Investigador de Icesi descubre polluelo que imita orugas venenosas por defensa

Febrero 25, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co
Investigador de Icesi descubre polluelo que imita orugas venenosas por defensa

En la izquierda se puede ver a la oruga venenosa que se camufla para evitar ser presa de los depredadores y en la derecha Polluelo que imita a la oruga venenosa para proteger su supervivencia

El investigador Gustavo Londoño estudió a un tipo de polluelo de la selva tropical amazónica, cuyo pelaje y comportamiento es similar al de una oruga venenosa, camuflaje que usa para alejar a los depredadores.

Una especie de polluelo que logra mimetizarse como una oruga venenosa, fue hallado por Gustavo Londoño, investigador y docente de la universidad Icesi de Cali.La investigación del profesor Londoño arrancó en el 2007 en el Parque Natural del Manu, en Perú, con el objetivo de entender como las aves modifican sus estrategias de supervivencia, para protegerse de los depredadores (micos y serpientes).El profesor Londoño descubrió algo que nunca antes ha sido documentado para un ave. En el 2012 buscando nidos en un bosque amazónico, se encontró con un nido de polluelo de la especie Laniocera hypopyrra, el cual fue monitoreado de inmediato. Después de cuatro días, el polluelo nació y fue ahí donde comenzó el fascinante descubrimiento: el polluelo, presentó plumones (plumas modificadas), largas barbas de color naranja con blanco en la punta, y hacía que el polluelo se pareciera a una oruga venenosa de esa región.En la mayoría de las aves, el desarrollo del embrión depende exclusivamente del calor que la madre o el padre le transfieren al huevo durante la incubación.De manera similar, en la mayoría de las aves, el desarrollo de los polluelos depende del alimento que traen los adultos al nido, lo cual implica que un menor esfuerzo por parte de esta ave al incubar o alimentar a sus polluelos, reduce el desarrollo del embrión, respectivamente, pero aumenta la longevidad del ave ya que gasta menos energía y tendrá más tiempo para buscar su propio alimento.Esto llamó la atención a los investigadores, ya que ninguno de los cientos de polluelos encontrados en la zona de estudio presenta estas características, “los adultos de esta especie son de color gris, lo cual es muy distinto al color naranja de los plumones del polluelo“, afirmó el investigador Londoño. Pero las sorpresas no pararon ahí, lo más sorprendente ocurrió al sexto día de monitoreo del nido, cuando el polluelo se sacó del nido para realizarle las medidas morfológicas: mientras este estaba en el suelo el polluelo no pidió alimento, lo cual hacen todos los polluelos que tienen este tipo de características, y en cambio de este comportamiento, el polluelo comenzó a mover la cabeza lentamente de un lado para otro.Este comportamiento reforzó la idea en los investigadores: el polluelo estaba imitando a una oruga, comportamiento que repetía cada vez que se sacaba del nido, pero cada vez que un adulto se acercaba al nido con alimento, el polluelo movía la cabeza de un lado a otro y este producía una vocalización particular para pedir alimento. Lo cual sugiere que cada vez que algo desconocido llega al nido el polluelo “sabe” que se tiene que comportar como una oruga, pero cuando escucha el sonido familiar sabe que son sus padres y es hora de pedir alimento.En el 2013, el investigador realizó una nueva temporada de campo con la joven investigadora Colombiana Wendy Valencia, que fotografió una oruga de la familia Megalopygidae, de caracter tóxico, que era exacta en coloración y muy parecida en tamaño al polluelo de L. Hypopyrra. Esta información era la pieza que le faltaba a esta historia del polluelo oruga.“Esta es la primera vez que se describe este tipo de mimetismos batesianos, especies que no son tóxicas imitando a especies tóxicas, para protegerse de los depredadores”, comenta el investigador Londoño.La anidación en aves es uno de los estados más críticos de estos animales, ya que del éxito reproductivo depende en gran parte, que las poblaciones de aves persistan a lo largo del tiempo. Durante la anidación, las aves se ven enfrentadas a su propia supervivencia y la de sus crías.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad