Internos de la cárcel de Villa Hermosa recibieron título de bachiller

Internos de la cárcel de Villa Hermosa recibieron título de bachiller

Diciembre 03, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Valentina Valencia Bernal / Especial para El País
Internos de la cárcel de Villa Hermosa recibieron título de bachiller

Jaime Cardona (izquierda) y Cristian Castillo fueron los dos reclusos que recibieron menciones de honor por su desempeño académico.

26 internos recibieron el título. Historias de los reclusos graduados con honores, tras las rejas.

“Aún con las palabras más bellas no podría llegar a expresar lo feliz que me siento en este momento. Este camino estuvo lleno de ilusiones y tristezas, por eso los que estamos aquí somos unos triunfadores, porque hemos aprendido de nuestras caídas”. 

Este es un fragmento del discurso que dio Jaime Cardona, uno de los 26 reclusos, de los más de 6000 que tiene la cárcel de Villa Hermosa, que en la mañana de  ayer, en compañía de familiares, directivos y docentes del colegio Ciudad de Cali, recibieron el título de bachilleres académicos.

En una ceremonia que se llevó a cabo en el Salón Múltiple del establecimiento carcelario, al igual que Jaime, emocionados y ansiosos, estaban el resto de sus 25 compañeros que durante 24 meses, además de recibir las clases que comúnmente se ven en el colegio, también hicieron parte de talleres sobre derechos humanos y seminarios jurídicos.  

Jaime, que a sus 35 años sueña con estudiar en el Sena, y quien vivía en el barrio Floralia antes de su captura, desconocía lo que pasaría después del brindis ceremonial:  él y su compañero, Cristian Castillo, recibirían mención de honor por su excelente desempeño académico en los dos años que duraron sus estudios.

Cristian y Jaime, sentados uno al lado del otro mientras nombraban al resto de los estudiantes  para que pasaran al frente a recibir su diploma, sonreían al ver sus menciones de honor.  La cárcel de Villa Hermosa cuenta con 10 patios. En el patio 4, viven los dos junto a 765 reclusos más. Cristian llegó hace tres años allí, Jaime hace cinco.

Jaime cumple una condena por hurto de 65 meses, de los cuales ha pagado 57. Cristian, por su parte, está condenado a 6 años por posesión ilegal de arma de fuego, de los cuales ha pagado 3 y espera que en abril del próximo año le den el beneficio de la detención domiciliaria.

Cristian, un joven de 24 años, que hasta el día de su captura vivió en el barrio Mojica, al Oriente de Cali, quiere estudiar ingeniería mecánica o de sistemas. Dice que lo más doloroso ha sido estar lejos de su familia, en especial de su hija. 

“Cuando pienso en mi libertad sueño que estoy junto a mi familia y mi hija. Nadie es el mismo después de haberse graduado, en mi caso fue de bachiller, pero espero poder ser un ingeniero algún día”.

Los dos coinciden en algo: quieren seguir estudiando después de salir de la cárcel. Ser bachilleres fue su primer escalón superado.

De acuerdo con cifras oficiales, el hacinamiento en Villa Hermosa asciende al 270 %, circunstancia que  muchas veces dificulta que los programas de resocialización lleguen a todos los reclusos.

A la fecha van doce promociones de internos que se han graduado en Villa Hermosa. Son más de 500 reclusos los que le apostaron a la educación tras las rejas.  Su primer incentivo es el de redimir parte de su condena por las horas de estudio.

Los horarios para estudiar,  durante los 24 meses que duró el proceso educativo con los 26 reclusos, fueron de 7:00 a.m. a 11:00 a.m., y de 1:00 p.m. a 3:30 p.m., de lunes a viernes.

Jaime recuerda que no fueron jornadas: “siempre hubo sacrificios. Dejamos muchas veces de lado las visitas de nuestros familiares, de nuestros asesores jurídicos, pero, sin temor a equivocarme, todos estábamos muy ansiosos por concluir nuestro proceso”.   

Jaime, al finalizar su discurso, dijo que   “la gloria no consiste en no caer nunca, sino en levantarse las veces que sea necesario”.    

Cada uno de los reclusos que recibió el título de bachiller  tuvo la oportunidad de invitar a dos familiares para que los acompañaran en la ceremonia.

Milena Preciado, la madre  de Cristian, asistió con la novia de su hijo. Entre lágrimas, recordó lo duro que han sido los últimos tres años sin él.

“Es una experiencia más de la vida que pasamos en familia. La fuerza para salir adelante siempre está en lo familiar. Espero que mi hijo cumpla todos sus sueños al salir de la cárcel. Cuando me comentó que iba a estudiar lo apoyé, me pareció la mejor decisión que pudo tomar”.

Élida Ojeda, madre de Jaime,  asistió con su hija y esposo.

“Estoy inmensamente feliz y orgullosa de este logro. Jamás pensé que Jaime no se iba a  resocializar. Han sido años duros sin él, con la ayuda de Dios todo seguirá saliendo bien”, comentó. 

 

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad