“La inversión debe estar donde está la pobreza”: Óscar Rojas, asesor de la Alcaldía

“La inversión debe estar donde está la pobreza”: Óscar Rojas, asesor de la Alcaldía

Junio 14, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Luz Jenny Aguirre | Editora de Cali

Óscar Rojas, asesor de la Alcaldía de Cali, está al frente de la estrategia TÍOS: Territorios de Inclusión y Oportunidades. A las once comunas que los conforman van casi $100.000 millones de inversión con recursos propios. “Este proyecto no es escopeta de regadera”.

[[nid:432185;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/06/oscar_rojas.jpg;full;{Óscar Rojas, asesor de la Alcaldía de Cali. Foto: Johan Manuel Morales | El País}]]

Cuentan en la Alcaldía que a Óscar Rojas ahora lo llaman ‘el tío’.

 Y es que durante los últimos dos años esa ha sido una palabra clave en el día a día de este médico que ha dedicado buena parte de su vida al servicio público. En sus manos está la coordinación del programa TÍOS, que significa Territorios de Inclusión y Oportunidades. En la práctica, esta es una estrategia para enfocar las inversiones del Municipio (de todo tipo) en ciertas áreas de la ciudad, consideradas las más vulnerables. Una apuesta a la que le tiene fe, aunque confiesa que se nota mucho menos que “las obras majestuosas de concreto”.  

En palabras sencillas, ¿qué hacen en los TÍOS?

Es una estrategia que busca intervenir en zonas de población vulnerable, que son 11 comunas (1, 3, 6, 7, 13, 14, 15, 16, 18, 20 y 21),   las más pobres de la ciudad, con los índices de violencia más altos y a la vez en donde se concentra la población con los indicadores sociales más críticos. Son 87 barrios. Estos sectores  carecen de espacios de recreación, de zonas verdes, y tiene deficiencias de infraestructura, entre otras cosas. Lo que se hace es concentrar y articular las inversiones de la Administración en esas zonas para hacerlas más eficientes. Tiene un componente muy importante, que es la participación social y comunitaria. En muchas de estas áreas la gente no ha participado nunca en procesos de desarrollo. 

Siempre se habla de participación, pero por lo regular lo que se ve es que invitan a la gente a reuniones y pare de contar...

Este es un programa que no se planea desde el escritorio de la Alcaldía. Se hacen visitas a los barrios, recorridos, reuniones con los comités de planificación,  las Juntas Administradoras locales,  las Juntas Comunales,  líderes comunales y deportivos. Escuchamos sus necesidades, recorremos la zona  y vamos haciendo una especie de mapeo o georreferenciación para identificar los puntos centrales donde hay que intervenir. El equipo que  visita la comuna tiene médicos, arquitectos, ingenieros. Esto se traduce en un presupuesto, algunas cosas ya están en el Plan de Desarrollo, a otras hay que buscarles recursos.  

¿Cómo garantizar que ese ejercicio no se convierta en un pago de favores y en politiquería?

Frente a esto está un equipo eminentemente técnico. Nos encontramos con muchas solicitudes de los líderes muy bien puestas y sustentadas, algunas que tienen más de 20 años de historia, como el parque lineal de la 82 en Alfonso López. Era una zona que hace años la comunidad pedía a gritos que fuera un parque y que estaba invadida. Ahora será realidad con una inversión cercana a los mil millones de pesos. La estrategia parte de una premisa y es que la pobreza se expresa en los territorios, no es algo intangible y allí es donde  tienen que hacerse las intervenciones.  Los recursos públicos tienen que orientarse a atender esas necesidades, que son reales y que tiene que atenderse a corto plazo.  

¿Qué tipo de proyectos caben en los TÍOS?

Lo que se hace es concertar las inversiones de entidades como Educación, Cultura, Deporte, Salud, Infraestructura, Gobierno. Hay programas de convivencia, de capacitación y generación de empleo. También están los Centros de Desarrollo Infantil, CDI, donde se puede dejar a los niños mientras los padres van a trabajar. Encontramos 5 para 2000 niños menores de 5 años y vamos a entregar 10 nuevos y dos rehabilitados, para 6600 niños. Como se ve, son muchas las áreas sobre las que se causa efecto y no solo es construcción y  cemento. Hay un componente en capacitación en competencias laborales a través de convenios con entidades con experiencia, como el Centro Don Bosco, el Cuerpo de Bomberos o la Fundación Singer. Habilitamos aulas, escuelas, espacios de recreación, centros culturales, iluminamos parques, se hacen bibliotecas. En estos territorios se han invertido $98.000 millones de recursos propios, el 96 % se ejecutó en el 2014. Este año estamos haciendo adiciones por $18.000 millones y tenemos lista una por $23.000.

¿Cuáles son los efectos prácticos de focalizar las inversiones en estas zonas?

El  mejoramiento claro del entorno, con lo que no solo se contribuye a la seguridad y la recreación sino a que las familias puedan disfrutar de lo que la ciudad les ofrece.   En general estamos hablando de mejorar la calidad de vida de la gente. Lo otro es recuperar la confianza de las comunidades de que la administración pública se pone a su servicio, interpreta sus necesidades y da respuesta. Hay un tema que no he tocado y es la seguridad alimentaria, estamos en el proceso de establecer 48 ollas comunitarias  en las comunas TÍOS, que atienden solicitudes insistentes de las comunidades, algo que haremos en convenio con la Arquidiócesis de Cali. 

Dentro de los TÍOS tienen algo que se llaman los  Bankomunales, ¿de qué se trata?

 Ya tenemos 20. Se hicieron por primera vez en Venezuela, con Salomón Raydan (emprendedor social). Son bancos que se hacen con recursos propios de las comunidades, se reúnen grupos de 15 a 20 personas, establecen un reglamento para los créditos, compran acciones de hasta $10.000, depositan en una cajilla de seguridad y eligen un tesorero. Aquí les pueden prestar entre $100.000 y $500.000 de acuerdo con el número de acciones que tengan. No necesitan ir al sistema bancario ni al gota a gota. La idea es que tengamos 40 más funcionado este semestre. En diciembre hicimos una reunión y encontramos que estos bancos habían prestado $300 millones.

¿La gente cumple?

Tienen una tasa de incumplimiento por debajo del sistema bancario.

 Para que en realidad se sienta el impacto de una estrategia como esta no puede ser pensada  al corto plazo. Sin embargo, arrancaron en firme en el 2014 y ya les queda poco tiempo de gobierno. ¿Cómo garantizar que este no sea un esfuerzo que se pierda? 

Nos quedan seis meses en los que tenemos que acelerar la ejecución. Yo me propongo hablar con los diferentes candidatos, esta es una iniciativa que ha contado con el apoyo de la Fundación Ford, que llega hasta marzo del año entrante, o sea que vamos a tener sobreposición con la próxima administración. Es decirles que ellos valoren lo que se ha hecho por lo que se ha hecho, no porque sea algo de la administración Guerrero, que se valore por lo que representa para las comunidades.  

 En los TÍOS se está poniendo el grueso de la inversión con  recursos propios del Municipio, sin embargo, muchos dicen que esto no se ve ¿Por qué cree que hay esta percepción?

Diría que porque no son obras ostentosas, lo que se hace socialmente grande no resuena como las obras de concreto y cemento majestuosas, pero sí tienen unas implicaciones grandes en las comunidades. Se recupera la confianza, se hace  tejido social,  porque lo que se construye se hace con la comunidad, se mantiene, se preserva y se valora. 

   Desde otras  comunas se quejan, reclamando porque la inversión social se concentra en unos sectores... 

Es muy difícil que la gente entienda que en la democracia, cuando decimos que todos somos iguales frente a la ley  y ante el Estado hay unos que son menos iguales porque no tienen oportunidades, porque no tienen acceso a bienes y servicios que el Estado debe proveer para todos. Yo creo que poner la mira en la población vulnerable es lo  que tiene que hacer un gobierno democrático que se considere sensible a las necesidades de sus ciudadanos. Eso es lo que hemos hecho, sin descuidar los otros frentes de desarrollo de la ciudad.

 ¿Qué tanto se siente la mano de la empresa privada en estas intervenciones en zonas vulnerables?

Hemos logrado que uno de los Centros de Desarrollo Infantil se haga con la Fundación del Club Campestre, en  Altos de Santa Elena,  se va a entregar en diciembre. La Fundación Fanalca está a punto de iniciar un parque que se va a construir frente al Tecnocentro Somos Pacífico, que fue otro modelo de alianza público-privada, una obra de $10.000 millones donde el sector privado aportó el 40 %.  El sector privado no es ajeno a estos desarrollos. Quisiéramos verlos más comprometidos.

Voces críticas dicen que lo que hacen los TÍOS son un poco de ‘obritas atomizadas’...

No. Aquí no se trabaja con escopeta de regadera, se trabaja con las comunidades, con el Plan de Desarrollo y con una visión muy profesional y técnica de las intervenciones. Visitamos las comunidades y palpamos sus necesidades para estudiarlas a la luz del Plan de Desarrollo y volvemos ofreciendo soluciones muy concretas.

Trayectoria Óscar Rojas es médico egresado de la Universidad del Valle,  con postgrados en Salud Pública y Epidemiología de la misma Universidad y de la Universidad de Londres, respectivamente. Especialista en temas de desarrollo e investigación. Ha dedicado su vida profesional al trabajo en las áreas de educación, salud, y creación de capacidad de organizaciones del sector social. Fue  Viceministro de Salud,  Director del Hospital Universitario del Valle, Rector de la Universidad del Valle y Vicepresidente de las fundaciones FES y  Carvajal, y Director Ejecutivo de la Fundación Alvaralice.  Se ha  desempeñado como consultor de organismos como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Organización Mundial de la Salud.  Fue también  uno de los comisionados de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), y en la actualidad se desempeña como Asesor del Alcalde de Cali.
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