Historias de los héroes silenciosos detrás de la donación de sangre en Cali

Junio 14, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Heinar Ortiz Cortés | Reportero de Elpais.com.co
Historias  de los héroes silenciosos detrás de la donación de sangre en Cali

El principal tipo de sangre requerido por esta fecha es el O-, según dijeron los hemocentros de la región.

Hoy, 14 de junio, se celebra el Día Mundial del Donante. Historias de solidaridad en medio de la indiferencia.

Juan Manuel Serrano sabe que cuando lo llaman del Hemocentro de la Cruz Roja Seccional Valle es urgente. Por eso nunca, cada que suena su teléfono, ha dudado en sacar unos pocos minutos de su tiempo para ir a dar sangre o plaquetas. Sabe que es, literalmente, un caso de vida o muerte. Lo hace, religiosamente desde hace 17 años cuando supo que era donante universal. Según afirma Juan Manuel, caleño de 37 años que trabaja como distribuidor independiente de complementos nutricionales, no le importa el día que sea; si es Día de la Madre, Feria de Cali o un clásico Cali-América, porque sabe que dando sólo un poco de su sangre O-, de esa que le sobra y que todos los días su cuerpo produce por naturaleza, puede salvarle la vida a un bebé neonato, a un paciente con leucemia o a un joven accidentado en su motocicleta.Y lo ha hecho muchas veces. Decenas de veces. Tantas que ya perdió la cuenta. Juan Manuel no recuerda, pero según los registros del Hemocentro de la Cruz Roja, ha donado 107 veces, entre sangre y plaquetas, lo que lo convierte en el mayor donante del principal banco de sangre del suroccidente colombiano.A pesar de todo, Juan Manuel cuenta que no ha podido convencer a nadie de su familia para que done como él lo hace. Incluso, asegura que lo cuestionan por hacerlo tan de seguido. Claro, dice él, piensan que por ir cada semana a donar plaquetas se va a engordar, a adelgazar o se le va a pegar alguna enfermedad grave. “Si eso fuera cierto, yo sería el hombre más gordo del mundo. A veces me dicen que no done tanto, pero es porque les da miedo por el desconocimiento”, dice Serrano. Su sangre la tienen sólo un 8% de los colombianos y le sirve a todo el que la necesite. Por eso, señala Juan Manuel, trata de mantenerse sano, sin tomar tantos medicamentos y sin consumir licor ni cigarrillo. Esperando el momento en que alguien lo necesite.“Para mí donar es una responsabilidad y es un placer”, sostiene.No hay plaquetas ni glóbulos rojos en el panoramaLa doctora Gloria Cristina Molina, directora técnica del Hemocentro de la Cruz Roja Valle, lleva doce años luchando contra el desdén.Según explica la doctora Molina, el panorama de los bancos de sangre en Cali es crítico. Mientras a diario se realizan más de 2.465 transfusiones entre glóbulos rojos, plaquetas y plasma para salvar la vida de niños, mujeres en embarazo y ancianos, sólo uno de cada 100 colombianos asiste regularmente a donar.Molina añade que mensualmente en el Hemocentro de la Cruz Roja mantienen un promedio de 13 unidades de sangre por cada 100 habitantes, cuando debería ser de 25.“La sangre no se fabrica artificialmente, sólo la produce el cuerpo humano. Por eso es imperante que la gente done. Pero el desconocimiento por el tema es tal, que hasta hay un mito que dice que el hombre que dona sangre pierde potencia sexual. Lo que sí no se sabe es que con cada unidad donada se pueden salvar al menos tres vida”, señala la doctora.Cuando no es ese desconocimiento, explica Molina, es la idea de que los RH más convencionales, como el O+ que representa el 55% de la población, o el A+ que lo tiene un 30%, no son necesarios. Sin embargo, aclara la doctora, “los más comunes son los que más se requieren, precisamente”. La profesional de la salud acepta que casi todos los días se viven con angustia. Con la presión de los familiares de quien necesita la sangre y con el drama de luchar por convencer a las personas de que regalen un poco de la suya. Y por eso explica la importancia de la celebración del Día Mundial del Donante.“Es el día donde le agradecemos a las empresas que nos dan el espacio para las jornadas, a los donantes voluntarios y a esos 960 donantes habituales que tenemos”, asegura Molina.Juan Manuel Serrano y José de la Cruz Campos son dos de esos 960 ángeles vestidos de donantes que tiene Cali.Pico y Placa para donarCada diez días, cuando el Pico y Placa le impide salir a recorrer las calles de Cali en su taxi, José de la Cruz Campos va al barrio San Fernando y regala tres unidades de plaquetas en la Cruz Roja.Según explica el hombre, de 61 años y con la salud de un roble, dona porque la sangre es algo que ni el dinero puede comprar.“Con mi oficio he podido ver gente rica que llega a los bancos de sangre a comprarla y no pueden. Por eso desde hace diez años voy a donar”, sostiene.Campos asevera que cada que dona duerme tranquilo. Sabe que su sangre se oxigena, al tiempo que está haciendo lo correcto. Por eso, dice, no entiende cómo hay gente que permite que las neveras del Hemocentro permanezcan vacías.“Me da mucho desconsuelo la indiferencia. ¿Por qué no arrimar y donar? Es algo que demora, si mucho, diez minutos”, se pregunta Campos, quien ha pasado por las sillas del Hemocentro más de 80 veces.Es la misma pregunta que se hace la directora técnica del banco de sangre de la Cruz Roja, Gloria Cristina Molina. “¿Estamos esperando a que suceda una catástrofe o que tengamos un pariente en mal estado para donar? ¿Por qué no ir antes?”.

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