Extranjeros donaron su tiempo para niños de Cali

Agosto 26, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Desde Guatemala, México, España y República Checa, los Voluntarios Telefónica visitaron colegios del Oriente. En la escuela Manuel María Mallarino fue la beneficiada.

En la escuela Manuel María Mallarino se detuvieron las clases por dos días. Los 150 niños que estudian en este colegio, ubicado en el barrio Mojica, en el oriente de Cali, recibieron una visita particular.Se trató de ocho extranjeros que llegaron para, entre otras cosas, reparar el deteriorado muro que rodea el patio de recreo. Armados con estuco, pinturas de colores, y buena voluntad, los ‘gringos’ como los bautizaron en la escuela, invitaron a los niños a convertir la insípida pared en una obra de arte.Ellos conforman el grupo Voluntarios Telefónica, que viajan por Latinoamérica para conocer y aportar al desarrollo del programa ‘Proniño’, que lidera esta entidad y que busca erradicar el trabajo infantil a través del trabajo social, educación y cultural.España, Guatemala, México, Perú y República Checa son algunas de las nacionalidades del octeto de hombres y mujeres que recorrieron los sectores más deprimidos de la ciudad donde se desarrolla el programa, gracias a la operación de la Fundación para la Orientación Familiar, Funof, la Alcaldía de Cali, el Icbf y Fundación Telefónica y que atiende a 1.679 niños en Cali.“Ellos son empleados de nuestra empresa a nivel mundial que donan su tiempo y dedican dos semanas de sus vacaciones para compartirlas con comunidades que lo necesitan”, explicó Alfonso Gómez, presidente Ejecutivo de Telefónica Colombia.Jana Vongreyorá hace parte del grupo. Es una joven de República Checa que, pese a no dominar por completo el idioma español, quiso venir a Colombia para conocer lo que ella llama “la vida verdadera” de los niños.“En mi país el problema del trabajo infantil no se ve tanto, excepto en poblaciones gitanas que no envían a sus hijos al colegio para que cuiden de sus hermanos. Pero muy pocos son explotados laboralmente”, explicó Jana, antropóloga recién graduada y de piel enrojecida por el calor de la Sultana.Rescata de los niños que son “preciosos, con mucho corazón y grandes sonrisas”. Pero en su visita conoció de historias tristes como la de aquel niño de ocho años que era obligado por su papá a recoger escombros en una carreta por todo el oriente de Cali.“Cuando estas personas llegan y construyen un mural colorido como el que nos dejan ellos (los voluntarios), los niños cambian de actitud frente a la vida. Lo que queremos es que se sientan importantes”, dijo Carlos Astaiza, coordinador del programa Proniño en el sector de Mojica.Y es que los pequeños respondieron a la convocatoria y participaron de la elaboración del mural que servirá para adornar el patio del recreo. En él, tres caricaturas de niños, con soles, estrellas y corazones, fueron dibujados con una veintena de pinceles y tarros de pintura amarilla, azul, verde y roja que la Fundación Telefónica donó a esta escuela, de paredes desteñidas, techos de icopor incompletos, rejas oxidadas y salones deteriorados.“Mientras todos podamos poner un ‘pelín’, hacemos la diferencia”, explicó con acento gallego, Juan Fernández, voluntario español de 52 años, un ingeniero que también se dejó conquistar por la sonrisa de los niños del Oriente.

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