Habitantes de ladera de Cali, en riesgo por impacto de la temporada invernal

Habitantes de ladera de Cali, en riesgo por impacto de la temporada invernal

Mayo 06, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Habitantes de ladera de Cali, en riesgo por impacto de la temporada invernal

Tragedia. A la casa de Alicia Medina se le cayó el techo y el negocio de artesanías que tenía se perdió. La mujer, que vive en Lleras Camargo, zona de ladera, teme que el terreno se afloje más con el invierno.

En 2012 se han presentado cerca de 10 deslizamientos en zonas altas de Cali. No se reportan víctimas fatales.

No se presentarán volúmenes excesivos de lluvia en la región Pacífica y Andina, pero la temporada invernal se mantendrá hasta mediados de junio. El anuncio es del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam. La noticia dada a conocer a mediados de semana no dejó muy tranquila a Alicia Medina. La mujer perdió parte de su vivienda en el barrio Lleras Camargo y la culpa se la atribuye al invierno.“Toda la semana ha llovido y el terreno de la casa de enseguida está cediendo. Si esto es apenas el comienzo del invierno y ya se cayó la pared que sostenía la casa de mi vecina y el techo de la mía, no se qué podemos esperar de los días que se aproximan”, señala.Ella se preocupa aún más porque sabe que cualquier derrumbe causaría en las casas del sector un efecto dominó: La Comuna 20, donde está la vivienda de Alicia, está en riesgo de deslizamiento, según lo advierte el Plan Local de Emergencias que presentó el año pasado la Administración Municipal. Otras catorce comunas, la mayoría ubicadas en la ladera, también están en peligro. Lo confirman los cerca de diez deslizamientos que han sido atendidos por los cuerpos de socorro de la ciudad en la presente temporada de lluvias, pero que hasta el momento no han causado víctimas ni heridos de consideración.Pablo Hoyos, habitante de Alto Palermo en la Comuna 1 (oeste), lo corrobora. Con cada invierno se prenden las alertas entre los miembros de su familia. “Nosotros sabemos que debemos estar pendientes porque esta zona se empieza a desmoronar. Cada año hay que hacerle arreglos a la casa porque se cae por pedazos”, dice.Los aguaceros que han caído en los últimos días tienen inestable el terreno. Explica que ha habido asentamientos y las redes de alcantarillado que habían instalado hace poco se partieron. “Hicimos una gran inversión para cambiar las redes con el fin de que no colapsaran con la lluvia, pero el terreno se hundió y ahora hay más filtraciones de agua”, precisa.El deslizamiento no sólo lo afectó a él, el suelo que soportaba el baño y la cocina de la vivienda de Marina, su vecina, también se desprendió y fue a parar a la vía que conduce al mar, a la altura de Alto Palermo.¿Periódico de ayer?‘Riesgos de deslave en barrios de Cali’: abril de 2006; ‘La amenaza baja de las laderas’: noviembre de 2008; ‘La ladera se desmorona silenciosa’: diciembre de 2010; ‘Se derrumbó la ladera’: agosto de 2011.Todos son titulares de noticias reportadas en época de lluvias, en diferentes años, y demuestran que el peligro que corren los habitantes de las zonas altas de Cali no es nuevo, pero sí latente.Rodrigo Zamorano, director del Comité de Atención y Prevención Local de Cali, Clopad, asegura que se trata de una situación sistémica y que cada año se incrementa por cuenta de la sobrepoblación en sitios de desarrollo incompleto.“La gente construye en lugares donde los terrenos no son seguros. A eso se le suma que no tienen acueductos y alcantarillados en buen estado. Entonces las aguas se filtran y generan más inestabilidad”, indica el funcionario.Por su parte, Emma Lucía Verón, secretaria de Vivienda Municipal, reveló que en la ciudad hay quince mil familias que viven en zonas de riesgo no mitigable, es decir, que tienen que ser reubicadas porque existe una probabilidad alta de que se presenten pérdidas de vidas humanas, bienes e infraestructura.Diego Iglesias, profesional de la Universidad del Pacífico y quien fue coordinador operativo de Corporiesgos, sostiene que la mayoría de las amenazas en la ladera sí están relacionadas con las malas prácticas humanas como la construcción irregular en zonas peligrosas, la deforestación y la minería.Efraín Torres, jefe del Departamento de Recolección de Emcali, agrega que el lodo que se desprende de las laderas va a caer a los sumideros. “Hay taponamientos y eso ha hecho que se inunden sectores como Granada, Chipichape y Centenario”. En un recorrido, El País encontró pequeños deslizamientos en la Avenida 4Norte con Calle 2 Norte, detrás del centro comercial Centenario; y en la parte trasera del centro comercial Chipichape (vía al corregimiento de Golondrinas).En La Campiña también hay preocupación entre la comunidad porque la explotación de roca en la parte alta está ocasionando desprendimientos. “Nos da miedo porque si en verano se caen las rocas, ahora en invierno toda la parte alta se puede aflojar mucho más”, comenta Joaquín Alvarado, habitante del sector.En el Mortiñal, sobre la avenida Circunvalar el problema persiste hace más de cinco años. La Administración pasada inició la construcción de un muro de concreto para contener la montaña, pero éste quedó inconcluso por falta de recursos, según explicó en su momento Juan Diego Flórez, secretario de Infraestructura.Diego Iglesias manifiesta que el año pasado se hicieron trabajos puntuales en algunas partes de la ciudad, pero que no hay planes de prevención. “En Cali no hay un trabajo integrado para manejar la situación de riesgo. Lo complejo es que llevamos dos años de lluvias intensas y las pequeñas obras que se ejecutan no se ven”.

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