Este es el año de la inversión en educación en Cali, asegura Edgar Polanco

Febrero 01, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Luz Jenny Aguirre Tobón | Editora de Entorno
Este es el año de la inversión en educación en Cali, asegura Edgar  Polanco

Edgar José Polanco, secretario de Educación de Cali.

Edgar José Polanco, secretario de Educación de Cali, dijo que a las Mesas para la Convivencia, donde se tratan los casos de ‘matoneo’, llegan denuncias muy graves de acoso cibernético y sexual.

En las instituciones públicas de Cali todavía hay 24.000 pupitres vacíos, pese a que el año lectivo ya comenzó. Edgar José Polanco, secretario de Educación de Cali, dice que muchos padres dejan este trámite para última hora o inscriben a sus hijos en sedes donde hay alta demanda, esperando que sea allí donde les abran un cupo. Afirma que a la Mesa de Convivencia Escolar, donde se tratan los casos de violencia o ‘matoneo’, han llegado preocupantes denuncias de acoso sexual a través de redes sociales. Los colegios privados prefieren manejar estos episodios de puertas para adentro, admite.Ya arrancó el año escolar, ¿Cómo va la matrícula?Iniciamos con una matrícula de 120.000 estudiantes registrados y 20.000 en proceso. Debemos estar completando hacia marzo. Infortunadamente el proceso también depende de la oportunidad de los padres de familia, pese a que advertimos de la necesidad de hacer esto lo más pronto posible. ¿Hoy cuántos cupos hay disponibles?Cerca de 24.000. Es una situación a nivel nacional. El Presidente anunció 3,2 millones de cupos disponibles en todo el país. Hay que observar un fenómeno poblacional, en el caso de Cali, según el Censo 2005, la población en edad escolar ha venido disminuyendo en los últimos 10 años. También, la llegada masiva de personas no se da como hace unos 10 años. Hay muchos programas de reubicación de vivienda y eso hace que haya mucha movilidad, sin mencionar a quienes retornan a sus territorios. Cali debería llegar a los 182.000 estudiantes. El año pasado hacia mitad de año llegamos a matrícula de 172.000 estudiantes, quedando 10.000 cupos oficiales disponibles. ¿Por qué la matrícula solo se completa pasados meses de iniciado el año escolar? Existen focos de preferencia en unas 15 de las 93 instituciones que tenemos, apetecidas por su calidad y porque son de fácil acceso. Muchos padres inscriben a sus hijos allí y esperan a que salga algún cupo. Cuando ven que no lo hay, tiene que buscar en otras partes. Esto pasa en instituciones como el Liceo Departamental, el Celmira Bueno, el Nuevo Latir, las normales y el Carbonell, que por lo general llenan sus grados muy pronto y tienen listas de espera muy grandes. ¿Cómo quedó Cali este año en ampliación de cobertura?Terminamos el año pasado con 102.000 estudiantes en este programa. Este año el número de estudiantes a atender es cercano a los 100.000. Hemos adelantado depuración de la población que se atiende, eso va en el 75 %. Obtuvimos identificación por registro biométrico. Eso nos garantiza mayor precisión y certeza de la identificación del estudiante. Este año se continuará con ese proceso.¿Qué encontraron en esa depuración?Se venían presentado problemas en la identificación con los registros civiles o con los mismos nombres. ¿La idea es que la ampliación de cobertura siga conviviendo con la oferta que hace el Municipio en sus propias instituciones o finalmente desmontar este programa?La atención de los niños con colegios privados contratados fue una medida del Gobierno Nacional para facilitar el acceso de muchos estudiantes a la educación pública, eso hace más de 15 años. Sin embargo, es una tendencia que seguramente va a desaparecer. La tarea del Ministerio es fortalecer el sistema educativo oficial con la ampliación de la oferta. Por eso los programas de inversión en infraestructura. Y Cali ha gestionado la ampliación de esa oferta, que nos permita recibir más estudiantes. Entre el sistema oficial y el contratado atendemos 272.000 alumnos. Tenemos que llegar en un momento dado a tener una estructura educativa que nos permita recibir 80.000 estudiantes más.¿Cuándo llegaremos a ese punto?El ritmo de inversiones debe ser sostenido, he hecho provisiones a 10 años, pero esta no puede ser tarea de un gobierno. Vamos a dejar una ruta que debe ser sostenida en el tiempo. Lo que es claro es que durante muchos años no se invirtió en estructura educativa.¿Cómo están funcionando las Mesas de Convivencia Escolar, (creadas para tratar los casos de abuso y violencia escolar)? ¿en realidad han servido para algo?Una de las dificultades principales para los directivos es identificar las instituciones que intervienen en esa ruta. Por ejemplo, ante un robo de celular, muchos rectores toman decisiones como la de que el celular tiene que aparecer o que nadie sale o si no aparece, lo pagamos entre todos. Son medidas tradicionales, pero si nos vamos a la norma, la ruta no es esa. Si hay un robo de un celular debe haber un denuncio, porque es un delito. Por esa razón adelantamos un encuentro entre los distintos rectores con las instituciones que integran esa ruta de atención integral: Salud, Educación, Icbf, Fiscalía, Policía, Personería, Comisaría de Familia, en donde se les presentó cuál es la competencia de cada cual y en qué momento intervienen en esa ruta. Eso, para que ellos no estén dando vueltas sino que sepan perfectamente qué hacer. También la ley establece la prevención y la promoción de la convivencia. El año pasado graduamos 800 mediadores escolares, que es una estrategia que nos permite mitigar conflictos. ¿Qué tipo de casos están siendo los más preocupantes? Hay unos casos que remitimos a las autoridades judiciales. Tienen que ver con situaciones que atenten contra la libertad sexual o de lesiones, en los cuales evidenciamos que puede haber un delito. No son muy frecuentes, debo decirlo, pero pasan. Se da, por ejemplo, que utilizan las redes sociales para ridiculizar u ofender a compañeros de clase. Cuando se advierta este tipo de situaciones, debe remitirse la información a la autoridad correspondiente. Eso no puede ser de manejo interno.Hay un tema de gran preocupación en Cali, pero del que nadie se atreve a hablar muy duro y es el consumo de drogas, sobretodo en los colegios de estratos altos. Son casos que se quedan en silencio…Los colegios privados son autónomos en el manejo de su proyecto educativo institucional. En el sector privado infortunadamente no tenemos mayores registros, porque es una información que generalmente se queda en el establecimiento educativo por no exponer el nombre del colegio. Entendemos que ellos también tienen una razón comercial y que se pueden ver afectados fuertemente por una situación de estas. La Secretaría de Educación adelanta inspección y vigilancia y en el evento de que los padres de familia consideren que no se le está dando buen manejo desde el plano pedagógico. Nosotros podemos intervenir y atender el caso en conjunto con la institución.¿En los casos de acoso escolar pasa lo mismo con los colegios privados? Que lo manejan internamente para que no se dé escándalo...Sí, observamos una mayor reserva en los colegios privados que en los públicos. Eso no quiere decir que no estén haciendo las cosas bien, seguramente están adelantando proyectos para la prevención.¿No es preocupante que eso se maneje de puertas para adentro?Es absolutamente claro que dentro de las tareas que deben cumplir los establecimientos educativos está identificar los casos en los cuales se observe que además de una tarea pedagógica debe haber otro tipo de intervención y es deber dar cuenta a las autoridades para el manejo de esos casos. No puede permitirse, bajo ningún punto de vista, que al tener estudiantes consumidores de droga simplemente se quede en medidas o puramente pedagógicas o represivas, como la expulsión, porque hay una tarea fundamental del sistema educativo y es orientar.¿Los colegios privados están reportándole a ese comité de convivencia los casos de acoso?Tenemos reporte, pero especialmente de padres de familia, no de las instituciones educativas. No lo hacen tal vez por temor a que se les vuelva un caso público y con ello se afecte el buen nombre del establecimiento y si la Secretaría observa prácticas indebidas en el manejo, la institución puede verse abocada a una sanción.Entonces, cuando se sacan las cuentas de ambos problemas, parece que todos los casos fueran del sector público…Eso nos lleva a que las instituciones educativas oficiales tengamos que cargar con el Inri de que todo lo malo o los problemas de convivencia pasan aquí y hemos conocido casos de colegios privados muy graves, que hemos remitido a las autoridades. El problema de la convivencia escolar no es exclusivo de los estratos 1, 2 y 3. Ni los problemas de consumo y de comportamiento.Usted dice que este año, como nunca antes, se le ha apostado a ponerle recursos a la educación...Por Sistema General de Participaciones tenemos $480.000 millones. Entendemos que estos dineros no son suficientes. Por eso se han destinado mayores recursos propios, gracias al buen recaudo de impuestos. Iniciamos el 2012 con $14.000 millones y llegamos al 2015 con $59.000 millones. Cali tiene hoy en educación la mayor inversión de su historia y sigue siendo insuficiente. Por Sistema General de Regalías también hemos gestionado recursos para educación digital Tit@. ¿Cuál ha sido la inversión en infraestructura?Cuando llegamos había un panorama desolador. Aprobamos $40.000 millones hasta el 2018 de inversión sostenida, que beneficiará a 20 instituciones. Adicionalmente, con recursos propios avanzamos en la atención de 10 instituciones más, que son obras que se van a entregar próximamente.¿Qué se está haciendo por mejorar la calidad de la educación?El mejoramiento de la calidad de la educación no se limita al mejoramiento de los ambientes escolares, sino que va más allá, con la formación de maestros. Tenemos dentro del programa de educación digital 512 maestros formados con la Universidad del Valle y 1700 más que ya iniciaron su proceso. Esto nos permite cualificar el personal docente, no solo en educación digital, sino en las distintas estrategias, como convivencia escolar. Está también la jornada escolar complementaria. El año pasado llegamos a 14.500 estudiantes de 30 instituciones educativas en los territorios TÍOS. Y seguimos con el fortalecimiento del bilingüismo, con el programa de Go Cali.

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