Irwin Hoffman quiere dirigir la filarmónica de Cali

Agosto 25, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Irwin Hoffman quiere dirigir la filarmónica de Cali

Irwin Hoffman viene a Cali desde hace tres agostos, para dirigir la Filarmónica. Este año vino gratis a dar una mano en la crisis de la orquesta local.

Al prestigioso director estadounidense le gustaría quedarse en Cali a dirigir la Filarmónica. Este mes ha trabajado gratis.

Cada agosto, desde hace tres años, el prestigioso director estadounidense Irwin Hoffman ha venido a Cali para dirigir un concierto de la Filarmónica.Es un honor, pues en su larga trayectoria figura el haber sido titular de la Sinfónica de Chicago, tal vez la más importante orquesta de los Estados Unidos y una de las más importantes en el mundo.Y siempre viene con su joven esposa, la violinista costarricense Lourdes Lobo, quien tiene un trío de cámara aquí con la pianista Patricia Pérez y el violonchelista Fred Hood, con el cual dan recitales, aunque el grupo carece de nombre.La visita de este año, que terminará mañana con la dirección del décimotercer concierto de temporada de la Filarmónica de Cali, tuvo cariz diferente, pues Hoffman trabajó todo el mes con el grupo, que carece de director titular desde la renuncia de Paul Dury a finales de marzo.Hoffman lo cuenta en inglés, aunque entiende y habla el español, pero prefiere que la esposa traduzca: “Cuando en junio recibí la triste noticia de que la orquesta estaba en gran crisis. De inmediato pensé en los músicos, con tristeza, y llamé a Amparo a ofrecerle mi colaboración sin cobrar un peso”.Lo cual insinúa mucho más que una relación profesional: “En estos tres años he conocido muy bien a los músicos de la orquesta. Lourdes y yo hemos desarrollado linda amistad con Mariana Garcés, Amparo Sinisterra y Paul Dury”.Lo curioso es que “nunca vine a Cali cuando dirigía la Sinfónica de Colombia o la Filarmónica de Bogotá. Desde que vengo acá, he tenido la sensación de que la Filarmónica de Cali es más cercana al público que la de la capital, donde hay más distancia”, dice Hoffman.Al hablar de la Filarmónica de Cali, el estadounidense explica que “su base es de 40 músicos, lo cual la hace una orquesta de cámara, pero cada vez que vengo se pide colaboración a estudiantes avanzados de música para hacer con ellos una sinfónica” y ampliar posibilidades.Este experimento le da satisfacción: “Los resultados han sido muy buenos, pues estamos interpretando obras que antes no se podían, como la ‘Sinfonía fantástica’ de Berlioz o la ‘Patética’ de Chaikovski, un repertorio imposible de tocar con sólo 40 músicos”.Irwin Hoffman tiene claras la causa de la crisis y la situación: “Cali es la tercera ciudad más importante de Colombia y merece tener una orquesta de mínimo 70 músicos. Sé que es muy difícil conseguir recursos, pero yo dirigía la Sinfónica de Colombia cuando el presidente Uribe la terminó, lo cual fue muy doloroso para los músicos y para mí. Por eso no quiero que se repita esa situación aquí”. La voz de la experienciaY coincide con muchos conocedores del tema: “El costo de la orquesta no es tan grande. Es una lástima que no sea posible conseguir del sector privado más recursos para tener una agrupación grande”.Ya en temas menos complejos, un aspecto que a Hoffman llama la atención del país es lo ecléctico de los repertorios académicos: “Cuando dirigí en Bogotá interpreté temas colombianos, pero en Cali nunca. En estas ciudades es algo normal, pero para mí es impresionante”. Y aunque sabe que el tema es sensible, afirma: “La salsa es muy compleja para orquesta. Para mí no es necesario interpretar salsa, pero sí el repertorio popular colombiano, sin olvidar que la temática normal de una orquesta son Mozart, Beethoven, Bach, etc”. Y añade: “Lamentablemente, Shostakovich ni Prokofiev escribieron ninguna obra de salsa, porque el gran repertorio universal todavía es desconocido en Cali, en comparación con la salsa, que es muy importante para bailar, pero es un vacío en la cultura musical local que yo quiero llenar. Para conectar a Cali con el resto del mundo, necesitamos mucho más que salsa”.Para Irwin Hoffman sus agostos caleños se han convertido en un momento importante en su vida. Tanto, que cuando se le pregunta si le gustaría ser director titular de la Filarmónica de Cali, no vacila en responder: “Sí. Varios músicos me lo han preguntado. Yo estoy dispuesto a venir durante varios meses al año a trabajar, y con respecto al título que quieran ponerme, estaré conforme”.

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