Estos son los males que transitan por la Avenida Tercera Norte

Marzo 04, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de Cali Norte

No tardó mucho tiempo para que los vecinos de esa zona de la ciudad denunciaran la incultura de algunos caleños, manifiesta en actos de vandalismo y falta de civismo.

El panorama actual de la Avenida Tercera Norte dista mucho del que admiraron los caleños el 22 de mayo del año pasado, cuando fueron entregadas las obras que le que dieron paso al MÍO.No tardó mucho tiempo para que los vecinos de esa zona de la ciudad denunciaran la incultura de algunos caleños, manifiesta en actos de vandalismo y falta de civismo. “Los trabajos de la Tercera Norte quedaron muy buenos, lástima que ya la gente esté saltándose los cordones y dañando el jardín que se sembró; en Cali nos hace falta más sentido de pertenencia para cuidar los espacios renovados que se construyen para nuestro bienestar”, aseguró la líder cívica de Vipasa Olga Lucía Mazuera, un mes después de la inauguración del sistema masivo de transporte en el sector.Espacio invadidoUna de las quejas más recurrentes de los vecinos es la invasión del espacio público. Aseguran que la ocupación de los andenes por parte de negocios de vehículos sigue como antes. “En la Calle 52, además de una venta de carros, hay un negocio de pinturas”, destacó Mario Fernández, de Los Álamos. Pero sin duda una de las mayores preocupaciones de la comunidad es la proliferación de ventas ambulantes a lo largo de la avenida.Entre los ejemplos que se citan están la Calle 34 N, frente a la Clínica SaludCoop, y la Calle 52 N, en cercanías a Comfandi de La Merced, lo mismo que las calles 39 y 40.Jugos de frutas, arepas, comidas rápidas, venta de minutos a celular y mangas de camisa para conductores hacen parte de la oferta que se exhibe en la Tercera Norte.“Hay sitios, como la Calle 40, donde pusieron dos negocios frente a frente, los cuales obstaculizan el paso. Lo grave es que cada vez llegan más, y esta avenida cada día se parece más a la Calle 15”, sostuvo Guillermo Manzano, morador de Prados del Norte.“El Municipio debería reubicarlos con tolditos adecuados, para que no contaminen visualmente con avisos carentes de estética y cilindros de gas propano, elementos que no se compadecen con el paisaje de una arteria que sirve de entrada y salida de la ciudad”, añadió Manzano.El incremento de esta actividad lo confirman los propios vendedores, quienes admiten que “estamos aquí desde que abrieron la Clínica SaludCoop. Al comienzo no pusieron problema, porque éramos pocos, pero ahora, que han llegado más, se quejan y por eso la Policía viene a hacer rondas”, contó el dueño de un puesto de frutas y dulces que prefirió omitir su nombre.“Gracias a Dios siempre hay alguien que nos avisa cuando vienen las autoridades. De lo contrario tendríamos que pagar $400.000 por la multa”, agregó.Sobre el particular, Eliana Salamanca, secretaria de Gobierno de Cali, respondió: “No entendemos la actitud de los ciudadanos: se quejan por el aumento de los vendedores ambulantes y, sin embargo, cuando nuestros funcionarios realizan operativos, son ellos mismos quienes salen en su defensa y, en ocasiones, los agreden verbal y físicamente porque, según ellos, no los dejamos trabajar”.La funcionaria fue enfática en decir que los vendedores de la Tercera Norte deben formalizarse, porque están ocupando el espacio público e impidiendo el libre tránsito de los peatones y, además, no están pagando impuestos al Municipio.Luego de nueve meses de terminadas las obras, varios bolardos han sido arrancados; algunos de forma intencional, como lo registran fotografías tomadas por los propios vecinos, y otros como consecuencia de choques de vehículos. Es que, según los moradores, “hubo errores en los diseños, el carril auxiliar quedó muy estrecho y por eso los conductores tienen que hacer maniobras para transitar o voltear en las esquinas, lo cual está perjudicando la obra del MÍO”. Jorge Mario Román, gerente técnico de Conalvías, firma que ejecutó los trabajos en la importante vía, sostuvo que “nosotros respondemos por la calidad de las obras, pero los perjuicios producto de la inconciencia ciudadana le corresponde repararlos al Municipio”.Con relación a los diseños, aseveró que ellos sólo fueron ejecutores. Sin embargo, explicó que el carril auxiliar fue diseñado exclusivamente para que accedieran quienes residen o tienen negocios en la zona.Lo cierto es que, a tres meses de celebrarse el primer año de su inauguración, algunos tramos de la Tercera Norte parecen tierra de nadie: las motos invaden el espacio de los ciclistas, mientras que los conductores quieren pasar sus carros por sitios destinados sólo para los peatones.Sigue lucha por bahías de parqueoSegún Andrés Aragón, vocero de los comerciantes del Norte, la solución a muchos problemas de la Tercera Norte radica en la construcción, de manera coordinada y en sitios adecuados, de bahías de estacionamiento.“La única bahía que construyeron es la que está en las calles 47 y 47C y fue bajo el argumento de ser un sitio de cargue y descargue y no para el uso de posibles clientes. Sin mencionar que al otro lado del corredor no existe ninguna. Pero cuando son ocupados por clientes no es posible cargar o recoger mercancias”, señaló.Agregó que la petición de construir más bahías ya fue fallada a favor de la comunidad, “exhortando al Municipio a edificarlas. Sin embargo, la decisión fue apelada, ya que deseamos que se dé la orden de construir dichos estacionameintos (no que se exhorte); actualmente estamos a la espera de que se produzca dicha apelación”, puntualizó Andrés Aragón, antes de decir que la lucha porque la Alcaldía apruebe los parqueaderos data del año 2005. Para él, la negativa del Municipio ha determinado el ocaso de muchos establecimientos de comercio.Otros datosNinguno de los vendedores ambulantes de la Tercera Norte cuenta con permiso para realizar esta actividad, según explicó la Secretaría de Gobierno.las obras de la avenida tercera norte costaron $51 mil millones. En total se construyeron 1.750 metros lineales.

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