Helenita Vargas: de reina de belleza a diosa de los escenarios

Febrero 07, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Los que la conocieron desde su infancia aseguran que aprendió a cantar antes que leer o escribir. Lo llevaba en la sangre y lo demostró en sus 50 años de vida artística, cada vez que se trepaba a los escenarios a cantar con una voz que algunos admiraban y otros criticaban.

Los que conocieron a Helenita Vargas, 'la Ronca de Oro', desde su infancia aseguran que aprendió a cantar antes que leer o escribir. Lo llevaba en la sangre y lo demostró en sus 50 años de vida artística, cada vez que se trepaba a los escenarios a cantar con una voz que algunos admiraban y otros criticaban.“Yo no tengo una gran voz, pero tengo un estilo que es único. Todos tienen estilos diferentes. A ratos pierdo un poquito el compás, pero llego a tiempo", le dijo Helenita Vargas a Jorge Alfredo Vargas, su amigo, en una entrevista que le concedió para el programa El Radar, en el 2008.Hija de Eliécer Vargas y Susana Marulanda, nació en Puerto Tejada, Cauca, pero se hizo la dama de la canción ranchera en Cali, ciudad que fue su casa familiar y musical, y que la vio crecer como artista. Esa voz se dio a conocer desde sus 16 años, cuando se presentó ante su ídolo Agustín Lara, en el hoy demolido hotel Alférez Real en Cali, para decirle, que la escuchara cantar. Un año después de eso, la versatilidad de Helenita la llevó a ser elegida reina de Belleza, una proeza de la cuál la ‘Ronca’ siempre se arrepintió. Su nombre original es Sofía Helena Vargas, sin embargo, se acostumbró a que la llamaran 'Helenita', un apelativo diminutivo que contrastaba con la fuerza de su voz y el talante de sus letras. Sin embargo, fue como la “Ronca de oro” que se dio a conocer en los escenarios de Cali y en todo el país.Un apodo que se lo debe a José Pardo, un amigo de su primer esposo, que siempre le decía a él “saludos a la ronca”, sobrenombre que tomó fuerza cuando un periódico al día siguiente de la entrega de unos premios donde Helenita fue la gran triunfadora tituló “noche bañaron en oro a la ronca”.Canciones como “Usted es un mal hombre” y “Pasaste a la historia” dejaron entrever un pasado oscuro que vivió Helenita al lado de su primer esposo, el abogado Hernán Ibarra, un hombre mucho mayor que ella y con quien se casó cuando tenía 17 años pese a la oposición de su familia.De esa relación quedó Pilar, su única hija y de quien heredó dos nietos, Helena y David. Sin embargo, la felicidad solo llegó a la vida de Helenita, cuando conoció al médico Gonzalo Zafra Villa, fallecido en 1984 y con quien duró 20 años, “los más felices de mi vida”, confesó.“María de los guardias”, “Andate con la otra”, “No te pido más”, “Propiedad privada” son solo algunas de las decenas de canciones que Helenita le dejó a su público, amante de las rancheras, de la música popular o del despecho para tomar, llorar y festejar, como ella lo hacía, en los escenarios, o en cualquier calle donde se encontraba con sus amigos.Pese a los años siempre se notó vigorosa y con un buen humor que siempre resaltaron sus amigos más cercanos, aún después de la cirrosis que afectó su hígado, y que la llevó a desaparecer de los escenarios para dedicarse a su salud.Aunque la ‘Ronca’ nunca se subía a un escenario sin tomarse un brandy, su hija Pilar explicó en una entrevista concedida al diario el Colombiano de Medellín, que su madre no tenía problemas con el alcohol y que se trataba de una cirrosis biliar, es decir, una enfermedad autoinmune que ataca al órgano y que se debe a factores genéticos. Desde que se conoció su enfermedad familiares y las decenas de seguidores de Helenita Vargas estuvieron pendientes de su estado de salud, no solo porque se resistían a no volverla a ver en un escenario, sino porque de alguna manera se ella con la versatilidad de su garganta se ganó el cariño de varias generaciones colombianas.

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