Invasión 'geek' llegó a Cali durante primer día del Campus Party

Julio 01, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

'Campuseros' ya se instalaron en el Centro de Eventos Valle del Pacífico. Crónica de su llegada.

A los ocho años de edad, cuando hackeó por primera vez la red, José Francisco Pino no se imaginaba que hoy, nueve años después, iba a entrar entre aplausos a un sitio en el que se reúnen los expertos en informática de todo el país.Este lunes, Jose, de 17 años, fue la figura del Campus Party 2014, por ser el primero en entrar al evento. Para lograrlo, Jose, que vive en Neiva, tuvo que tomar un vuelo que lo trajo a Cali y estar de pie en la puerta del Centro de Eventos Valle del Pacífico a las 5:00 a.m. del domingo. Esto es, 31 horas antes de que se abrieran las puertas para entrar.En magnitud, este evento es para los gomosos de la informática (comunmente llamados ‘geeks’), lo que el el Rock al Parque o el Estéreo Picnic para los amantes de la música. Y de hecho, la euforia es similar: se forman filas de gente con carpas, tendidos en el suelo esperando la anhelada entrada.Maletas y cajas con torres de computador, televisores plasma, consolas de videojuegos, se ven en medio de las 5000 piernas de los asistentes. Es como pasar por las afueras del Parque Simón Bolívar antes de un concierto. Vienen de todos lados, como Juan David, Armando y Andrés que viajaron desde Ibagué en una van con otros 17 ocupantes.Ellos, estudiantes de la Universidad de Ibagué de ingeniería electrónica y de sistemas, trajeron un sinfín de aparatos, como multímetros para medir voltaje y frecuencia. También, prevenidos para internarse por una semana en este campus, trajeron atún, papas y hasta lechona enlatada, porque un colombiano “nunca se vara”. Es que la gracia del Campus Party es precisamente esa: quedarse a dormir por una semana en esa miniciudad, para asistir a los eventos todos los días. Los campuseros duermen en carpas individuales instaladas en un terreno que, desde arriba se debe ver como una serie de iglús diminutos de color rojo. Este año es la primera vez que en el evento hay, de hecho, un campamento real. Por primera vez en la historia del Campus Party - que se celebra en países como España, Ecuador y Brasil y que se ha realizado en Medellín y Bogotá- las carpas se instalan a la intemperie, y no bajo techo.Para los caleños ha sido un privilegio. Como para Elkin Beltrán, que a pesar de tener ruptura del ligamento cruzado y ruptura de menisco en su rodilla izquierda, asistirá al evento en silla de ruedas. Pero eso sí, durmiendo en su casa. O como su amigo Felipe, que a pesar de que debe trabajar toda la semana de 8 a 5, planea viajar todas las noches al campus. “Hay que aprovechar”, dicen. A aprender y a hacer dineroA los ocho años de edad, cuando logró colarse en esa red sin querer, sin saber lo que estaba haciendo, Jose Pino tampoco se imaginó que años después empresas reconocidas como Yahoo le enviarían dinero en dólares por ese talento.Ahora se dedica a la seguridad informática, a detectar errores en la red que pueden perjudicar a las empresas. Y le pagan por ello, sin siquiera haberse graduado del colegio. Entonces explica que allí, a ese evento, se va a aprender. Y a hacer contactos, porque ahí están los mejores. Dice que por eso vale la pena el sacrificio de viajar y pasar incomodidades: para conocer más de lo que tanto ama hacer.También hay quienes van por pura diversión. Como un grupo de caleños ‘gamers’ (amantes de los videojuegos) que ya alistaron sus consolas para participar en los torneos. En el caso de José, es su primera vez en el Campus Party, pero seguro no la última: por haber sido el primero en la fila, se convirtió en miembro vitalicio. Puede ir los próximos años siempre, sin pagar. Y seguramente en unos años será uno de los ponentes. Entre sus planes está trabajar como desarrollador en compañías como Twitter o Google. ¿Por qué no?El ‘geek’ colombianoChristian Delany, de Medellín, llegó al Campus Party en Cali con un poco de suerte, pero también con unos cuantos ‘likes’ en Facebook.Para asistir al evento se inscribió en un concurso llamado ‘El geek colombiano’ que regala la entrada al evento (que cuesta $250.000 mas los $40.000 del camping). Para ser el ganador, debía publicar una foto que demostrara su pasión por la tecnología. Posteó una imagen suya con varios artículos nuevos y antiguos de tecnología. Obtuvo 1600 ‘me gusta’ y ahora está en el evento con su novia y amigos. “Este es el lugar para los ‘tesos’, y acá uno consigue negocios”, dice.

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