La nueva soberana de la belleza colombiana llegó a Cali

La nueva soberana de la belleza colombiana llegó a Cali

Noviembre 18, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Por Claudia Liliana Bedoya S.

Con honores fue recibida en Cali la nueva Señorita Colombia, Catalina Robayo, quien recorrió la ciudad saludando a la gente. Esta tarde llegará a su ciudad, Palmira.

Con papayera, pitos, serpentinas y globos fue recibida ayer la nueva Señorita Colombiana, Catalina Robayo Vargas, a su llegada al Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Palmira. Su vuelo, el 9221 de Avianca proveniente de Bogotá, que llegaba a las 2:05 p.m., aterrizó a las 2:20. Afuera, en la salida nacional, la esperaban su madre, Katty Ruth Robayo, amigos, familiares y varios curiosos que alistaron las cámaras de sus celulares para fotografiar a la Señorita Colombia.Veinte minutos después se vio a la reina descender por las escaleras que conducen a la sala de equipajes con un vestido estampado de silueta amplia, el mismo que lució en Cartagena durante el acto de elección de Reina de la Policía. Y aunque la música de la papayera anunciaba su llegada, la reina se tomó su tiempo y se desvió al baño de damas para cambiar su atuendo por un enterizo strapless de color morado. De nada sirvieron las barreras de seguridad, porque periodistas y familiares se agolparon en la salida nacional cuando, sobre las 3:00 p.m., Catalina tuvo el primer encuentro con los vallecaucanos. Con la corona, el cetro y la banda de Señorita Colombia, contuvo las lágrimas mientras intentaba saludar a todos sus allegados. En medio de la trifulca que se formó a su alrededor y la lluvia de serpentinas que la cubrió, solo atinó a decir “No me cabe la emoción en el cuerpo, nunca esperé un recibimiento así”.Rápidamente fue trasladada a un vehículo Optra azul que, escoltado por cinco agentes de tránsito en moto, y llegó al Puente del Comercio donde la esperaba el carro del Cuerpo de Bomberos.A bordo de la máquina saludó a los caleños que salieron a su paso por la Carrera Primera, la Avenida del Río, el CAM y luego la Avenida Colombia, hasta llegar a la Gobernación. Allí, en el Salón Gobernadores, Catalina Robayo Vargas sumó otro título más para su vida al recibir la medalla Orden Ciudades Confederadas del Valle del Cauca, en la categoría Gran Cruz de Comendador.Con trancón de vías abordo, pitos de carros y aplausos a su paso, Catalina le trajo al Valle su regalo prometido: la novena corona de Señorita Colombia.

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