Este es el ‘doble juego’ que tiene en jaque al MÍO

Este es el ‘doble juego’ que tiene en jaque al MÍO

Marzo 23, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Este es el ‘doble juego’ que tiene en jaque al MÍO

Pese a las dificultades que vive el MÍO, por sus propios problemas de planeación y el doble juego que le hacen sus propios operadores con el colectivo, el Gobierno Nacional dijo que no va a permitir que colapse.

Empresarios de los buses tradicionales, que son socios de los operadores del sistema, estarían tras protestas de esta semana.

La doble apuesta que están haciendo algunos empresarios en el negocio del transporte público de Cali, es un juego que está enredando al MÍO. El mismo viceministro del Transporte, Nicolás Estupiñán, lo dijo el pasado jueves en Cali: “aquí hay personas que tienen un pie en el colectivo y un pie en el masivo y ganan por ambos lados”.De esta manera, el alto funcionario descalificó la actitud de algunos empresarios del transporte público que siendo accionistas del MÍO, promovieron las protestas del sistema colectivo del cual aún se siguen beneficiando, y el vandalismo que más de 100 buses del transporte masivo y bloqueó 14 puntos de la ciudad.El viceministro agregó que “tenemos aquí una fuerza de personas que trabajan en el colectivo y ganan por ahí y, a su vez, son socios de los operadores del masivo. Estos buses, que hacen cobertura de rutas ilegales, obviamente tienen el mejor negocio del mundo. Esas personas son las que se están encargando de generarle una mala reputación al sistema”, indicó.En el mismo sentido, el secretario de Tránsito, Alberto Hadad, criticó el doble juego de los empresarios al insistir en mantener el sistema colectivo, cuando son socios del masivo. Incluso descalificó el hecho de que hayan mantenido recorridos ilegales después de que se les cancelara algunas rutas, en un juego desleal con el nuevo sistema de transporte masivo.Ciro Jaramillo, experto en movilidad de la Universidad del Valle, sostiene que no hay coherencia en el rol que juegan los empresarios en uno u otro sistema (el colectivo y el masivo).Aunque Jaramillo no se atreve a hacer juicios de valor sobre por qué hacen ese doble juego, sí insiste en que es incoherente “porque por un lado al pertenecer a un operador son empresarios y accionistas de ese grupo operador, pero por el otro lado hacen las veces de dirigentes o plantean la directriz de un grupo de pequeños empresarios”. “Vemos que la camiseta ahí está en dos bandos distintos, entonces me parece que no hay coherencia en uno otro lado; jugar con los dos roles es muy difícil”, señaló el experto.Pero este doble juego no es nuevo. Hace cuatro años el expresidente de Metrocali, Luis Eduardo Barrera, también lo había advertido. En ese entonces, Barrera acusó a los operadores del MÍO de estar manipulando las cifras de la operación y de tener un doble juego porque mientras se quejaban de la baja cifra de pasajeros que movía el sistema, muchas de las empresas de transporte le estaban haciendo ‘conejo’ a la cancelación de las rutas del servicio tradicional de buses.Hoy, cinco años después de haberse implementado el MÍO, hay una decena de empresas de buses que son socias de alguno de los cuatro operadores del masivo y siguen trabajando con buses del colectivo, pese a habérseles cancelado las rutas y, en muchos casos, la habilitación.Por ejemplo, el operador GIT Masivo que participa del 33 % de la operación del MÍO, tiene entre sus socios a ocho empresas de buses, más de la mitad de las cuales (Coomoepal, Recreativos, Papagayo, Villanueva y Alameda), aún sirven rutas urbanas, varias de ellas canceladas. Estas empresas participaron del bloqueo que se realizó esta semana en la ciudad.El operador ETM, con el 20 % del MÍO también tiene empresas como Montebello, Cañaveral y Río Cali (esta última aún habilitada) con buses circulando en la ciudad. La cooperativa de buses La Ermita, también habilitada y adscrita a Unimetro, otro operador, tiene cerca de 200 buses en circulación y rutas autorizadas.La empresa Decepaz, vinculada a Blanco y Negro, también tienen buses y rutas del colectivo todavía en servicio.Si, pero noLo anterior quiere decir que, en efecto, los cuatro operadores del MÍO, también tienen un pie en el colectivo, del que socios suyos no se quieren desprender.Es el caso de Coomoepal, cuyo gerente es Ramiro Jurado, y Transportes Recreativos, gerenciada por Harvey Hurtado, ambos directivos de GIT. También el gerente de esta operadora, César Vergara, ha sido socio de Papagayo, aunque dice que ya no participa de esa empresa. Vergara rechazó que haya un doble juego, porque “los dueños de las empresas del colectivo no son los dueños de los buses, tenemos algunos socios propietarios de transporte colectivo, pero la gran mayoría no lo son”, aseguró.Harvey Hurtado, de Recreativos, dijo que está en el masivo y defiende al MÍO siempre que haya una propuesta de mejoramiento, pero reconoce que también defiende a los propietarios del colectivo porque es propietario de buses y porque, en su criterio, “debe existir un sistema complementario al actual porque es ineficiente”. “Sí tenemos un pie en el MÍO -afirma- y estamos tambaleando, porque acumulamos $40.000 millones de pérdidas por su mala planificación y él mismo (el viceministro Estupiñán) fue el responsable de planificar los sistemas masivos cuando fue funcionario de Planeación”, dice Hurtado.Gustavo Carvajal, subgerente de Coomoepal, se defendió diciendo que el señalamiento del doble juego “son cortinas de humo que quieren poner porque el problema es otro: la movilidad de la ciudad, porque el MÍO no es una solución total como lo quieren imponer”. Indicó que Coomoepal tiene 192 busetas operando actualmente. Aristides Moreno, vicepresidente de Papagayo, empresa que tiene una ruta con más de 70 buses, respondió que “no estamos jugándole doble a ninguno de los dos sistemas, lo que pasa es que a nosotros nos han incumplido en lo que se pactó cuando se inició el sistema masivo, nos dijeron que iba a quedar parte del colectivo y que nos iban a dar una rentabilidad”. Finalmente, el presidente del Consejo Superior del Transporte Público en Colombia, Marino Quintero, terció en la polémica y dijo que él prefiere que los transportadores “tengan un pie en el MÍO y tengan un pie en el colectivo y no jugársela como pretende hacer la institucionalidad, que es que los dos pies del MÍO no pertenezcan a los transportadores que también han invertido en estos sistemas de transporte masivo”.De esta manera, mientras algunos empresarios hacen el doble negocio del transporte y ponen en jaque al MÍO, la ciudad sigue esperando una solución eficiente de movilidad.Alternativas para el colectivoFrente a la propuesta de integrar el colectivo a una alimentación complementaria del MÍO, como alternativa de solución surgida en medio de la actual crisis de movilidad en la ciudad, el presidente de Metrocali, Luis Fernando Sandoval, dijo que “como yo visualizo el sistema y como están hechos los contratos de concesión, prefiero que los concesionarios compren esos vehículos y, en vez de desintegrarlos, los manejen con el concepto de la ‘flota naranja’. Porque es una administración mucho más directa, más clara y transparente”. Precisó que “hoy en día hay unos contratos de concesión firmados, que como cualquier contrato de arrendamiento o compraventa tiene unas obligaciones, deberes y derechos, y Metrocali no puedo salir a desconocer esos contratos de concesión”.El alcalde Rodrigo Guerrero consideró que “sí hay posibilidad de vincular al colectivo como complementario y para eso se está haciendo un estudio que va determinar si hay áreas de la ciudad que son distintas a lo que eran hace diez años o que no están contempladas en el programa inicial, y eso va a requerir vehículos adicionales”.“La pregunta en ese momento va a ser es: qué carácter se le va a dar a ese servicio”. Sin embargo, esta es una decisión pendiente.

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