Este es el panorama de la criminalidad juvenil que se evidencia en Cartago

default: Este es el panorama de la criminalidad juvenil que se evidencia en Cartago

La falta de un centro de reclusión para adolescentes en el Norte se evidencia ante el aumento de la participación de estos en distintos delitos. Panorama de la criminalidad juvenil.

Este es el panorama de la criminalidad juvenil que se evidencia en Cartago

Marzo 14, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País, Cartago
Este es el panorama de la criminalidad juvenil que se evidencia en Cartago

De cada cinco capturados en el Valle del Cauca, cuatro tienen entre 14 y 17 años de edad.

La falta de un centro de reclusión para adolescentes en el Norte se evidencia ante el aumento de la participación de estos en distintos delitos. Panorama de la criminalidad juvenil.

De cada cinco capturados en el Valle del Cauca, cuatro tienen entre 14 y 17 años de edad. Y en la Villa de Robledo la situación no es distinta. Así lo afirmó el comandante de Policía del Departamento, coronel Mariano Botero Coy, quien indicó que “a partir del consumo de estupefacientes empieza la vinculación de los jóvenes con las bandas criminales”.Su versión es apoyada por Gustavo Rivera, director del Observatorio de Prevención y Control de la Violencia del Valle del Cauca, para quien “el crimen organizado se presenta de nuevo como un empleador potencial para los adolescentes y los jóvenes en situación de riesgo o miembros de pandillas”.Y con él concuerda el reverendo Juan Manuel Castro, director del Programa de Libertad Vigilada para Menores liderado por la Corporación Temeride: “la situación de niños, niñas y adolescentes es catastrófica en el Norte y eso que apenas está naciendo”.Su experiencia con menores infractores le indica que en la actualidad no hay forma de diferenciar si delinquen más los hombres o las mujeres, ni si se puede culpar al estrato social o económico en el que crecen los jóvenes.En su opinión está el chico que delinque por llamar la atención y los que delinquen por necesidad, es decir, que sienten obligación de aportar dinero en sus hogares y el joven al que llama muchacho problema, “que genéticamente no tiene forma de cambiar y eso no significa que sea culpa de su familia, pues muchos están en hogares funcionales”.Actualmente, la Corporación atiende en su sede de Cartago un total de 42 chicos, quienes reciben ayuda sicosocial, algunos porque ya pagaron su sanción en el centro de reclusión de menores Valle del Lili, en Cali, y otros porque les fue asignada la libertad vigilada por haber incurrido en delitos de poca monta. Castro asegura que es imposible decir quién está o no relacionado con bandas criminales: “Ellos saben lo que deben hacer o no a la hora de ser aprehendidos por la autoridad competente y eso llama la atención. ¿Dónde están recibiendo esa capacitación?”.Ha bajadoIsabel Cristina Hernández, coordinadora (e) del Centro Zonal de Bienestar Familiar en la Villa de Robledo, destaca que en los últimos años las cifras de menores infractores ha mostrado tendencia a la baja.“De los casos que se recepcionaron en el 2012, 16 fueron privados de la libertad. La mayoría por porte de estupefacientes, que es el delito en que más incurren”, anota.Aunque reconoce que el número de menores que delinquen sigue siendo importante, explica que antes de la entrada en vigencia de la Ley de Infancia y Adolescencia las infracciones superaban los 200 casos.Lo contrario ocurre en el centro zonal de la entidad en Roldanillo, que también atiende a los infractores de El Dovio, La Unión, Toro, Versalles, Bolívar y Zarzal.Martha Lucía González, la coordinadora, explica que este año una veintena de chicos ya ha infringido la ley: diez fueron aprehendidos en Zarzal por porte y venta de estupefacientes y algunos por porte ilegal de armas.Añade que “el 99% de esos jóvenes es consumidor y, pese a que se les ofrece ayuda, dicen no necesitarla”.“Los menores están siendo involucrados en la guerra por el poder, aunque no se ha determinado si hay grupos criminales detrás de esa lucha. Lo que sí es claro es que son los jóvenes los que son aprehendidos trasladando sustancias y armas y es en ellos en quienes recae la responsabilidad”, sostiene. ¿Ley permisiva?La Coordinadora encargada del Icbf en Cartago asegura que “hay un sofisma que relaciona la ley con una debilidad en la misma, lo cual no es cierto; lo que pasa es que el Código de Infancia y Adolescencia creó medidas diferentes a la privación de la libertad”.Según ella, “hay que mirar de dónde viene el problema, la mayoría pertenecen a hogares disfuncionales y son consumidores de sustancias sicoactivas. La responsabilidad es de todos”.Destaca igualmente que, aunque el Icbf lleva a cabo programas de prevención como ‘Generaciones con Bienestar’, los recursos se quedan cortos, pese a que es más barato prevenir que resocializar.Las cifras así lo demuestran, pues mientras un chico que ingresa al centro de reclusión Valle de Lili le cuesta al Gobierno $1.200.000 al mes, la inversión en prevención durante seis meses para 200 niños asciende a $30 millones.El otro dramaOtra historia es la de las familias que deben trasladarse a Cali, una vez sus hijos son internados en la capital del departamento.“En ocasiones la situación económica no les permite el traslado y eso acrecienta el problema; son menores que no reciben el apoyo y no porque las familias no quieran”, explicó el padre Castro.Por ello, los alcaldes del Norte han expresado la necesidad de crear un centro en esta zona del departamento para garantizarles el derecho de proximidad a las familias.Si bien existe un proyecto para esa sede, avaluado en $26.000 millones, que estaría ubicado en Buga y sería construido con dineros aportados por el Gobierno Nacional, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Gobernación del Valle y 17 municipios que se beneficiarán de él, aún no hay fecha para el inicio de las obras.“Tener un centro cerca al Norte ayudaría en el acompañamiento de los núcleos familiares al muchacho infractor que quiere resocializarse y eso es un componente importante”, agregó.Lo anterior y las campañas de prevención representarían solo algunas soluciones a los problemas que hoy por hoy atraviesan muchos menores en esta zona del departamento.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad