Habitantes del barrio Granada piden más controles por exceso de ruido

Junio 11, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Los habitantes de este barrio aseguran que la problemática de ruido causado por establecimientos nocturnos en la zona es cada vez mayor, ya que según ellos no sólo se presenta en fines de semana sino de miércoles a domingo.

Desesperados se encuentran muchos de los habitantes del barrio Granada, al noroeste de Cali, por el exceso de ruido que generan algunos establecimientos nocturnos ubicados en la zona, alterando la tranquilidad de sus residentes.Así lo denunció Helena Pérez, vocera de la comunidad, al indicar que por lo menos diez locales, entre ellos discotecas, estancos e incluso un hotel del sector, no están cumpliendo con las normas acústicas para evitar el impacto sonoro y tampoco con los horarios permitidos.“En este barrio ya el ruido no sólo es los fines de semana. Desde el miércoles la música se escucha durísimo. A veces tenemos que aguantarnos el ruido hasta las 4:30 a.m. A eso se suma que están llegando vehículos que se parquean en la calle a escuchar música a todo volumen”, explicó la señora Pérez.Algunos habitantes de Granada aseguran que los sitios más impactados por el ruido son las avenidas 9N y 9AN entre calles 10N y 15N. Al respecto, Lucía Zambrano, habitante del barrio por más de 30 años, indicó que “si una noche yo salgo a mi balcón, el ruido es tan fuerte que parece que la fiesta fuera en mi casa”.Según voceros de la Junta de Acción Comunal del barrio Granada, más de quince derechos de petición se han enviado a la Alcaldía de Cali para que los controles aumenten.“Si bien se han realizado operativos, éstos no son muy constantes. La verdad es que ya ni llamamos a la Policía porque nunca atienden las quejas”, manifestó Helena Pérez, de la JAC del barrio Granada.Técnicos de la Secretaría de Gobierno indicaron que en lo corrido de este año se han realizado 30 visitas de control en la zona.Por su parte, la directora del Departamento Administrativo de Gestión Ambiental, Dagma, Beatriz Orozco, aseguró que este año se han realizado más de 25 operativos, “lo que significa que hemos duplicado los controles y la presencia en el barrio, con respecto a años anteriores”.La funcionaria añadió que la proliferación de establecimientos comerciales en los últimos años en el área, de vocación residencial, “hace que la convivencia sea difícil para quienes todavía tienen sus casas ahí”.Los controles realizados han arrojado como resultado la orden de suspensión de actividades por exceso de ruido a más de doce establecimientos del sector, entre hoteles, restaurantes-bar, bares y discotecas.En otros trece establecimientos de la zona se han adelantado mediciones de ruido para evitar que pase de los 65 decibeles (dB) permitidos dentro de la norma.Sin embargo, la señora Orozco explica que “lo que vemos es que, pese a estas acciones, los dueños se niegan a cumplir la norma ambiental, porque poco les importa. La mayoría no cuenta con las adecuaciones acústicas requeridas e insisten en seguir funcionando pese a las restricciones”.La funcionaria explicó que, por tratarse de un proceso administrativo largo, quienes tienen investigaciones abiertas aún no han podido recibir sanciones económicas. “Debemos respetar el proceso porque nos veríamos expuestos a demandas si no se cumplen las notificaciones, los descargos y demás”, aseguró Beatriz Orozco, al indicar que el objetivo será dictar sanciones ejemplares en favor de la tranquilidad del sector.

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