Incendio en el centro de Cali dejó en evidencia el mal estado de hidrantes

Diciembre 12, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co

Uno de los hidrantes, aledaños a la bodega de zapatos que se quemó el pasado miércoles, no funcionó. Esto dificultó la labor de los bomberos a la hora de apagar la conflagración. Dueños del local cuentan su drama.

 

[[nid:490070;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/12/incendio-zapatos-734-sucre.jpg;full;{Se cree que un corto circuito fue el que ocasionó el incendio de la Peletería Pineda ubicada en la carrera 9 con calle 17. El fuego calcinó los cuatro pisos del edificio y dejó tres heridos entre ellos uno de los hijos del dueño del establecimiento quien al ayudar a apagar la conflagración sufrió quemaduras de tercer grado en todo su cuerpo.Fotos: Johan Manuel Morales | El País}]]

El incendio en una bodega de zapatos ubicada en la Carrera 9 con Calle 17, centro de Cali, el pasado miércoles, dejó en evidencia el mal estado de los hidrantes que funcionan en esa zona y que son fundamentales para atender ese tipo de emergencias.

"La zona contaba con tres hidrantes aledaños, y el de la Carrera 10 con Calle 18 no funcionó", admitió el jefe de Departamento de Distribución de Agua Potable de Emcali, Diego Bolaños. 

Ese hidrante estaba ubicado cerca al lugar donde se encontraba la fábrica de zapatos que se incendió, por eso resultaba útil para los bomberos de la ciudad a la hora de apagar la conflagración.  

El organismo de socorro alertó sobre esta situación, pues se trata de una zona comercial altamente peligrosa debido a los materiales y mercancía que se guarda en estos locales. 

Alberto Hernández, director operativo de Bomberos Cali, afirmó que los bomberos necesitan de la red del acueducto de la ciudad para suplir las necesidades de la comunidad cuando hay una emergencia de gran envergadura.

"Al no funcionar uno de los hidrantes de la cuadra lo que hicimos fue llamar a Emcali y mientras ellos solucionaban el inconveniente por medio de nuestros carro tanques evitamos el avance del incendio", recalcó Hernández. 

En una zona comercial y teniendo en cuenta el Plan de Ordenamiento Territorial, debe "haber al menos un hidrante por cada 100 metros", afirmó el director operativo de Bomberos Cali.

Sin embargo, de acuerdo con el jefe de Departamento de Distribución de Agua Potable de Emcali, el problema es que "los habitantes de calle del sector desmantelan los hidrantes. Continuamente nosotros les hacemos mantenimiento pero en este sector son desvalijados al instante".   

Cada hidrante contiene una válvula de 4 o 6 pulgadas, que constantemente son robadas. Estas válvulas son vendidas en el mercado negro y por su peso en cobre son altamente llamativas para el habitante de calle. 

Según el funcionario de Emcali Diego Bolaños, para el 2016 habrá un presupuesto destinado a la implementación de nuevos hidrantes, dándole prioridad a las zonas vulnerables y de mayor riesgo. 

El drama de los Pineda

La peletería Pineda era una empresa familiar, en la que trabajaban los hijos y la esposa de Libardo Pineda, dueño de la fábrica hace siete años. Allí vendían insumos y materiales para la realización de zapatos.

De acuerdo con Jennifer Torres, esposa de Libardo Pineda, el incendio comenzó a las 9:00 a. m. "Fue horrible, yo estaba en la parte de atrás del baño cuando mi esposo empezó a gritar; salgan, salgan. Cuando yo logré salir todo estaba en llamas". 

Torres indicó que las pérdidas económicas sobrepasan los 1.000 millones de pesos. "La familia se encuentra en vilo y busca ayuda, ya que en este local estaba toda su vida", dijo.

La fábrica fue declarada en "pérdida total" y "ningún seguro o entidad asegura la zona, ya que se trata de un área de alto riesgo por los productos que se almacenan" (pegantes, suelas, telas, cordones y materiales altamente inflamables), confirmó Christian Pineda, hijo del comerciante.

Uno de los hijos de Libardo Pinedo se encuentra hospitalizado en la clínica de los Remedios, luego de ser trasladado del hospital San Juan de Dios a causa de quemaduras de tercer grado en todo su cuerpo. "Mi hermano vino a ayudar a apagar el incendio y de un momento a otro resbaló en el segundo piso y su cuerpo se lleno de pegante", contó Christián Pinedo. 

Según el coordinador del Consejo para la Gestión del Riesgo de Desastres, Rodrigo Zamorano, la materia prima que había en el establecimiento era altamente inflamable, lo que pudo ayudar a propagar la conflagración rápidamente.

Sin embargo, indicó que esta es una hipótesis pues "hay que realizar una investigación exhaustiva que nos permita saber exactamente qué fue lo que provocó el incendio" y ésta "tardaría de tres a cuatro días. El caso queda en manos de la Fiscalía". 

Tras un recorrido por la zona, el País confirmó que el edificio de cuatro pisos quedó totalmente destruido.

En el último piso había una oficina, una pequeña cocina, láminas y espuma. El tercer piso almacenaba máquinas, materiales y PVC; parte del segundo piso estaba alquilado y en él se hacían estampados y suelas, pero en la parte trasera se almacenaban alrededor de 2.000 tarros de pegante. En el primer piso de la edificación había una pequeña bodega con insumos como telas y cueros y también funcionaba allí el área de atención al cliente.

Recomendaciones 

El director operativo de Bomberos de Cali, Alberto Hernández, hace un llamado a la ciudadanía para evitar este tipo de desastres. 

Cualquier material combustible como papel, madera, pasto, cartón o algún elemento que contenga celulosa, usted debe de tener en cuenta unas normas mínimas a la hora de su almacenamiento. Conozca algunas de ellas:

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