La cantante que cumplió su sueño a los 80 años: grabar un disco

La cantante que cumplió su sueño a los 80 años: grabar un disco

Enero 19, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Santiago Cruz Hoyos | Reportero de El País

¿Es cierto que, como dice el viejo refrán, nunca es tarde? Nency Cárdenas jura que sí. Los fines de semana lo promociona cantando en restaurantes de la ciudad y próximamente hará el lanzamiento oficial en la Biblioteca Departamental.

Mauricio Palau es músico profesional. Integra el grupo Farallones de Cali y los fines de semana canta en restaurantes como El Malecón. Así que él lo sabe muy bien: quien va a un restaurante tiene en mente, sobre todo, comer. También conversar con su pareja o amigos. Está muy bien toparse con un grupo en vivo, por supuesto, pero la principal atención del comensal estará en la cena y en la conversación que sostenga.

De manera que el músico, por más esfuerzos que haga, permanecerá en una especie de segundo plano. Como un personaje secundario.  En ocasiones logra hacer que los comensales bailen, claro, pero generalmente esto  ocurre cuando han terminado su plato.

Sin embargo, en los últimos meses, viene sucediendo algo especial, dice Mauricio.  En medio de su presentación en El Malecón, invita a su madre a cantar. Y cuando ella sube a  la  tarima con su cabello completamente blanco, una sonrisa que lo llena todo, una vitalidad milagrosa, los cubiertos quedan suspendidos sobre los platos. Nadie hace algo distinto que escucharla. Como si en realidad  hubieran ido al restaurante solo para verla. 

Al final los comensales se ponen de pie y aplauden con fuerza, sobre todo cuando escuchan su historia. A los 80 años, Nency Cárdenas cumplió el sueño que tuvo que desde niña,  grabar un disco.  ¿Recordarán mientras aplauden sus proyectos aplazados?

II

-       ¡Nunca es tarde!, dice Nency con esa sonrisa que lo llena todo y el disco en sus manos. Se llama ‘Otoño’.

- Yo cumplí mis 80 el 12 de octubre del 2015, pero ese día no alcanzamos a tener listo el disco, que salió un mes después, el 29 de noviembre. Cuando lo tuve en mis manos, sentí una gran emoción. En la tarde de ese día fui a un salón artístico donde nos reunimos cantantes, profesores, artistas,  el decano de la facultad de música de la Universidad del Valle, e hicimos el lanzamiento entre amigos. Canté parte del repertorio del álbum. Definitivamente fue la mejor manera de cerrar el año.

Nency nació en Pereira en 1935, pero se llama a sí misma “caldense”. Cuando nació, explica,  la ciudad aún era parte del departamento de Caldas, no como sucede hoy, que es la capital de otro departamento, Risaralda. Así que digan lo que digan los mapas, ella es una caldense más. 

Tanto su padre, que era carpintero, como su madre y sus tíos, cantaban. Lo mismo sucedió con sus ancestros, que fueron compositores y serenateros de pueblo. La familia no vivía propiamente de la música, pero cantar era una actividad indispensable para todos. 

-       Yo empecé a cantar desde la cuna.  Tendría unos dos años y ya me sabía una canción que se llama ‘Amor chiquito’, que está en el disco. Es un fox. 

Nency se crió en Buga. Su padre iba de pueblo en pueblo construyendo los techos de las casas, así que cuando se acababa el trabajo tomaba su familia, las pertenencias y probaba suerte en otro sitio, otra región, no sin antes haber tenido entre dos y tres hijos en cada municipio. Los hermanos de Nency, 13 en total, son de todo Caldas. Unos nacieron en Viterbo, otros en Neira, unos más en Anserma, y así.

- Eran tiempos en los que no existía la televisión, advierte  ella con una carcajada.

 A los 80 años conserva intacto su humor. Además, ha sido una persona agradecida con lo que le ha dado la vida, dice. Tal vez eso es lo que ha hecho que su salud siga intacta. Como su voz. Nency puede cantar hasta altas horas de la noche sin inmutarse.  

Llegó a Cali en 1948. El año lo recuerda con exactitud porque una vez arribó a la  ciudad, en Bogotá asesinaban al caudillo Jorge Eliécer Gaitán.

- Fueron días horribles.

En el colegio tuvo la oportunidad de, quizá,  convertirse en cantante profesional, hacer una carrera. Quién sabe. Nency estudiaba con Leonor González Mina, quien sería conocida mundialmente como ‘la negra grande de Colombia’. Cantaban juntas. Y Leonor le contó que estaba yendo a la emisora La Voz de Cali, donde hacían concursos de canto que siempre ganaba.   

-       ¿Nency,  tú que cantas tan bien, por qué no vas?, le preguntó.

Nency nunca fue, no sabe muy bien por qué. En otra ocasión el director de Radio Pacífico la escuchó cantar y le prometió que la ayudaría a convertirse en una artista, pero esta vez su padre y sus hermanos se opusieron. Ese señor, le dijeron, tiene malas intenciones. Así que esa oportunidad también se esfumó. 

- No era que mi familia fuera retrógrada, no tanto eso, sino que, como dice el dicho, el ladrón juzga por su condición. Aunque yo en ese momento estaba en la flor de la vida, claro. 

Pasaron los años, Nency se casó, tuvo cuatro hijos, se dedicó a ellos y, pese a cierta resistencia de su esposo, integró algunos grupos musicales.  Los domingos  cantaba en vivo música colombiana en la emisora La voz del Valle, incluso, y la vida transcurrió entre las labores de una madre y una ama de casa, y el amor por la música. 

Pero los grupos a los que pertenecía se fueron desintegrando de a poco, Nency no grabó su disco, hasta que, un día cualquiera,  se hizo una promesa: ya voy a cumplir 80 años, es hora de cumplir ese sueño.

Toda la familia trabajó en ello. Mauricio dispuso de su estudio de música personal para grabar y en su tiempo libre trabajaba el disco con ella; Ana María, otra de sus hijas, diseñó la carátula; entre todos financiaron la impresión y lo que hiciera falta. 

- Que mi madre haya cumplido el sueño que tuvo desde siempre a los 80 años es una lección para todos, dice María Teresa, otra de las hijas de Nency, quién sentada en el comedor repite con ojos iluminados: es que es cierto, ¡nunca es tarde!

Finalmente, escribió  el escritor Oliver Sacks, “la vejez no es una época cada vez más penosa que tenemos que soportar de la mejor manera posible, sino una época de ocio y libertad, liberados de las urgencias artificiosas de días pasados”. 

La única urgencia de Nency es ser feliz. Basta escuchar su disco para entenderlo. 

Detalles de ‘Otoño’ El disco tiene 14 canciones de  diferentes géneros musicales: fox, blues, boleros, entre otros.  En la Biblioteca Departamental se  hará el lanzamiento oficial. La fecha está aún por definir. El cd se vende en $20.000.  Nency seguirá haciendo discos. En  este momento está trabajando en un álbum de bambucos, música colombiana. “Tengo mucho repertorio de  música latinoamericana que me encanta. Y los tangos. En estos días me puse a ver un cancionero. Conté 140 que me sabía. Es mi terapia. Cuando me gusta un tema, lo cojo, lo copio y me propongo aprendérmelo. Me demoro, máximo  dos días.  Todos los días canto, además”, dice Nency.
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