Golpe a Caliwood

Golpe a Caliwood

Mayo 11, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Claudia Liliana Bedoya, reportera de El País.

Detalles de una tragedia anunciada: la cancelación del Festival Internacional de Cine de Cali, que no alcanzó a llegar a su tercer año. Es caso cerrado, dice Mincultura.

En respuesta a la masiva reacción por la cancelación del Festival Internacional de Cine de Cali, el alcalde Jorge Iván Ospina, a través de un comunicado de prensa, intentó darle respiración boca a boca al evento, pero sin comprometerse con recursos o con hechos concretos.Bajo el título ‘Gobierno caleño no descarta Festival de Cine 2011’, el mandatario manifestó ayer: “La idea es que lo podamos hacer pero con los recursos suficientes y sólidos para que no sea un Festival de poco impacto. Y lo que estamos mirando es que nuestros recursos no son lo suficientemente robustos para poder hacerlo cada año”.“Nosotros estamos solamente diciendo que no lo haremos si no tenemos plata para hacerlo con la suficiencia y la responsabilidad que requiere el tema. Ojala tuviéramos más plata, pero a veces la gente no comprende que somos un Municipio con limitados recursos”, finalizó. Sin embargo, voceros del Ministerio de Cultura desmintieron la posibilidad de resucitar el Festival, y ratificaron que la ministra Mariana Garcés se sostiene en las declaraciones que dio a El País en la edición del 3 de febrero de 2011, en las cuales reveló que el Municipio ni siquiera hizo la gestión de pedir recursos para este rubro. “El Festival de Cine de Cali no se presentó al Plan Nacional de Concertación y por eso, para 2011, el Ministerio no tiene disponibles recursos para ese certamen, porque la ciudad no los pidió”, dijo Garcés en aquella ocasión. Y anunció que no dará un pronunciamiento adicional, pues este ya era considerado un tema superado.Errores desde el comienzoEl Festival Internacional de Cine de Cali nació acelerado, lleno de buenas intenciones, pero predestinado a tener una vida efímera. Acelerado, porque desde su presentación oficial en marzo de 2009, el cineasta Luis Ospina manifestó que la primera versión no tendría competencia porque no había tiempo para hacer una selección de trabajos. Y efímera, porque el evento dependía, desde el principio, del apoyo económico de la Alcaldía de Cali a través de la Secretaría de Cultura.En diálogo con El País, Argemiro Cortés, quien en calidad de secretario de cultura estuvo tras la realización de los dos Festivales anteriores, reconoció que “la idea era que el Festival estuviera acompañado por recursos públicos durante los primeros cuatro o cinco años, para fortalecerse, y luego crear una fundación que se hiciera cargo para conservarlo. El gran temor siempre fue que dependiera de los vaivenes políticos”.Para Ramiro Arbeláez, historiador de cine y docente de Univalle, la decisión de no realizarlo es “irresponsable, porque el Festival era un proyecto a largo plazo y estando en la misma administración que lo creó, es una inconsecuencia con los planteamientos sobre las necesidades culturales que se hicieron cuando se creó”. En las dos versiones del Festival Internacional de Cine de Cali se exhibieron 590 producciones audiovisuales; se contó con 30 invitados internacional y unas 38 salas hicieron eco de una programación, que en un 90% fue de carácter gratuito.Pero ni estos resultados, ni la respuesta masiva de la ciudadanía fueron suficientes para mantenerlo vivo. Cortés, quien dejó el cargo de Secretario de Cultura en octubre del 2010, dice que al salir de la dependencia ya se había hecho la tarea de presentar el proyecto del Festival 2011 para aprobación presupuestal, pero al final del año no hubo luz verde. “En 2009 se tuvo un aporte de $400 millones pero costó unos 1.000 millones que se cubrieron con donaciones de dinero y de trabajo. Gracias a Luis Ospina, logramos traer películas gratuitas. El Festival necesitaba apoyo privado, pero éste no llegó ni a los $100 millones”, explica Cortés. Por su parte, Rodrigo Vidal, director de la Cinemateca de Univalle y uno de los cerebros creativos detrás del Festival, se abstuvo de hacer comentarios al ser contactado por El País: “Prefiero no hablar del tema”Una contundente expresión de malestar que se suma a las de seguidores de grupos en Facebook como ‘Apoyamos el Festival Internacional de Cine de Cali’ (con 886 personas) o el grupo del Festival (con 8.248 fanáticos) que no quieren que muera el Caliwood.

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