Golpes no son amores

Marzo 15, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Según la Organización Mundial de la Salud, cuatro de cada diez adolescentes hacen algún tipo de denuncia cuando sufren violencia en el noviazgo.

Según la Organización Mundial de la Salud, cuatro de cada diez adolescentes hacen algún tipo de denuncia cuando sufren violencia en el noviazgo.Otros casos se quedan en el silencio. El miedo a perder a su pareja o a quedarse solos es más grande que el autorrespeto.El estudio también muestra que muchas de las mujeres que son maltratadas durante el matrimonio sufrieron violencia en el noviazgo.Claro que hoy en día las mujeres no son sólo las víctimas, también ejercen la violencia desde que son novias. La manipulación, el chantaje y los roles de víctima son formas de maltrato comunes, y son hábitos que luego se extienden al matrimonio.En realidad, el maltrato se vuelve transparente para la persona que no lo quiere ver, pues cree que es lo que merece o que es parte del “amor”, malentendido, claro está. Además sigue presente la absurda idea de que “podemos cambiar al otro”. Pero lo cierto es que nadie cambia a nadie. El maltrato se da de dos formas. Según la psicóloga Chiquinquirá Blandón, directora de la Clínica del Amor: “puede ser es activo, como el golpe, el insulto, o hacer y decir aquello que se sabe que a la pareja le duele mucho. O puede ser pasivo, como la indiferencia o dejar de hablarle al otro”.Blandón segura que detrás de una referencia destructiva a los defectos del otro o todo juicio fuerte sobre el otro y su familia, se esconde maltrato.La violencia también se camufla en frases que parecieran inofensivas, afirma la psicoterapeuta Martha Elena Osorio: “tú nunca haces nada”, “cuando te necesito, no estás”, “siempre me averguenzas”, “qué caso tiene pedirte un favor” y “hasta cuándo vamos a seguir así”.Pero, ¿cómo reconocer a un maltratador? Asegura la psicoterapeuta que el hombre y la mujer maltratadores suelen ser autoritarios, arrogantes, no tienen consideración y poseen poca o cero tolerancia. Gritan, vociferan y arrojan cosas. Se puede decir que son neuróticos. La psicoterapeuta Lita Lara recomienda a los jóvenes estar muy atentos a los comportamientos de su pareja. Si en forma reiterada los controla, manipula, agrede o golpea y después pide perdón, se trata de un juego manipulador del que ambos tienen que salir y buscar ayuda. Les aconseja no olvidar que “el amor es ausencia total de violencia, de manipulación y control, y en cambio es presencia total de respeto por sí mismo y por el otro. Si nuestras parejas son nuestros maestros para crecer, entonces seamos inteligentes, busquemos maestros cariñosos que nos apoyen a ser nosotros mismos, a realizar lo que nuestro corazón desea, a ser realmente felices en libertad y autonomía”.Les recuerda a los jóvenes “que tienen el poder para elegir con quién estar. Falta que lo ejerzan con valentía y con aprecio por el valioso ser humano que son”.El problema, explica Lita Lara, es que muchos de esos jóvenes que hoy violentan a su novia o a su novio, aprendieron desde pequeños a amar a través de la violencia o el maltrato. Y se les hace tan común, que apagar su cigarrillo en la piel de su novia es para ellos un acto insignificante, cuando en realidad demuestra un alto grado de violencia. “Ese es el problema de que los adultos no nos fijemos en nuestra manera de relacionarnos en la casa, en la calle, cuando los niños están observando”, agrega la psicoterapeuta y directora de la Escuela de Sabiduría Femenina, quien ha atendido numerosos casos de violencia física entre parejas de universitarios y en todos los niveles sociales.Ese maltrato también se debe, de acuerdo con la psicóloga, a que la mujer no ha aprendido a respetarse y a que los hombres tampoco saben qué significa el respeto ni a sí mismos ni a los demás.Muchos jóvenes dicen: “yo soy tu dueña (o), tú eres de mi propiedad y no puedes ni siquiera mirar a otro (a)”, lo que es un grave error. Lo más grave es que ambos, maltratador y maltratado, quedan con una necesidad del otro, desde la adolescencia se acostumbran a esa manera de relacionarse y después de un suceso violento, a los días ya se han reconciliado.“Está bien perdonar al otro por el maltrato recibido, lo que no está bien es seguir junto al agresor o agresora. Yo perdono por mi paz emocional, por el bienestar propio, no para justificar ni legitimar el maltrato. Debo entender que seguir al lado de esa persona me causa daño”, concluye Lita Lara.Tipos de violenciaFísica. Empujones, arañazos, puntapiés, bofetadas, puñetazos, mordeduras, estrangulamiento, agresiones con armas.Emocional. Pueden ser desde insultos, gritos, amenazas, intimidaciones, castigos, hasta sometimiento y chantaje. Sexual. El tipo más frecuente es la violación por confianza, cuando la pareja es presionada a tener actividad sexual con insinuaciones, chantajes y amenazas.EN CIFRASSegún la reciente gran encuesta nacional Sensor Yanbal de la Mujer Colombiana: 80% de las mujeres dice que estaría dispuesta a denunciar maltrato físico o verbal de su pareja. 47% afirma que conoce casos de violencia entre parejas conocidas. Sólo el 17% reconoce haber sufrido violencia por parte de su pareja. Y 16% por parte de sus padres. 22% de las mujeres aseguran conocer casos de violencia contra hombres.Signos de un maltratadorQuiere saber a dónde vas, de dónde vienes y con quién.Revisa tus pertenencias.Te compara con otras personas.Te prohíbe, amenaza o manipula con respecto a los estudios, tu trabajo, tus costumbres y actividades.Limita y trata de acabar la relación que tienes con parientes, amigos, vecinos y compañeros. Se niega a conversar o a discutir con franqueza sobre los conflictos o desacuerdos de pareja.Coquetea con otras delante de tí o en secreto. Es agradable, respetuoso y simpático con los demás, pero totalmente diferente contigo. Se enoja y te hace la ley del hielo (no te habla) por mucho tiempo. Te ha tocado, besado o acariciado sin consentimiento.

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