Jóvenes hallan un mejor camino en los pasos de salsa

Octubre 18, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Vivian Jaramillo, especial para El País.

Las 25 escuelas de baile elegidas para participar en el Salsódromo de diciembre, alistan desde ya lo mejor de su repertorio. Historias de jóvenes que encontraron en la salsa una oportunidad de vida.

“Un clásico en el pascual, adornado de mujeres sin par. América y Cali a ganar, aquí no se puede empatar...”, cada vez que Danny Fernando Mosquera escucha esta canción del Grupo Niche, sus ojos brillan y su piel se eriza.Danny Fernando soñaba con estar en un estadio rodeado de mucha gente, mostrando su habilidad en las piernas, pero no precisamente como bailarín. Su sueño era ser futbolista profesional. Sin embargo, hoy, a sus 20 años, es una de las estrellas de las 25 escuelas de baile que fueron elegidas por Corfecali para participar en la tercera versión del Salsódromo, un certamen con el que se dará inicio a la 53 Feria de Cali 2010, el próximo 25 de diciembre.En ese sueño de ser un gran dominador del balón, hace seis años, logró elevarse hasta las divisiones inferiores del América y su talento le permitió ser convocado a la Selección Colombia Sub 15, pero por falta de plata no pudo continuar.En bicicleta o a pie se desplazaba desde Manuela Beltrán hasta el lugar de entrenamientos de los escarlata. Un sacrificio que él veía como una oportunidad. Pero con el tiempo todo fue más complejo. No tenía recursos para viajar. Sin embargo, sus piernas estaban destinadas a triunfar. Del balón pasó al baile y desde hace cuatro años llegó a la Academia Acro Salsa, en la que vio la oportunidad de ser exitoso.Su familia lo apoya, cree en su talento. Aunque son conscientes que el baile no le dará de comer toda la vida.Con orgullo María Eugenia González, madre de Danny, admira lo que él hace y asegura que “el baile fue un gran apoyo para que mi hijo andara en un camino recto. El entorno a veces daña, pero si uno está pendiente de lo que hacen toman buenos pasos”.Como buen caleño la salsa la siente y la lleva en la sangre. Su energía la invierte en proyectos en los que cree puede crecer. Por eso, convencido de que el baile es lo mejor, Danny se prepara para triunfar en el Salsódromo.Experiencias que marcan A sus 21 años, Sebastián Delgado ha ganado dos campeonatos mundiales de salsa. Conocer el mar y visitar varios países eran sueños que recorrían su mente de niño, y en parte se hicieron realidad. Tras dos años de estar en la academia Pioneros del Ritmo, Sebastián viajó a Estados Unidos. De ahí en adelante su vida ha estado acompañada de momentos gratos.Como algo maravilloso, describe su primer premio de campeón mundial de salsa. La satisfacción y la alegría que arrinconó a este bailarín en aquel momento lo hizo reflexionar sobre la importancia de llevar su país y sus costumbres en el corazón.Hace cuatro años se enamoró del baile y también de Tatiana, su actual novia, quien, además, es su pareja de baile. El gran número de horas invertidas en los ensayos fue su principal aliado para convertir ese cariño de compañeros en amor.Similar es la historia de Eliana Feijó, una joven que desde pequeña se dejó tentar por su padre para cogerle amor al baile. En los salones de ensayo de la Academia Swing Latino conoció a Nilson, su actual pareja sentimental. Para ambos el baile es lo mejor que les ha pasado en la vida. El comienzo de la mayoría de los integrantes de las escuelas de baile, que por lo general son de barrios populares, fue difícil. Como dice la misma Eliana, así no tuvieran para el pasaje, la pasión por su profesión los motivaba a llegar al ensayo.Como estos cuatro muchachos, en Cali hay alrededor de 2.650 bailarines en condición de competencia, que ven en la danza una forma de escapar de las pandillas albergadas en los barrios populares. Apoyo del Estado o de empresas privadas no tienen. Todo lo hacen a pulso. Estos jóvenes se valen de presentaciones extras, de enseñar a bailar, de bingos y venta de empanadas, entre otras actividades, para recoger fondos que les de para viajar a los campeonatos nacionales e internacionales.La Secretaría de Cultura y Turismo aseguró que hay alrededor de 8.000 bailarines que integran las 80 escuelas de baile que hay en la ciudad.Para Argemiro Cortés Buitrago, secretario de la dependencia, es un orgullo el aporte social que hacen estos muchachos a quienes el baile los aleja de la drogadicción o de las pandillas. Eso es una industria cultural. “Me hace feliz lo que hacen estas escuelas. Son ejemplo de superación y disciplina social, que indudablemente le ha dado a Cali alegrías y momentos gratos”, dijo el funcionario.Y es que Cali, capital de la salsa hace honor a su nombre. Hoy es una de las ciudades donde la motivación por esta danza va en aumento. Ganar es la idea. Por eso los 130 grupos que hay en este momento se preparan en largos ensayos que duran hasta ocho horas seguidas.La motivación de sus maestros de baile está en la disciplina y en la dedicación. Por sus extensos horarios, algunos han dejado atrás otros sueños. Los minutos son escasos, solo hay tiempo para bailar. Como dice la canción de los Van Van de Cuba, “bailen bien, aquí el que baila gana, pa’ que vuelvan la próxima semana...”, ese parece ser el lema que caracteriza a las escuelas de baile. Lugares donde danzan historias de superación.Historias que reúnen testimonios de marginalidad, exclusión, conflictos familiares, pero que en el baile han encontrado un final distinto y prometedor.Dato claveLa mayoría de los integrantes de estas escuelas vienen de barrios populares, donde predomina el vandalismo. Sin embargo, el baile le has dado un mejor estilo de vida.

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