Estos son los monumentos emblemáticos de Cali que se encuentran en total abandono

Mayo 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Estos son los monumentos emblemáticos de Cali que se encuentran en total abandono

La reparación del reconocido Gato de Tejada se calcula en unos $16 millones.

Numerosas obras de arte y monumentos emblemáticos de Cali se deterioran a causa del abandono, el vandalismo y la falta de presupuesto oficial y veeduría ciudadana. Símbolos sin dolientes.

Los monumentos son a las ciudades lo que los avisos luminosos a los principales negocios: son símbolos, guías y puntos de referencia. De la misma manera que un aviso apagado da mala espina sobre el lugar, un monumento abandonado, deteriorado o sucio revela lo que sucede en la ciudad.Y en el caso de Cali, los 44 que hay están en estados que fluctúan entre las capas de mugre y la ruina: “Cuando una ciudad levanta un monumento, se compromete a cuidarlo. En cambio aquí son campo de tiro de los muchachos y sitio de reunión de malandrines”, dice Nicolás Ramos Gómez, presidente de la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP).“El vandalismo es tenaz”, coincide María Fernanda Penilla, subdirectora de Ordenamiento Urbano de Cali, la entidad encargada de los monumentos. Mejor, de algunos, porque otros son responsabilidad del Dagma, de Megaproyectos y de Desarrollo Administrativo. Los patrimonios arquitectónicos están en manos de la Secretaría de Cultura.Y hoy no hay veedurías ciudadanas, que solía hacerlas la SMP: “Se vigila hasta donde se puede, pero en una ciudad que se hincha por los cuatro costados ni siquiera el Alcalde sabe qué pasa”, admite su presidente. Y añade: “Durante algún tiempo se cuidaron, limpiaron y restauraron, pero eso requiere recursos”.Ramos Gómez contó que su entidad “hizo un estudio sobre los monumentos de Cali y Patricia Melo, la restauradora de La Tertulia, presentó un proyecto de restauración de los 14 mas importantes. Eso se quedó así; el estudio está en nuestro archivo. Les hicieron limpieza, pero no más. Todos están abandonados, las placas robadas y algunos mutilados. Al municipio se le roban las propiedades y no se dan cuenta”. María Fernanda Penilla dijo: “El año pasado hicimos mantenimiento a 18 de los 44 que hay. En diciembre invertimos algo más de $50 millones en un estudio y dimos prioridad a los que requerían más atención. Este año el presupuesto es de $53 millones y se necesitan por lo menos $200 millones”.Y aseguró que a pesar del estado en que se hallan, “todos son recuperables. Unos tienen materiales que obligan a pedir al artista mismo que haga la restauración. Eso cuesta más”.La funcionaria anunció que “entre jueves y viernes haremos visitas de inspección para ver como están”.Por su parte, Ramos recordó una manera de preservar esos monumentos: “La ciudad antes tenía parqueros que los cuidaban, pero ya no. Entonces no tienen dolientes”.Entre tanto, también ocurren pequeños milagros: en una casa situada cerca de Los Turcos había un fresco mural pequeño de Hernando Tejada. La edificación fue demolida con bulldozer, pero un obrero recogió los trozos de la obra de arte en un costal que entregó al pintor Mario Gordillo. Éste la restauró y hoy el fresco está en la Alcaldía.El quiosco silenteEl Quiosco de la Retreta, situado en la antigua Manzana T, cerca del Paseo Bolívar, podría venirse al suelo, aseguran personas que frecuentan el lugar. El deterioro es evidente y los agrietamientos no son sólo de la pintura, sino de la mampostería, sin saberse el estado en que está la estructura.Este hermoso lugar está prácticamente abandonado, en las narices de la Administración Municipal, pues no es usado desde que se acabaron las retretas de las bandas.Rayo opacadoLa escultura de Ómar Rayo, situada en la vieja Manzana T, presenta descascaramiento de la pintura y oxidación del metal en algunas partes. Además, la zona verde que la rodea permanece sucia: “La basura es asunto del prestador del aseo”, dice María Fernanda Penilla, subdirectora de Ordenamiento Urbano.María sin rostroUno de los más perjudicados de la ciudad es el emblemático monumento a Jorge Isaacs, situado en el Paseo Bolívar. Amén de estar casi oculto por un bambusal, tanto la nariz de María como el hocico del perro fueron ‘volados’ a martillazos. Además, al aún hermoso conjunto escultórico “lo arrimaron a un costado del Concejo, quedó tapado y perdió su gracia”, dice Nicolás Ramos Hidalgo, presidente de la Sociedad de Mejoras Públicas.María sin rostroUno de los más perjudicados de la ciudad es el emblemático monumento a Jorge Isaacs, situado en el Paseo Bolívar. Amén de estar casi oculto por un bambusal, tanto la nariz de María como el hocico del perro fueron ‘volados’ a martillazos. Además, al aún hermoso conjunto escultórico “lo arrimaron a un costado del Concejo, quedó tapado y perdió su gracia”, dice Nicolás Ramos Hidalgo, presidente de la Sociedad de Mejoras Públicas.Al agua por deporteEl Monumento al Deporte, levantado en la Carrera 1 con Calle 52, se conserva intacto, pero sucio y rodeado de maleza. Su antorcha jamás fue encendida y en la fuente se bañan indigentes, mientras en los pasillos de acceso es común ver viciosos por ahí tirados consumiendo droga.Pobres poetasEl monumento más vandalizado de Cali es, sin duda, el del Parque de los Poetas, que ya recuperó los brazos y narices arrancadas, pero algunos están en el aire porque les han robado los bastones. “El arreglo de esas estatuas cuesta $25 millones, es decir, la mitad de nuestro presupuesto. No podemos gastarnos el dinero en uno o dos, sino ver cómo podemos abarcar más monumentos”, dice María Fernanda Penilla, de Ordenamiento Urbano.A sus espaldasA la estatua del Bolívar de Tenerani le robaron la espada hace muchos años y jamás le ha sido repuesta. Además, las astas de banderas que la rodean, jamás han tenido las de las naciones por él libertadas. Con ello, la estatua que abre el paseo de su nombre pasa completamente inadvertida para los caminantes.Los frescos de la EstaciónEn la antigua Estación del Ferrocarril hay dos murales de Hernando Tejada: “La última restauración fue hace diez años. Ahora hay que limpiarlos, porque el humo los está tapando. El Gato puede esperar, pero los dos murales no. Metrocali es la responsable y hace tres meses pasé cotización por $35 millones, pero están renuentes”, dice Alejandro Valencia.El mural de EmcaliEn la sede de la antigua Telefónica de San Fernando hay un mural de Hernando Tejada que ha perdido pintura. Juliana Garcés Saroli, directora de la Biblioteca Departamental y dueña del edificio, explicó: “La idea inicial era trasladarlo a la plazoleta de la biblioteca. Pero allí Emcali hará un tecnocentro, así que no será demolido. Entonces el mural no será trasladado y será restaurado”.Ya no vuelaA la escultura metálica de la María Mulata, del artista cartagenero Enrique Grau, que adorna la Portada al Mar, se le nota de cerca el deterioro, aunque en la distancia aún parece airosa y pronta a levantar el vuelo. Mientras sus alrededores están sembrados de basura, la figura ha perdido la pintura negra, propia del animal real y el metal se nota ya oxidado en algunas partes.El Gato rotoEl Gato de Tejada, de la Avenida del Río, “no tiene iluminación y han pasado ocho años desde el último mantenimiento”, dice Alejandro Valencia, sobrino del artista. Dice que se debe volver a darle la pátina original de nitrato de cobre con hematite roja y ácido nítrico; los grafitos hay que lijarlos “y hay dos rotos que es fácil tapar”. Calcula la reparación en unos $16 millones.

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