Informe exclusivo: ¿para qué se endeudan los caleños?

Junio 29, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Francy Elena Chagüendo A., reportera de El País
Informe exclusivo: ¿para qué se endeudan los caleños?

Al mes de marzo de 2014 había en el Valle un saldo de $132.000 millones en mora, de créditos de vivienda, con un atraso de por lo menos una cuota, según el Dane.

Las deudas en créditos de consumo suman $5,6 billones y en vivienda $1,88 billones. Analistas dicen que hay espacio para más préstamos.

Tres de cada seis hogares caleños tienen en este momento un crédito de consumo, es decir, afrontan una deuda por la compra de un carro, una moto, un viaje o simplemente han adquirido un préstamo para cubrir otros compromisos financieros.Estas deudas con los bancos sumaban a marzo de este año $5,64 billones, casi tres veces el presupuesto que tiene el municipio de Cali para funcionar este año. Esta cifra recogida por la Superintendencia Financiera, es mayor en $600.000 millones a la que existía en marzo del 2013, lo que muestra que los caleños, como el resto del país, han aprovechado las bajas tasas de interés que han prevalecido en Colombia durante el último año, para endeudarse.En cifras globales, los habitantes de la capital del Valle deben $21,2 billones a los bancos, un dato que incluye deudas de las personas ( préstamos para vivienda, consumo, compras con tarjeta de crédito), pero también las deudas de las empresas de la región. Aunque el monto parece alto, algunos analistas estiman que el endeudamiento local no está desbordado y que se encuentra acorde con la recuperación de la economía regional.Julio César Alonso, director del Centro de Investigación en Economía y Finanzas, Cienfi, del Icesi, dice que “el endeudamiento actual de los caleños es razonable y hay espacio para crecer, sobre todo en la compra de vivienda, lo que también ayudaría a mejorar la actividad económica de la ciudad”.Datos de la Superintendencia Financiera indican que los caleños deben a los bancos $1,88 billones por la compra de vivienda, según cifras a marzo de este año, lo que implica un crecimiento de $370.000 millones frente a marzo del 2013, sin contar las acreencias con otras firmas financiadoras como cooperativas, corporaciones, cajas de compensación y otras entidades del sector, con las cuales el endeudamiento total del Valle del Cauca en vivienda supera los $3 billones. En la ciudad se habían tomado al cierre del año pasado 41.767 préstamos para adquirir vivienda, de acuerdo con informes de Asobancaria. Asimismo Camacol Valle reportó que en Cali se vendieron en el 2013 1671 viviendas más que en el 2012. ¿Para qué se endeudan?Tanto en Cali como en las principales ciudades del país los créditos a los que más recurren las familias son los de consumo (se incluye el uso de tarjetas, compra de vehículo, préstamos de libre inversión, libranza, los cuales se pueden usar en muchas cosas: viajes, adquirir electrodomésticos, remodelar, etc). Según cálculos de Asobancaria el número de créditos de consumo en la ciudad sumaba 368.361 a diciembre del 2013, es decir 23.942 más frente al año inmediatamente anterior.Alirio Saavedra, gerente de una oficina bancaria en Cali, confirma que la demanda de crédito crece a buena marcha y en especial observa un aumento en la línea de libranza y el consumo con tarjeta de crédito. “Vemos también que muchos toman préstamos para consolidar sus pasivos en una sola obligación”.Bancolombia también reporta un incremento de 21,4 % en el crédito de consumo al cierre del mes de mayo, en el Suroccidente del país. Esta entidad, observa un mayor repunte en la línea de libranza (préstamos a los asalariados que se pagan con descuento de nómina). Asimismo, Martha Ruíz, una asesora bancaria de la ciudad, cuenta que unas de las principales motivaciones para hacer créditos de libre inversión o de libranza, en este momento, es la compra de motocicletas. “Los problemas de movilidad de la ciudad han hecho que más gente, sobre todo operarios de las empresas quieran adquirir este vehículo, por eso estas solicitudes se han disparado este año”, afirma, aunque reconoce que cada día hay más interés de los vallecaucanos por comprar una vivienda. Esta joven que atiende cuatro empresas de la capital, dice que en promedio recibe 3 solicitudes de crédito diarias.Pero sin duda, uno de los créditos más gestionados en la actualidad -en la línea de consumo- es el de vehículo y se estima que participa con el 30 % del total de esa cartera. Luis Alberto Ortiz, es profesor de la ciudad y hace rato viene pensando en comprarse un carro. “He tenido miedo de meterme en la deuda, pero la verdad es la única alternativa que tiene una persona de estrato medio para adquirir un bien”, por esta razón dijo que ya está haciendo las gestiones para financiar su carro a 60 meses.En el primer trimestre del año en Cali se matricularon 5379 vehículos nuevos, según cifras de Econometría, 7,9 % más que en igual periodo del 2013. Hernando Botero, asesor de un concesionario Renault en la ciudad confirma ese interés de los caleños por adquirir carro nuevo y cuenta que el 90% de los negocios que se cierran en ese establecimiento se hacen con crédito. Uso de la tarjeta En Colombia hay 11,8 millones de tarjetas de crédito vigentes y Cali contaba con 681.536 plásticos al cierre del año pasado. De acuerdo con cifras de la firma Raddar, el 8 % de las compras que se hacen en el país se ejecutan con tarjeta de crédito, lo que evidencia que hay potencial para aumentar la penetración del dinero plástico, pero para algunos analistas lo que preocupa es el uso que se le da a este instrumento, pues algunas familias compran hasta el mercado a plazos. Estudios de Fenalco indican que lo que más se adquiere con tarjeta son: paquetes turísticos, electrodomésticos, celulares, tabletas, prendas de vestir, seguros, productos para remodelación del hogar y alimentos, debido a las facilidades que existen para acceder a este instrumento, sin fijarse a veces en el costo que eso representa, dado que las compras con tarjeta y los créditos de libre inversión son los más costosos en el país. Las obligaciones financieras de los colombianos con dinero plástico ascendían a marzo de este año a $18,7 billones. En promedio se estima que el cupo de crédito de una tarjeta está en $2,6 millones.Otro estudio del Banco de la República dice que el 17,8 % de las personas adultas en la región Pacífico tiene una tarjeta de crédito. Asimismo, el 11,3 % cuenta con un préstamo de consumo y solo el 1,3 % tiene una deuda hipotecaria.Comprar con crédito no es necesariamente negativo. Rafael España, jefe de Estudios Económicos de Fenalco, considera que el crédito es como el lubricante para el carro, sino se tiene el vehículo puede sufrir averías. Lo mismo pasa en la economía, asegura, porque los préstamos facilitan el crecimiento de las ventas y del país, si no se desborda. “En los últimos dos años el crédito ha fluido bien y se puede decir que el endeudamiento de los hogares es normal y que la gente viene pagando cumplido. Lo que quisiéramos ver es un mayor nivel de bancarización, que más hogares tengan acceso al crédito, dado que a muchos les toca acudir a opciones que son más costosas”.Lo cierto es que las personas que están pensando en endeudarse deben decidirse rápido, antes de que las tasas comiencen a subir. El Banco de la República hizo dos alzas a la tasa de interés de referencia y según expertos esta tendencia seguirá, por lo que muy pronto esa decisión se verá reflejada en los créditos de consumo y es posible que endeudarse salga más caro.“Los créditos deben hacerse para apalancar inversiones”No es raro encontrar en Cali personas que devengan tres salarios mínimos ($1.800.000) y que tienen dos o más tarjetas de crédito con cupos que triplican sus ingresos.Esto le sucedió a Isabel García, una joven profesional de la ciudad que llegó al punto de hacer avances de una tarjeta para pagar la otra y continuar ‘tapando huecos’, que le permitieran mantener su nivel de gasto, mientras sus deudas aumentaban sin control. Este es uno de los errores clásicos que enfrentan muchos colombianos. Lyda Ardila Suárez, especialista en finanzas personales y conferencista, afirma que cuando se llega a este nivel hay que hacer un alto en el camino y “echarle tijera” a una de esas tarjetas o a todas.“Usar este tipo de crédito para comprar el televisor, como lo hicieron muchos ahora con el Mundial, adquirir cualquier lujo o cubrir necesidades básicas como el mercado, no es lo adecuado. Hay que recordar que lo que no tenemos disponibilidad de pagar, no se debe cubrir con crédito”, explicó.Para la especialista, el objetivo de un préstamo es el apalancamiento, lo que quiere decir que se usa el dinero de un banco para adquirir activos productivos que le generen más ingresos a las personas o familias. Por eso, las empresas usan mucho esta alternativa de invertir con créditos en ampliaciones y mejoras en sus fábricas, porque ese esfuerzo les representa mayores ingresos. Pero asegura, que comprar electrodomésticos o pagar las vacaciones a plazos no es lo ideal y para ello se recomienda que las personas ahorren.Aprender a planearSegún Lyda Ardila Suárez, el común de los colombianos no tiene el control de sus finanzas porque no hace planeación de sus ingresos y sus egresos y por lo tanto no saben cuánto gastan al mes o al año. “No sucede solo con los caleños es algo general en Colombia. El dinero hay que planearlo, cada peso que llegue a su bolsillo debe tener un propósito, al dinero hay que ponerle objetivos y orden”, explica.Agrega la experta que planear no es hacer un presupuesto para gastarse la plata, sino darle objetivo a los ingresos, es decir, determinar cómo se distribuirán mensualmente. “Primero hay que saber cuánto se recibe, segundo cuánto se destina al ahorro y en último lugar cubrir los gastos con el saldo. No se puede pensar solo en el hoy, sino también en el futuro”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad