimos expresar nuestra opinión. Estoy convencida de que la comisión de expertos  que analizó este caso hizo un gran trabajo y creo  que permite la evolución de la sociedad Plaza de Toros de Cali para garantizar el mantenimiento, el sostenimiento y las inversiones que hay que hacerle a este patrimonio nacional. 

 También hay oposición por redes sociales, grupos que exigen que el espacio de parqueaderos se convierta en un sitio de acceso público...

Hay blogueros que están agenciando el tema,  que tienen una serie de seguidores y, reitero, el debate es positivo, pero no se debe desinformar sobre la verdad de esto. Lo que hay que entender es que la Sociedad Plaza de Toros de Cali es una entidad de carácter privado que es dueña de un predio, que este predio tiene una declaratoria de bien de interés cultural del ámbito nacional,  su edificio significativo es el coso de la plaza y que lo que el Consejo Nacional de Patrimonio y el Ministerio de Cultura debe hacer es dar las garantías para  conservarlo.

 ¿Es decir, que nadie tiene injerencia en las decisiones  que la Sociedad Plaza de Toros tome sobre lo que desea  hacer en ese espacio?

Hay unas reglas del juego, que son las que da el Plan  Especial de Manejo y Protección (conocido como PEMP) que aprobamos. Se establecieron   alturas y  densidades que no pueden superarse,  tienen que respetar los espacios libres de cesión, independientemente de cuál sea el proyecto que ahí se construya. Ahora, si se insiste en que sea un espacio público,  hay varias vías. Lo que uno no puede aspirar es a que la plaza, que es de un privado (y la rigen leyes y garantías a sus propietarios), por tener una declaratoria  se deba convertir en un parque porque un grupo de ciudadanos (17.000 personas en Cali), así lo quiere. Esa es la posibilidad que no contempla la ley colombiana.

¿Cómo garantizar que no se pierda la esencia de este patrimonio arquitectónico?

 Decir que no tendrá impacto no es cierto.  El coso tiene unas zonas de influencia que fueron objeto de  análisis para que lo que se autorizara desarrollar estuviera acorde  con lo que está pasando a su alrededor y el impacto sea mínimo. Antes era la plaza sola, ahora hay una serie de polideportivos, hay edificaciones. Con base en esto fue que se definieron alturas, densidades y espacios libres entre la plaza y lo que eventualmente se pueda construir ahí. Adicionalmente  se prevé que siga existiendo una línea de vista hacia los Farallones de Cali y el flujo de la brisa que viene desde la Carrera 5. Cualquier proyecto que ahí se quiera hacer debe pasar por la Dirección de Patrimonio del Ministerio para que lo estudie y le dé vía libre.

El PEMP definió que los samanes que rodean al coso y  la ribera del río Cañaveralejo deberán conservarse. Sin embargo, hay inquietud sobre el futuro de los árboles que están en los parqueaderos...

Para eso estará  la autoridad ambiental y decidirá qué se puede tumbar o qué no. Sobre eso hay algunos pronunciamientos que dicen que esos árboles son chiminangos, que obviamente son muy valiosos y muy significativos en el Valle del Cauca, pero que tampoco les toma tanto tiempo  crecer. Si se va a desarrollar algún proyecto, se tendrán que solicitar todos los permisos a la CVC o el Dagma, no sé a quién le compete.

  ¿Qué hay que hacer para convertir ese espacio en un sitio público? 

 Una de las posibilidades es la enajenación voluntaria, que a la Sociedad Plaza de Toros de Cali se le compre ese predio para convertirlo en espacio público o de uso institucional abierto. La ley también prevé la posibilidad de expropiación y compensar en dinero a quien es el dueño de ese predio. 

O sea que  depende del Municipio...

En el 2004, el Concejo de Cali expidió un acuerdo municipal en el que se estableció que esa zona debía ser un gran parque, lo denominó Adolfo Carvajal Quelquejeu,  y le puso un plazo al Municipio de Cali para adquirirlo y pagarlo. Ese plazo (que era de doce meses, según el Acuerdo 1029 de 2004) se venció y eso no sucedió. Ahí tenía la Administración Municipal una herramienta legal para proceder a hacerlo. Han pasado once años desde ese entonces y muchas administraciones municipales.

¿La actual Administración tampoco ha mostrado interés en ello?

El POT se debatió en el Concejo de Cali, se aprobó el  3 de diciembre del año pasado  y ahí nunca se dijo que ese espacio iba a ser destinado a ese fin. Por el contrario, quedó como una zona de equipamiento y  comercial y lo que hace el plan de manejo especial de protección es validar aquella posición que tiene el POT, que era la herramienta perfecta para decir que ese espacio quedara de uso público. El Municipio seguramente analizó su POT y concibió que eso era lo más favorable para la ciudad. 

Desde el Concejo algunos cuestionaron la injerencia del Ministerio en la decisión, argumentando que se trataba de un tema municipal...

Nuestra participación en esto es una competencia que nos da la ley. Estuve en el Concejo de Cali y  traté de transmitirles lo que dice la norma. Ellos decidieron elevar una consulta al Consejo de Estado, estando en su legítimo derecho, y esa consulta ratificó todo los que dice la ley.  Si algún concejal  tenía la misma intención de que esto fuera un espacio público tuvo la gran oportunidad en la discusión y la aprobación del POT en restringir ese espacio a un uso público. Las decisiones tomadas por el Ministerio de Cultura están acordes con lo que decidieron los concejales y el Alcalde en el POT.

 Usted ha reiterado que es necesario hacer los trabajos de reforzamiento estructural de la Plaza...

Es una plaza que se construyó entre los años 50 y 60, que no cumple con la ley de sismoresistencia del 2010. Que al querer tener otros usos persos y no exclusivamente para el tema taurino, la prioridad es que los recursos que se obtengan en esos desarrollos se inviertan para ese fin y que se constituya un patrimonio autónomo que como Ministerio le hacemos seguimientos para que sea bien invertido.

Sobre el plan de manejo aprobado El Plan Especial de Manejo y Protección, PEMP, para la Plaza de Toros,  aprobado el pasado jueves por el Ministerio de Cultura (que define el tipo de intervención que puede hacerse a un bien de interés cultural del ámbito nacional) autorizó que las construcciones que se desarrollen deberán realizarse a 60 metros de distancia del coso  para proteger este patrimonio arquitectónico.A partir de esa distancia,  podrán levantarse tres construcciones entre los 11.6 y 23.6 metros de altura y deberá garantizarse la cesión de un espacio que funcione como parque de acceso público.El tipo de proyectos a desarrollarse  pueden ser de vocación pública o privada (de carácter comercial o de servicios)No podrán intervenirse la arborización  que rodea al coso y la franja del río Cañaveralejo.
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