Este párroco quiere restaurar una de las iglesias más antiguas de Cali

Mayo 31, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País
Este párroco quiere restaurar una de las iglesias más antiguas de Cali

El párroco del templo del centro histórico de Cali clama al cielo por ayuda terrenal para restaurar el templo. Un vecino es testigo del valor de esta joya.

El párroco del templo del centro histórico de Cali clama al cielo por ayuda terrenal para restaurar el templo. Un vecino es testigo del valor de esta joya.

“El  3 de julio de 1933, mi mamá dio el grito de independencia”, confiesa don Heliodoro Valencia,  aludiendo a  la  histórica fecha del Valle del Cauca para referirse al día que él  nació. Y parece que  eso lo marcó con una vocación innata de historiador.

Don Heliodoro  aún vive  en la casa donde nació, en  la Calle 8 No. 10-133, del centro de Cali, al frente de la Iglesia Santa Rosa, la tercera más antigua de la ciudad.

Allí recibió los  sacramentos, se volvió acólito cuando la misa aún se celebraba en latín y de espaldas a los feligreses, fue sacristán, catequista, supernumerario  y hasta historiador ‘ad honorem’ de esta reliquia religiosa, arquitectónica e histórica de Cali.

Don Heliodoro es la memoria viviente de este templo insignia de la zona histórica de Cali. El venerable anciano, que ya parece otro santo del templo,  reza de  memoria la historia de la parroquia, apoyado en antiguos recortes de prensa, recordatorios de fiestas religiosas, fotografías y  libros escritos con pluma en caligrafía palmer que guarda con cuidado.

Evoca que Santa Rosa fue levantada en el siglo XVII (1678),  en la convergencia del río Aguacatal y el río Cali, pero por una creciente fue trasladada en 1684 a El Peñón. Y desde 1696 ocupa su  lugar actual, luego de que el cabildo donara dos predios  para construirla en el llamado  barrio de la carnicería, sitio estratégico cuyo camino conducía a Popayán.  

Así, el templo inicial de  fachada simple, se transformó en la imponente edificación estilo neorrománico. Con planos del ingeniero español José  Sacasas Munné, la obra la  emprendió el padre Marco Tulio Collazos,  sacerdote  de Pavas y arquitecto graduado por correspondencia (gestor  del monumento de Las Tres Cruces).

 El padre Collazos fue su primer párroco (1924-1928), después estuvo un tiempo corto, pero en 1935 volvió hasta 1954. Él  pidió recursos incluso en el Senado para  levantar las torres, que terminó  en 1942, y hasta culminar la obra.

En 1944 llegó la imagen de Santa Rosa de Lima, donada por Enriqueta Galán de Prado, primera dama de Perú, y  el cardenal primado de ese país, obsequió la reliquia sagrada, que es una pequeña muestra ósea de la que fue la primera santa latinoamericana canonizada por El Vaticano.

Exponer esta reliquia en una urna y  las imágenes de todo el santoral que don Heliodoro cuenta que llegaron en barco a  Buenaventura, con la fecha de llegada, país de procedencia, nombres del donante y el  artista que las elaboró, en una especie de museo, es la meta del párroco Diego Guzmán Ruiz, quien busca  recuperar estos tesoros para alimentar la fe de  caleños y visitantes.

Dar a conocer esta riqueza religiosa a las nuevas generaciones, enmarcada en la belleza arquitectónica del templo, de altas columnas, sus imponentes torres y los hermosos frescos en el cielo raso, su enorme vitral con la imagen de Santa Rosa de Lima (no es el original de la casa Velasco, porque lo destruyó la bomba del Palacio de Justicia) es el objetivo del  proyecto de restauración del templo de Santa Rosa, que cumplió 92 años y se prepara para conmemorar su centenario en 2024.  

Por ello el padre Guzmán  adelanta  una campaña para restaurar la joya arquitectónica que dejó su antecesor, el  padre Collazos, afectada hoy por el deterioro del centro de la ciudad. Con ayuda de algunas empresas, gremios y algunos devotos, ha  pintado las dos cúpulas y torres, parte de los exteriores frontal y lateral, pero aún le faltan  la parte interior del templo, restaurar el campanario, el coro, la casa cural y  más.

Hasta ahora ha invertido $20 millones, pero la recuperación del templo totaliza $60 millones, que él espera obtener con almas caritativas y empresas comprometidas con la recuperación del centro.

Don Heliodoro, el historiador ad honorem de la parroquia, tiene tesoros como fotos del padre Collazos en distintas celebraciones religiosas. Del  templo cuando aún tenía su hermoso parque Santa Rosa delimitado por pérgolas, espacio público que hoy ocupan los libreros.

Pero la joya de su archivo es la foto de la gran procesión de Resurrección, tomada en 1910 por Francisco Menotti.  No la halló en los archivos, sino en una prendería en la Calle 15 y la compró. Solo él, que conoce su valor histórico, lo podía hacer por Cali.

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