Hoy y mañana, en el Teatro Jorge Isaacs, ‘Jeringa’ presenta su show ‘Made in Colombia’

Hoy y mañana, en el Teatro Jorge Isaacs, ‘Jeringa’ presenta su show ‘Made in Colombia’

Febrero 15, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Hoy y mañana, en el Teatro Jorge Isaacs, ‘Jeringa’ presenta su show ‘Made in Colombia’

El Costeño Roque busca trabajo en los clasificados pero nada le sirve.

Se llama ‘Made in Colombia’ y es el espejo de una realidad nacional a través de las vivencias de un albañil piropero, un vendedor de repuestos para la olla a presión, un abuelo cachaco, un caleño vendedor de minutos a celular, un pastor de una iglesia, un costeño, un borracho, un guerrillero y hasta un travesti.

Lleva algo más de media vida de chiste en chiste. Empezó haciendo humor a los 18 años y anda por los 43. Esa experiencia, ganada a punta de echar cuentos y de caracterizarse para dar vida a un personaje, hacen que David Alberto García Henao, más conocido como ‘Jeringa’, asuma hoy el reto de poner a hablar a 12 personajes en un mismo show. Se llama ‘Made in Colombia’ y es el espejo de una realidad nacional a través de las vivencias de un albañil piropero, un vendedor de repuestos para la olla a presión, un abuelo cachaco, un caleño vendedor de minutos a celular, un pastor de una iglesia, un costeño, un borracho, un guerrillero y hasta un travesti. “Todos juntos muestran lo que somos, una realidad social”, dice. En complicidad con los integrantes del Grupo Salpicón logró construir estos personajes en seis meses, todos ellos desfilarán por el escenario, alimentados también con esa creatividad innata que el propio ‘Jeringa’ tiene para disfrazarse. Sumado a un trabajo minucioso de observación y altas dosis de picardía en los apuntes. Así, llegarán “el vendedor del repuesto para la olla a presión que es el sicólogo de los pobres porque arregla la de-presión, el caleño hincha del América que es chismoso, vende dulces y minutos a celular, la viejita paisa que enseña cómo armar un pesebre con los corruptos del país, el travesti que se queja de la homofobia; ‘Leoducto’, el guerrillero que quiere la paz y está cansado de la guerra; el pastor de una iglesia cristina, que es peligroso para el bolsillo porque abusa de la fe de la gente para sacarles platica y el borracho de fin de año, que hace el show de 31”. Previo a su espectáculo, ‘Jeringa’ habló con El País: De todos estos personajes, ¿cuál es el que más le gusta?El albañil, por el contacto con la mujer a través del piropo. Me he dado cuenta de algo muy curioso: a las mujeres les gusta que les echen piropos, pero cuando es pasado, se ponen rojitas todas y por eso me disfruto mucho ese personaje. Estos son poetas de la calle y por hacer un piropo hacen unas ‘bellacadas’... Regálenos una de esas ‘bellacadas’ de albañil...“Uy madrecita, quien fuera el MÍO para pegarme de ese par de alimentadores”.¿Cuál de sus personajes hay que coger con pinzas?El más delicado es el del pastor, porque es un tema religioso y si no se maneja bien, puede ser chocante. Ese tema de Dios para mí es delicado, es de pinzas. Pero la gente lo acepta porque se da cuenta que no hay derecho a que un religioso saque provecho del bolsillo de la gente. Ese personaje me lo vetaron en Caracol TV. No lo pude volver a sacar, pero en el teatro sigo dándole. ¿Qué sintió cuando empezaron a llegar cartas en contra del personaje?A mí no me llegaron, fue al canal y un ejecutivo me dijo que debíamos parar el personaje. Lo asumí, uno no puede hacer nada en contra de eso, son mayoría, pero si escribieron fue por algo y es porque el mensaje llegó. No tengo nada en contra de las religiones cristianas, pero en algunas hay corrupción e intereses económicos. ¿Antes lo habían censurado?No, es la primera vez que me ocurre y era el personaje que mejor iba. Me dolió mucho esa salida. ¿Y el travesti no ha tenido reclamos de la comunidad Lgbti?No, ese tema lo manejo bien porque hablo en contra de la homofobia. Jamás me iría en contra de esa comunidad. ¿Por qué hacer un caleño chismoso?No solo el caleño, en general a todos nos gusta el chisme, por algo los programas que más gustan son los de chismes, así como las revistas. El bochinche mueve las masas. Y es que cuando a uno le suena el teléfono, lo primero que uno dice es: “Como te parece que...” ¿Qué le ha aprendido a estos personajes de ‘Made in Colombia’?Que cada uno representa un pedacito de nuestro país y cuando están todos junticos, muestran lo que somos, nuestra realidad social.¿En algún momento ha sentido que la chispa del humor se le agota?Hay que reconocer que a veces uno es perezoso, porque te quedas mucho tiempo con un mismo ‘show’ que funcione bien, pero la tarea es reinventarse porque también hay que ser honrado con la gente y ofrecer algo diferente. ¿Y se le agotan las ideas?No, soy muy inquieto y a veces lo que sucede es que no hay espacio para hacer las cosas. Uno quisiera hacer teatro siempre pero no hay fechas. ¿Le seduce hacer humor en radio?No, me aburro mucho, respeto ese trabajo pero no me llena. Soy como un niño porque me gusta disfrazarme, caracterizarme: ponerme dientes, máscara, cejas, así dure tres horas pegándome algo en la cara, me gusta transformarme. ¿Entonces, qué prefiere: andar de civil o disfrazado?Si me pone a escoger, prefiero andar disfrazado. De hecho mi ‘hobby’ es comprar cosas de maquillaje y tengo un cuarto en mi casa en donde tengo pinturas, aerógrafos, gafas, cejas, máscaras, narices, mentones, pelo, bigotes, barbas, son cajas que tengo guardadas y es como una juguetería. Cuando quiero crear un personaje me meto a ese cuarto con un bolígrafo, dibujo una carita y empiezo a ponerle piezas. Es más, tengo el molde de mi cara en yeso, plastilina y hago mis propias máscaras. Ahí está mi ‘desestrés’.

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