Este es el cuadro clínico que tiene al Hospital Universitario del Valle 'en coma'

Julio 09, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Este es el cuadro clínico que tiene al Hospital Universitario del Valle 'en coma'

Siete mil millones de pesos mensuales necesita el Hospital Universitario del Valle para comprar insumos.

El HUV está al borde del colapso por la falta de insumos, una alta cartera, la intermediación laboral y los líos administrativos.

Entre los días 21 y 22 de junio pasado, dos pacientes fallecieron en el filtro por falta de medicamentos. Luis López y Mario Murillo entraron en paro cardiaco en la sala de emergencias del Hospital Universitario del Valle (HUV) y, mientras un auxiliar fue por medicamentos de urgencia al dispensario de medicinas que había sido trasladado de esa sala a otro lugar debido a las obras de remodelación que se están realizando, el corazón de los dos pacientes dejó de latir.Ese 22 de junio, el hematólogo Andrés Gómez debió remitir al paciente Luis Carlos Ruiz a una clínica de segundo nivel para que le siguieran el tratamiento de quimioterapia, porque no había medicamentos necesarios para hacerlo. Luego, durante el fin de semana siguiente, entre el 30 junio y el 2 de julio, Javier Ávila y Calixto Espinosa tuvieron una hemorragia de vías digestivas que no paraba. Tuvieron que soportar todo ese puente festivo hasta el martes, hasta que hubiera un endoscopista para saber qué era lo que realmente les pasaba. El especialista que debía estar de turno se había ido, cansado de que no le pagaran.Estos son sólo algunos de los miles de dramas que viven hoy el más importante hospital del suroccidente colombiano y sus pacientes.No hay insumos, medicinas o médicos especialistas suficientes. Y todo porque no hay recursos económicos para atender la salud de los más de 3.000 pacientes que recibe el centro asistencial.Muchos de esos pacientes no tienen un seguro médico y el Estado debe responder por ellos. Pero no siempre lo hace. Y las empresas de salud del régimen subsidiado son malas pagas, a excepción de una. La cartera es de $73.000 millones. Como si fuera poco, el HUV mantiene una intermediación laboral costosa de la que se benefician —dicen— algunos políticos. Y hace inversiones físicas que no sólo no priorizan bien los recursos, sino que generan impactos graves en pacientes de urgencias y otros servicios por deficiente planificación. El hospital está hoy más que nunca en cuidados intensivos.Problema financieroEl hospital requiere unos $14.000 millones mensuales para funcionar. Ahí se incluyen gastos de personal, insumos y funcionamiento. Pero hoy sólo le ingresan al hospital por cuenta de la Secretaría de Salud $2.000 millones y por giro directo del Ministerio de Protección Social $4.000 millones.Lo demás tiene que conseguirlo el hospital con la venta de servicios. Faltan $8.000 millones, pero las EPS del régimen subsidiado, no pagan. Y algunas de las que más le deben están intervenidas. Sólo hay ingresos ocasionales cuando se hacen pagos en la cartera vencida.Las cuentas del HUV están en rojo. La cartera acumulada de la entidad sobrepasa los $116.000 millones y buena parte de ellos ($73.500 millones) es una cartera de entre 90 y 270 días, es decir, son cuentas de difícil cobro.Tan sólo la Secretaría de Salud, que debe responder por pacientes sin seguridad social, adeuda $36.118 millones. Y EPS del régimen subsidiado adeudan cerca de $50.000 millones. Eso tiene quebrado al HUV.Intermediación laboralEl hospital tiene 17 contratos de intermediación laboral que se distribuyen en seis asociaciones gremiales sindicales (varios contratos cada una), las cuales sustituyeron a las Cooperativas de Trabajo Asociado, CTA, abolidas por el Gobierno el año pasado.Aquella es la nueva figura jurídica autorizada para contratar, pero en realidad no son sindicatos, sino el esguince legal a las CTA.Estos contratos de intermediación laboral le cuestan al HUV $43.000 millones, casi la mitad de todo el valor de los servicios de personal que suman $91.000 millones anuales.Con esa figura hay 1.100 trabajadores vinculados, la mitad de todo el personal. Lo curioso es que las antiguas CTA ni siquiera cambiaron de nombre, sino que le agregaron a su razón social la frase “asociación gremial sindical”. Uno de esos casos es el de la antigua firma Contratos, que vincula personal auxiliar en servicios generales. Tiene un contrato con el HUV por $191 millones mensuales y sus beneficiarios son 114 personas. De acuerdo al contrato, cada persona debía estar devengando alrededor de un millón y medio de pesos. Pero les dan a escoger entre una compensación básica con un ahorro que les retienen, o una compensación integral de $750.000 con todas las prestaciones incluidas; es decir, una especie de salario integral. El intermediario se queda con el 50% del contrato.Contratos e impactos de obrasEl desarrollo simultáneo de varias obras de infraestructura en el hospital ha generado traumatismos en la prestación de servicios como el de urgencias y cuidados intensivos.Aunque hay trabajos indispensables como el reforzamiento de la estructura del hospital para hacerla sismorresistente, se están haciendo a la vez trabajos de ampliación en urgencias, lo cual tiene afectados al menos la mitad de los servicios asistenciales.Parte del área de cuidados intensivos y de una sala de medicina interna fueron cerrada para darle paso a pacientes de urgencias porque parte de la estructura de esta última se está demoliendo. Héctor Osorio, presidente del sindicato asegura que algunos de estos contratos se han hecho de manera acelerada, se han fraccionado y se adjudican en forma directa “para desviar recursos”.El HUV, a su vez, ha dicho que se trata de obras necesarias y recursos de destinación específica como el reforzamiento, que si no se utilizan se pueden perder.El problema es que, por ejemplo, el reforzamiento de la torre espolón de calderas que compromete cuatro pisos tiene un avance del 40% y las obras pararon por falta de recursos.¿Desgreño administrativo?Fuentes del hospital dicen que detrás de la administración del HUV están algunos políticos que manipulan la contratación y la nómina para su beneficio propio.Y el sindicato de trabajadores señala que con los contratos de obra que se ejecutan por más de $6.000 millones se están desviando recursos.La organización acusa a la dirección del hospital de malversar fondos, de no planificar ni priorizar su ejecución y asegura que con el presupuesto que tiene ($230.5 mil millones) debería funcionar bien.Pero la directora María Lucero Urriago ha desmentido otras veces esa acusación y sostiene que se ha optimizado la operación del HUV con los recursos disponibles y que los cargos son técnicos y por méritos.Hoover Canaval, director científico del HUV y miembro de la junta directiva, explicó que el hospital se enfrenta a limitaciones en el acceso a los recursos que se ha ganado en franca lid, en la medida en que ha prestado servicios de salud a las EPS y los pagos han tenido demoras por fuera de cualquier modelo de servicios.MedicamentosEn las farmacias del hospital escasean los medicamentos. Hay momentos en que no hay ni una botella de alcohol, asegura Javier Ruiz, directivo del sindicato de trabajadores del HUV.El médico Andrés Gómez señala que en salas de hematología muchos pacientes tienen interrumpidos sus tratamientos por falta de medicamentos. Lo mismo ocurre en sala de medicina interna y aún en cuidados intensivos por falta de antibióticos.Algunos hospitalizados son remitidos por los médicos a otra parte cuando los tratamientos son inaplazables.Los proveedores ya no le fían al hospital y para poder conseguir medicinas tiene que comprárselas a intermediarios que se las venden a precios tres veces más caros que los reales, lo que termina siendo peor para el hospital.Ruiz sostuvo que “mientras de un lado hay escasez de medicamentos, de otro lado hay una maniobra de sobrecostos”. Al parecer, funcionarios del centro asistencial están recobrándole a la Secretaría de Salud del Valle medicamentos a precios muy superiores a los que los entrega la farmacia del hospital, como se ve en algunas facturas.Por ejemplo, al paciente Harold López Cano le formularon 90 cápsulas de risperidona de 1 miligramo. La farmacia del hospital la despachó el 7 de julio de 2011 por un valor total de $36.059 y el hospital, a su vez, le hizo el recobro a la Secretaría de Salud cuatro días después por un valor de $1.649.700. Como este, hay decenas de casos documentados. Sobre esto no hubo respuesta oficial, pero la dirección del HUV dio a conocer que tiene una estrategia para el control de antibióticos, medicamentos e insumos, para reducir el consumo en un 31%, mediante el intercambio de información entre la farmacia y la Unidad de Epidemiología hospitalaria, el control a la formulación, entre otras acciones.

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