¿Hacia dónde se proyecta la Universidad del Valle?, responde su exrector

¿Hacia dónde se proyecta la Universidad del Valle?, responde su exrector

Noviembre 16, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Hacia dónde se proyecta la Universidad del Valle?, responde su exrector

Iván Ramos, exrector de la Universidad del Valle.

Iván Ramos fue el rector de la universidad durante los últimos doce años en entrevista con El País habla de los retos que tendrá esta universidad.

Iván Enrique Ramos fue el rector de la Universidad del Valle durante los últimos doces años. Cumplió tres periodos. Al término de su labor habló con El País sobre sus logros y pendientes. 

¿Qué tanto ha cambiado la universidad en estos doce años?

Fundamentalmente en la recuperación institucional. Arrancando el 2000 veníamos en una crisis financiera muy fuerte, los profesores tuvimos  como siete meses sin salario y los jubilados como nueve, se perdió un semestre, muchos estudiantes desertaron porque el futuro era incierto. 

¿Cuáles eran las raíces de la crisis?

Una gran expansión de la universidad desde el punto de vista de centros, institutos, sedes en muchas partes y el endeudamento,  que en 1998, llevó a que los bancos tomaran los recursos que giraba la Nación y no había liquidez. En 1999 la deuda alcanzó los $75.000 millones.  Cuando llegué, en el 2003, la deuda estaba en $65.000 millones. 

¿Hoy, cuál es la situación de salud financiera de la institución?

Ya no tenemos deuda bancaria, la universidad tiene una deuda con el Ministerio de Hacienda de la misma época, que se acabará de pagar en el 2017 y que tiene que ver con las pensiones que en su momento se decretaron no ajustadas a derecho. Tenemos, como todas las universidades públicas, una situación estructural de financiamiento, dado que los recursos que aporta la Nación no son suficientes para cubrir los costos reales de operación.

¿Cuál es la tarea pendiente que tiene Univalle en su futuro inmediato?

Hay que proyectarse más a nivel internacional. La universidad tiene una consolidación de sus grupos de investigación, con un cuerpo profesoral que tiene un nivel de formación importante, tenemos un número significativo de maestrías y doctorados (muchos con acreditación). Por lo tanto, tenemos la capacidad de establecernos como receptores de estudiantes extranjeros y no solo pensar que el radio de acción es únicamente nacional. Univalle puede ofrecer sus programas a nivel latinoamericano, a Centroamérica, tenemos programas de cooperación con Francia y con Holanda a nivel de maestría y doctorado. La Universidad tiene que ser agresiva en la oferta de sus programas más allá de las fronteras.

Usted ha señalado que con el posconflicto habrá otra tarea...

La universidad tiene que orientarse hacia el posconflicto, confiamos en que el país va a pasar a otra etapa y en esa medida tenemos un papel fundamental. Por ejemplo, en  1993, cuando se desmovilizó el  M19, con cooperación internacional creamos el  programa Estudios Políticos y Resolución de Conflictos  y un buen número de los desmovilizados se graduó allí. Es una manera como podemos contribuir a la integración. La otra cuestión es que los mayores desafíos van a estar  en el campo. 

¿Allí cuál es el reto?

Hay que generar programas para fortalecimiento del campo y del campesino y tenemos la posibilidad de llegar rápidamente con las sedes regionales a  estas comunidades. Santander de Quilichao será núcleo para las tareas del posacuerdo, para lo que se trabaja con la Universidad del Cauca. Hace dos años estamos trabajando con la Universidad de Granada en un doctorado en Paz y Conflictos, con catorce personas que se están formando. Previo a ello  hicimos una especialización en paz y  conflictos. Nos estamos preparando. Tiene que haber un espacio para la generación de conocimiento en esa área, con todo lo que se viene para el país. 

El debate sobre la calidad educativa en todos los niveles se ha intensificado en Cali y el Valle, por cuenta de los desalentadores resultados en muchas de las mediciones, ¿qué tanto preocupa en Univalle este asunto?

 Se ha trabajado mucho en investigación, lo último  que hicimos fue la estrategia de Hecho en Univalle, donde recopilamos los aportes que  hace la Universidad a la comunidad en general. La calidad en los programas se mide en Colombia por la acreditación de alta calidad. Tenemos cerca de 30 acreditados de pregrado  y unos 12 programas de posgrado. Uno de nuestros mayores retos fue habernos sometido a la acreditación institucional de alta calidad, en este momento la tenemos por diez años y eso habla de lo que se está haciendo en la  universidad, entre otras cosas, en investigación. Ese es el  mejor indicador. 

Los ranking son otro indicador, ¿qué opina de ellos?

Son importantes, pero hay que mirar la manera como se construyen y su objetividad. Por ejemplo, hay uno que se llama QS Ranquing  y resulta que el 50 % se basa en encuestas a empleadores y empresas. Solo el 

30 % tiene que ver con la calidad de los programas. En ese estamos como de 6 ó 7 en Colombia.

Ellos son Héctor Cadavid, Jesús Sánchez y Edgar Varela. Ya pasaron por consultas estudiantiles y profesorales. 

La designación debió ser el 23 de octubre.  Pero por una tutela del señor Juan Manuel Garcés, quien reclama su derecho a la igualdad en su postulación, el proceso fue suspendido temporalmente hasta tanto el Consejo Superior explique  por qué no se dio la inscripción.

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