Hospitales públicos de Cali cierran el año en crisis financiera

Hospitales públicos de Cali cierran el año en crisis financiera

Diciembre 08, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co

Arrastran déficit millonarios; algunos están atrasados en salarios. Hasta el 9 de enero tienen plazo para entregar un plan de ajuste financiero.

La red hospitalaria del Valle cierra el 2013 como lo empezó: en crisis financiera. El total de los pasivos en este final de año asciende a $287.000 millones, según el Secretario de Salud Departamental, Fernando Gutiérrez. Solo los pasivos del Hospital Universitario llegan a los $120.000 millones. Justamente en Cali, además del HUV, el Mario Correa y el Isaías Duarte siguen siendo considerados como hospitales en mediano y alto riesgo, así como el ancianato San Miguel, que deberá iniciar una reestructuración: volver a ser una fundación, dejar su connotación actual: empresa social del Estado. Según un estudio del Ministerio de Hacienda, el San Miguel, debido a su precaria situación financiera, es inviable como ESE. En total, en todo el departamento son 21 los hospitales que están en riesgo de liquidación. Todos, por Ley, están obligados a diseñar un plan de ajuste fiscal y financiero que les permita reducir gastos y generar recursos para autosostenerse y reducir los déficits. Los planes deberán ser entregados antes del 9 de enero en la división de apoyo fiscal del Ministerio de Hacienda. Se trata de una de las iniciativas que se pondrán en marcha para salvar a los hospitales. El gobierno departamental también se comprometió a aportar recursos para sanear el 10% de los pasivos de las instituciones médicas de mediana y alta complejidad, y el 5% de los pasivos de los hospitales de baja complejidad. “Son $28.000 millones, que serían aportados en cuatro vigencias. Es decir que haríamos una inversión anual de $7000 millones empezando en 2014”, explicó el Secretario de Salud del Valle. Otras de las estrategias de salvación de los hospitales son las cuentas maestras de las alcaldías. Se trata de cuentas que manejan recursos del Régimen Subsidiado y que los alcaldes podrían distribuir entre sus entidades de salud en crisis. El País presenta este balance y corte de cuentas de los principales hospitales públicos de la ciudad al cierre del 2013.Hospital Mario CorreaSe trata de uno de los hospitales con mayores dificultades financieras, aunque su déficit ha disminuido. Según su actual gerente, Irne Torres Castro, el Mario Correa registraba pasivos por $22.000 millones y en los últimos 19 meses se han reducido a $10.000 millones. “En el pasado hubo malas prácticas administrativas, gastos desbordados. Si se facturaban cien pesos, se gastaban $150. En todo orden: nómina, insumos. Parte de la razón para cerrar el 2013 con un déficit menor es que se corrigió eso desde mi llegada. La facturación pasó de $800 millones a $1200 millones”, dice el gerente. Los salarios de los funcionarios están al día, pero siguen existiendo varias dificultades. La principal es la infraestructura. Hay goteras, problemas en los techos, dotación de camas. Y no hay cómo invertir para subsanarlo. Lo que factura el hospital se destina a funcionamiento y pago de deudas. Intervenir su infraestructura requiere una inversión de $6000 millones. Hospital Isaías Duarte CancinoA diferencia del Mario Correa, es quizá, en cuanto a infraestructura, uno de los mejores hospitales públicos de la ciudad. Sin embargo, tras esas impecables instalaciones existe una crisis financiera preocupante. El Isaías le debe dos meses de salario a sus empleados. Aunque el año anterior generó algunas utilidades, su déficit total asciende a $8000 millones. Luis Fernando Giraldo es su actual gerente. Lleva un año y medio en el cargo. Asegura que nunca hubo un empalme con su antecesor. “La información financiera estaba desorganizada, no era confiable, lo mismo que la jurídica”. En el Isaías también se habla de malas practicas administrativas como una de las causantes de la crisis. Otro problema era el hecho de que el hospital atendía pacientes que no tuvieran ningún tipo de seguridad social. Población pobre no asegurada. A cambio, recibía dineros por parte del Departamento a través de contratos de prestación de servicio. Los pagos, explica Luis Fernando Giraldo, eran mensuales y el hospital tenía permanentemente flujo de caja. Todo cambió por la Ley 1438. La población no asegurada pasó a ser subsidiada, es decir que los pacientes empezaron a ser manejados por EPS.“Por eso los hospitales de mediana complejidad tenemos problemas financieros: ya el flujo de dinero no es el mismo. Las EPS imponen sus condiciones dominantes, tanto en la contratación - contratan a las clínicas que quieren - en los pagos - te pagan cuando quieren y como quieren - (pueden tardar cuatro meses o más) y fuera de eso te envían menos pacientes porque tienen sus propias IPS, sus propios hospitales. Las entidades públicas, por este modelo, estamos destinadas a desaparecer”, agrega Giraldo. Solo la EPS Emssanar le adeuda al Isaías en la actual vigencia $2000 millones. Debido al bajo recaudo, el hospital efectivamente figura en alto riesgo de ser liquidado y de suceder sería una suerte de tragedia. Está ubicado en Aguablanca, tiene un área de influencia de 800.000 personas. Otra de las necesidades urgentes son los insumos: instrumental quirúrgico, equipos médicos. De cuatro quirófanos, funcionan tres. Además, denuncia el gerente, hay inconvenientes con algunos médicos que han cancelado cirugías sin justificación. Hospital San Juan de DiosIván González Quintero, su director, explica que al cierre del año la principal problemática del San Juan de Dios está en el flujo de caja. Todo se debe a que la recuperación de la cartera morosa, los dineros que les adeudan las EPS, es demasiado lenta. “Vamos a terminar el año con una cartera de las EPS por alrededor de $15.000 millones. Caprecom, por ejemplo, tiene cuentas pendientes desde 2009”. Los pagos tardíos de las EPS a los hospitales también explican su crisis. Los problemas de flujo de caja han hecho que el San Juan de Dios incumpla con sus obligaciones laborales, parafiscales, servicios públicos, proveedores. También le genera sobrecostos. Si se atrasa en un pago debe hacerlo después, pero con intereses. Otro de los problemas del hospital al cierre del año son sus jubilados. Según el decreto 700 de abril de 2013, la carta prestacional debe estar a cargo de tres entes: Nación, Departamento y Municipio. De los tres el único que ha cumplido con sus obligaciones es el Departamento. Es decir: los jubilados del San Juan de Dios no están recibiendo su pensión. Son 125 personas. Hospital Universitario del ValleA pesar de su crónica crisis financiera, el Hospital Universitario cierra el 2013 con relativa calma. Durante el año se cumplió a tiempo en el tema de salarios. “Durante todo el año hubo puntualidad en el pago a las cooperativas y a los nombrados. Nos demoramos algún mes con las cooperativas, pero terminamos pagando. Estamos tratando de cumplir con todo”, explica su director, Jaime Rubiano. La deuda del Hospital, $120.000 millones, sin embargo, ha disminuido. La principal razón es el flujo de caja, como sucede con los otros hospitales. Al HUV no le llegan los recursos que le deberían llegar por el tema de cartera morosa. Según Jaime Rubiano, director del HUV, el hospital, en cuanto a insumos, ha mejorado su flujo, en especial desde el segundo semestre. “No voy a decir que al 100%, pero el Hospital en cuanto a insumos ha estado trabajando bien para poder prestar los servicios adecuadamente”. De otro lado, aún los pasivos no disminuyen considerablemente. Lo que factura el Hospital se destina en gran parte a funcionamiento. “La deuda la hemos pagado, más en este 2013 que el año pasado, pero no alcanzamos a hacer una gran diferencia”, explicó Rubiano. Para 2014, el plan del HUV es reducir gastos con su plan de saneamiento fiscal y generar nuevos recursos.

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