Instalarán bases militares en Farallones de Cali para frenar la minería ilegal

Octubre 16, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Las bases estarán ubicadas en Ventiaderos y La Leonera, donde se espera controlar el tráfico de material y maquinaria hacia la zona alta de Los Farallones.

[[nid:462818;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/09/thumbnail-robo-agua.jpg;full;{El robo de la quebrada El Socorro, la devastación y erosión causada por la minería, la tala y quema de los bosques y el agónico paso final por la ciudad, son los males de este afluente desde su nacimiento.Ilustración: Edward Certuche - Diseño: Marco Javier Guerrero}]]

Un total de 642 hectáreas del Parque Nacional Farallones han resultado afectadas por la actividad de la minería ilegal, que ha arreciado su accionar en esta reserva natural en los últimos meses. 

Para evitar que se siga impactando este parque natural, el brigadier general Wilson Chawez manifestó que se instalará una base de control militar en la parte alta del páramo. Dicha estructura se sumará a dos puestos de control de carabineros que estarán ubicados en Ventiaderos y La Leonera, donde se espera controlar el tráfico de material y maquinaria hacia la zona alta de los Farallones.

Lea también: La minería ilegal le robó un río clave a Cali en el Parque Natural Los Farallones.

De acuerdo con Jaime Celis,  jefe del Parque Natural Farallones de Cali, "lo más preocupante de la afectación es el tipo de ecosistema impactado, que es páramo y solo se encuentra en Farallones, porque no hay una especie típica como el frailejón".

  Otra gran afectada es la quebrada La Mina, en el sector de  El Socorro, en el Parque Los Farallones, que fue sacada de su cauce natural el pasado mes de abril para destinarla a la minería ilegal.

Sin embargo, tras varios meses de operativos por parte del Ejército, con el apoyo de la Alcaldía de Cali y Emcali, el pasado martes se llevó a cabo la detonación que permitió que la quebrada La Mina corra de nuevo con dirección a Cali. 

Tal como lo reveló El País tres semanas atrás, sectores dedicados a la explotación ilegal de oro en el Parque Natural construyeron un túnel de 80 metros de largo, a través del cual le robaron a Cali este afluente (Felidia) y lo desviaron con dirección al Pacífico, a la cuenca del río Anchicayá, donde los mineros han acondicionado numerosos campamentos para lavar el oro en la parte baja de Anchicayá o en la cuenca que va hacia Cali.

Una medición realizada en el mes de abril pasado, cuando se descubrió el túnel por el que estaba siendo desviada, registró un potencial hídrico de 800 litros por segundo y esta vez todo lo que bajaba por su cauce eran 12 litros por segundo. Aunque funcionarios de Parques Nacionales explicaron que la temporada seca lleva obligatoriamente a la disminución del cauce, también es cierto que muchos de los hilos de agua que bajan de las montañas han sido desviados por mangueras hasta improvisados campamentos. 

Allí, durante dos días, expertos en explosivos del Batallón de Alta Montaña Rodrigo Lloreda Caicedo y de Emcali debieron taladrar 240 huecos en los que se depositaron los 20 kilogramos de Pentolita y 25 kilogramos de anfo que fueron necesarios para derribar la construcción artesanal.

El director de la CVC, Rubén Darío Materón, expresó que aunque en el sitio del operativo se hallaron vestigios de cianuro y mercurio, "los monitoreos realizados a los ríos de la ciudad, solo reportan trazas muy pequeñas de metales pesados, que están por debajo de los límites de las autoridades sanitarias".

En ese sentido se pronunció el secretario de Salud Municipal, Harold Suárez, quien dijo que las 418 mediciones del índice de calidad de agua realizadas durante este año arrojaron que el no hay riesgo por consumo del líquido en la ciudad.

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